Vanesa Martínez Rivero_Perú
Espina y credo
Sacrificio, regalo de santones.
El firmamento mirándonos nos vuelve parte de la estampita y
tu llevas la sonrisa de masoquista juvenil
Yo vi tus inmolaciones
viviendo del credo
sin probar al cerdo
sólo humeas las calles
Tú cabecita/corona ardiente/delirio
El tercer ojo para el tiempo de la tristeza
me pestañea
Me dices
Yo soy la esposa de Dios.
¿Qué seria yo?
Que me mato sacando las espinas
De las rosas robadas de mis supuradas manos,
para llevárselas a mi madre,
que es un yeso pintado,
paseando con tacones en la casa de los ecos.
____________________




1 comentarios:
Bravo, Vanesa.
Publicar un comentario en la entrada