Luis Alberto Ambroggio, Argentina-USA.Poesía del exilio argentino en los EE.UU.: registros y figuras.
Cabe encuadrar este análisis en la investigación que he iniciado hace ya muchos años sobre la poesía escrita en español en los Estados Unidos, una poética que en sus expresiones “coloniales” precede a la nación[29] y que, a pesar de tener diversos cuerpos claramente definidos (el mexicano-americano, chicano, el puertoriqueño, el cubano-americano, el de los exilios españoles, centroamericanos y suramericanos), comparte características estéticas y registros semejantes[30].
Cuando catalogamos uno de los cuerpos poéticos como poesía de los “exilios” partimos de una concepción y accepción amplia del término “exilio”. Implica no sólo el exilio político, sino también el socio-económico, profesional, entre otros; la expulsión y el autoexilio, la amplitud de modalidades que abarca la idea de “irse de” y “vivir en” un lugar fuera del que conforma la identidad primaria del poeta. Identidad que se entiende como identificación (igualdad) y diferenciación, en el contexto del vínculo de integración espacial (individuación), integración temporal (mismidad) e integración social (pertenencia), conforme a la categorización de León Grinberg[31] o a los modelos antropológicos resumidos por Robbins: identidad en equilibro (the identity health model), identidad interactiva (the identity inteaction model) e identidad como cosmovisión (the identity world-view model)[32]Esta ponencia –con las restricciones del espacio y de su alcance; sin ilusión de ser definitiva- se limitará, dentro del contexto arriba señalado, a alistar y analizar a poetas argentinos que escriben en español en los EE.UU., en donde residen o han residido por períodos largos de su vida. Un esbozo que futuros académicos interesados en el tema podrán ampliar y profundizar; y que es, a la vez, un testimonio para una historia por escribirse.
1.- El “exilio”: modalidades, aproximaciones y consecuencias.
En el ensayo “El exilio como condición poética”[33] afirmaba que ser poeta es estar lejos, lejos incluso de uno mismo, como si el poeta –por definición y condicionamiento de su ser- llevase el exilio a cuestas, o mejor dicho, adentro: “...Yo andaba por el mundo./Mi casa fueron mis palabras. Mi tumba el aire”(Octavio Paz), o en los versos de César Vallejo “¡Alejarse! ¡Quedarse!¡Volver!¡Partir!/ Toda la mecánica social cabe en estas palabras!”.Pero, además, los poetas aquí estudiados, somos víctimas y expresiones de la realidad vivencial de habernos ido de nuestro lugar de origen, nuestras raíces, nuestra cultura y lenguaje, nuestra “patria” y de sobrevivir en un lugar, un país, cultura y lenguaje diferentes, a los que nos hemos ido más o menos adaptando, “aculturando” (“hijastros”), como lo ilustrarán los escasos versos citados de cada uno de los poetas representativos de esta diáspora.La experiencia de este proceso de exiliarse, de la complejidad de una diáspora, las condiciones del pre-exilio, la partida, las ilusiones, posibilidades o concreciones del regreso, las consecuencias más o menos traumáticas varían según las circumstancias de cada individuo. Las características de un exilio provocado por una persecusión política, expulsión, amenaza, contienen ciertas similitudes pero también considerables diferencias con exilios programados por razones económicas, profesionales, auto-exilios, enmigrantes/inmigrantes.Entre los poetas que aquí consideramos existen representantes de toda la gama de tipos de exilio-diáspora. Y, en todo caso, como veremos, comparirán los así llamados “desvalores del exilio”: sentido de partida, de pérdida, cierta derrota, culpa y expectativa, transitoriedad, crisis de identidad, dualismo, fricciones y adaptación. A partir de esto, desarrollan una poesía, para no desaparecer, para denunciar y proclamar cambio, para aferrarse a sus raíces, a su pueblo, a sus ancentros, cierta corporalidad, su tierra, como referente, cierto sentido de solidaridad, se habla a una audiencia perdida, con un grito sin voz, en una cultura que no es del todo audiencia, público para el poema. También registran en su poética un distanciamiento, un extrañamiento en el nuevo entorno, desarraigo, soledad y desamparo, desculturización y aculturamiento, en el proceso de búsqueda y reconstrucción de la identidad del yo poético, la ilusión de un regreso y rescate de referentes, o un continuo cuestionamiento nostálgico.
Hay disociaciones del signo poético en los textos, interculturalismo, hibridación, máscaras insospechadas en el sujeto poético, en el proceso de sobrevivir el exilio con los síndromes propios del sobreviviente, en el proceso de integrarse en el nuevo país, un proceso dialéctico de vida y muerte y síntesis imperfectas. Veremos ejemplos de una poética que regresa y se refugia en la infancia, la tarea de construir cosas/relaciones /la ciudad/la tierra/el paisaje/la historia/el orden socio-político/el orden ideal/familiares con palabras. También estos poetas del exilio argentino en los Estados Unidos escriben con la memoria del sur, para olvidar el olvido, en correspondencia con los recuerdos.
El dolor, la tragedia, estará enmascarada en parodia, ironía, con imágenes de un irrealismo hasta el absurdo como eco de la experiencia de un aparente sin-razón, la incongruencia congénita del desarraigo, en un continuo tono de denuncia y compromiso socio-político del poema que recorre en su alcance el país lejano y el país en que se vive que, a su vez, impera sobre el país lejano y el mundo. De allí que esta poética manifieste una mirada y retórica internacional, multiplicidad, metáfora de interacción y afán de testimonio.
2.- La poesía del exilio argentino en los Estados Unidos: sus voces más destacadas.
Nos limitamos en este espacio a señalar con unas referencias escuetas a los poetas argentinos que se han destacado por sus publicaciones y creaciones durante su estadía en los Estados Unidos, y que configuran, a nuestro juicio, esta poesía, como lo ejemplifican las breves citas de sus versos .Martin Lorenzo (Buenos Aires, 1925) emigra en 1957 a los Estados Unidos, donde ha sido Director de servicios psiquiátricos universitarios, públicos y privados, y miembro de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y de Adolescentes. Sus poemas leídos, en la intimidad, por poetas y críticos de Argentina, México, España y Estados Unidos, en cursos universitarios de creación literaria en EE.UU. y en centros culturales de México. Más allá del Fénix (1994), recoge su poesía (1946-1993), reducida selección de 14 libros. El exilio como prisión al revés en uno de sus epígrafes Estar atado y al revés la vuelta (“Poemas del revés”) y en “Sur del Hombre” Aquí, valle de San Joaquín,/con el tic en inglés y el tac en castellano/quiero amar lo que fui como me vienes/un cielo tan azul que el tiempo tarda/…/Allí pampas, proteros, ciudad míos/dos veces léanme, que no es desprecio/sino el esfuerzo último del hueso/iberoamericano que soy/ahora sí, como un cáliz expropiado a propósito/ahora sí a ser todo,/a punto de enterrar toda cultura/hasta quedarme a solas con un hombre/que ahorra el universo en sus bolsillos/el derecho sin fondo/y el noble izquierdo roto roto roto (“Destierro a ser”).David Lagmanovich (Córdoba, 1927) Su primera estadía en los Estados Unidos se produjo en 1958, cuando becado por la Graduate School of Journalism de Columbia University saca una Maestría. Y luego regresa en 1962, con su familia, estudiando y enseñando linguiítica, español y literatura en las Universidades de Georgetown y Católica de Washington DC. y ejerciendo otras funciones en instituciones internacionales. Estadía que terminó trágicamente con la muerte de su hijo en 1975. Los ancestros lo habitan “ Sólo el nombre de mi abuelo queda en Udine” (Udine) y la explicación desabrida del exilio en “Grote Markt”: “Las piedras de la plaza/encierran mis pasos/en otro tiempo.// Aquí busqué un mendrugo/entre los desperdicios/Aspiré/el olor fermentado/de la remolacha.//(Besé/las botas relucientes/me incliné /ante los látigos de fuego/Wagner innumerable)//Caíamos encorvados/contra la roca.//Sólo/queríamos/comer.”Néstor Sánchez (1935), vivió durante su vida el exilio y la sobrevevencia en sí mismo; se convirtió por propia iniciativa en el más secreto de los escritores argentinos, al punto que, alguna vez, sus amigos lo homenajearon porque creyeron que había muerto. Su hijo lo rescató del exilio en los Estados Unidos adonde llegó con una beca a Iowa University que abandonó por no soportar ese desierto y se perdió en trabajos trivliales para sobrevivir durante ocho años. Sus amigos eran todos poetas: Siccardi, Bayley, Madariaga, Molina y fue un gran lector de poesía aunque escribió novelas, novelas “poemáticas” como Siberia blues (1967). Refleja en ellas su aislamiento y soledad: “Las veces que me abro y me tiro con todo el cuerpo en el pasado” (Nosotros dos, 2004) en su obra que ha sido comparada a la de Joyce, en cuanto “la historia interesa, pero más interesa el lenguaje”.
Rafael Squirru, Poeta, escritor, crítico de arte, permanece en Washington DC un período importante de su vida como Director de Asuntos Culturales de la OEA, amigo de Rubén Vela y Alejandra Pizarnik quien le escribe “Acaso escribir poemas provoque, entre muchas e indecibles cosas, la culpa por el amor solitario a las palabras.” (...) ·Carta que guarda y comparte. El poema de sus acciones, el cordón umbical que lo ató a su tierra fue el arte. Sirva como ejemplo su discurso ante lo mejor de la intelectualidad norteamericana que culminó con su recital en inglés de la letra de Cambalache, que más que tango sonó en esa oportunidad en la Galeria Phillips de Arte como un himno.Juana de Arancibia (Jujuy), reside en Westminster, California desde 1969. Profesora en California State University, con títulos de Doctor en Filosofía y Letras de la Universidad de California, Irvine y Contadora Pública Nacional por la Universidad de Buenos Aires. Una de las personalidades más activas en el estudio y promoción de la literatura y cultura hispánicas en los EE.UU, fundó en 1979 el Instituto Literario y Cultural Hispánico (ILCH) y en 1982, la reconocida revista literaria Alba de América (48 números en 25 volúmenes), autora de libros de crítica literaria, editora de numerosos volúmenes y colecciones .[34] Algunos de ellos recogen los enfoques temáticos de los simposios organizados por el ILCH. Su poesía está marcada por la concepción heideggariana del poeta, como ser de humanidad que celebra las “esencialidades del mundo” y para quien –en palabras de Arancibia- “La tierra (en el sentido de lo telúrico) no es sólo muda geografía o simple medio de vida, sino fuente de emociones, de vida afectiva y hasta de una cosmovisión” con “el paisaje (que) modela al hombre y afecta no sólo su índole semántica sino también su psicología y sus condiciones socio-históricas”. De uno de sus poemarios (Porque es de piedra el corazón de todo ,1995), “un texto del exilio” (María Rosa Lojo) son los versos: Yo te pido permiso para irme/y acechas mi regreso/porque extrañas la voz de mis fantasmas…Ya nada se parece/a tu amparo/de madre /silenciosa/porque es de piedra/el corazón de todo. (“Mi casa”), Y lejos/languidezco tan lejos (“Exilio”), Deambulo en el vacío/buscando asirme de cualquier madero…Cierro los ojos/inclino la cabeza/y “tengo sed”/les digo/a los extraños. (“Ecce Homo”) y habla de Chañi y el “Alba de América” Aquí en esta tierra/donde las estaciones/apenas se saludan…, la América hispana, su cuna y su meta, y convoca a su madre, a sus duendes y a su Jujuy …Pero mi cuerpo/amurallado de ausencia/aguarda el regreso inasequible/a los cielos/sin nubes/de la infancia , todo en una “Búsqueda inútil”, dentro del “sencillismo” que es una de las características estéticas de la poesía escrita en español en los EE.UU.
Mariano Gowland (Buenos Aires, 1933), emigra a Estados Unidos en 1952, donde obtiene el Licenciado, la Maestría y cursos de Doctorado completos en Literatura Hispánica. Se ha desempeñado como traductor, editor, instructor de Español y Literatura Hispánica. Ha escrito textos de enseñanza de español, estudios de crítica literaria (como “Las memorias de un hombre de acción” de Pío Baroja, Estructura Narrativa y Simbolismoss Histórícos, 1996) y los poemarios Claroscuros de amor (2002) y Senderos hacia el alma y Poemas de Hogar (2003), ambos publicados por la Editorial Pliegos, Madrid. Prefiere llamarse “exportado-importado”. Su poesía intimista, con una ironía lacónica, se refugia precariamente en sí mismo, frente a las alternativas, como puede apreciarse en “Puente de papel”: Me gustaría construir/un puente de papel/un puente que no pudiera/cruzar ni que resistiera/ni sostuviera mi peso./Y una vez hecho ese puente/lanzarme firme a cruzarlo,/pensando en el otro lado,/pensando que no hay abismo,/pensando que soy un alma,/pensando que yo no existo. Afirma en “Castellano” No quiero, cuando me muera,/olvidarme del castellano y comenta en “Barrios viejos” Cuando vuelvo a mis viejos/barrios y veo/lo que han cambiado, pienso/que cuando vuelva al Paraíso/habrá cambiado también/…y pienso que de tristeza/hasta se habrá muerto Dios.” En “Tierra de plata” (Requiem a una guitarra argentina) concluye Ayer quemé mi guitarra./Y la guitarra cantaba/con notas de fuego/lejanas canciones/y viejos recuerdos/que habían ya muerto./…Ayer, convertida/por fin en ceniza,/madera argentina/a la tierra volvió,/su cuerpo destruído,/su espíritu libre./Ayer quemé mi guitarra./Y la guitarra gemía/gemidos de tierra,/lamentos de plata/… José Aníbal Yaryura Tobías: (Buenos Aires), médico siquiátra, es parte de la poesía que se ha dado en llamar “hispano-neoyorkina” por los estilos y formaciones que confluyen en escritores que viven en y escriben desde ese cosmos único que es la ciudad de Nueva York, su segunda patria como se puede ver en Al fin del siglo : 20 poetas, Francisco Alvarez-Koki y Pedro R. Monge Rafuls (editores), Ed. Jackson Hts., NY : Ollantay Press, 1999; un oasis finisecular (pre-2001), no reflejádose tanto dentro de esta diáspora -según ciertos críticos- la temática de la pérdida de la identidad ni del drama del desarraigo y, en ese sentido, Yaryura Tobías formaría parte de una “de una voz incipiente”. Autor del libro A Vuelo de Cóndor en el que Yaryura-Tobías explora los orígines psico-sociales de los argentinos para encontrar las raíces de su propia identidad.
Astur Morsella (Mendoza), residente de Miami, creador y director desde su juventud de revistas literarias, colaborador de innumerables publicaciones, como La Nación, de Buenos Aires, en el que colaboró por más de treinta años. Es autor también de libros de relatos, y además de los muchos premios ganados, Morsella se hizo acreedor en l970 del Primer Premio Internacional de Ensayos otorgado por el Gobierno de la India por su estudio: Gandhi y la Emancipación del Hombre, y en l994 ganó el Primer Premio José Martí del Instituto de Cultura Hispánica de Houston, Estados Unidos, por su ensayo Domingo F. Sarmiento, educador ejemplar de las Américas. Ha publicado Poemas y Parábolas y Cambio de vida, y tiene inéditos Poeta en la India y Para Dulcinea. Su poesía, como él mismo lo indica, es una búsqueda de una forma expresiva que sea síntesis de su obsesivo interés en atrapar la vida y hacerla letra. De Tríptico de la Esperanza (“Los dos”) La suerte fue este Apocalipsis/porque hizo lago/la lágrima de donde venías. Y en “La lección” ¿Pararon las máquinas/su cotidiano mensaje/de desdichas?. Del poema “La fe” los versos: Un niño, sin saberlo,/da su aire nuevo y de fe/al gran globo loco,/ donde una causa /floreció siempre,/cantando,/tras cualquier muerte. Y, finalmente, en el poema “Vagabundo”: Amanecer,/te confieso placeres/vanos como el bullicio,/y una caminata repetida/entre la lluvia, el verano/vacío de la ciudad /y la tontera/de ebrios recuerdos.
Alicia Ghiragossian, ( Córdoba) expresidenta de SIADE en California, nacida en Argentina de padres armenios, nominada por el Gobierno de Armenia para el premio Nóbel de literatura, es habitada por tres culturas, tres lenguajes en los cuales publica su poesía: español, armenio e inglés. Con unos quince poemarios publicados en español, se describe como multipatriótica, con una poesía cuya intención –según élla misma- es refinar el alma, hacerla crecer, inspirar amor, belleza, dejar un legado, contribuyendo en definitiva al mejoramiento de la humanidad. En Estados Unidos desde hace más de veinticinco años, escribe sobre el amor Esta noche/podría amar sin límites/y cruzar el universo, la maternidad Estás aún sin vida/y me das vida, en sus diálogos con Dios …Me duelen los rezos/que quedan sin respuestas./¿Cómo son los tuyos/Dios?/¿A quién le rezas Tú?, y en ese cuestionamiento existencial y propio del “desterrado” Acaso existiremos cuando no haya más preguntas y en Profecía Lejos de lo conocido/…/Allí estaremos./Lejos./Donde todo/tropieza con todo.
Luis Alberto Ambroggio (Córdoba, 1945). Miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. La Dra. Adriana Corda ha documentado en estudios críticos los temas de identidad[35], transculturalismo[36], resistencia al discurso del poder[37], disociación y dualismo,[38] influenciados por el exilio, en la poética de Ambroggio, a lo largo de sus nueve poemarios publicados en Estados Unidos, Europa y América Latina: Poemas de amor y vida (1987), Hombre del aire (1992), Oda ensimismada (1992), Poemas desterrados (1995), Los habitantes del poeta” (1997), Por si amanece: cantos de Guerra (1997), El testigo se desnuda (2002), Laberintos de Humo (2005), Los tres esposos de la noche (2005). Además de la lucha linguística interna cuya constancia deja en aquellos versos de Habitantes del poeta bajo el irónico título de “Don de lenguas”: Me habitan dos lenguajes enemistado./Me siento esclavo en mi propia carne./Desheredo las palabras dulces./Obedezco y me rebelo ante órdenes/que me desprecian con sílabas mortales/y huelo a gritos discordantes/como pan quemado. Ya en su primer poemario decía Si hablo otro lenguaje/y uso palabras distintas/ para expresar los mismos sentimientos/no sé si de hecho/seguiré siendo/la misma persona, porque como lo ilustra en “Sueño del Inmigrante USA” Pasajeros llegamos a una playa incierta/callados por los guardias y los miedos./Callados para ser dueños absolutos/del silencio y la delicia total de sus ruidos y recuerdos... / Mi dolor tiene piel, no tiene orilla/.../“Welcome” nos dijeron./Welcome es un decir./Mas pasamos la puerta hacia otro día /sosteniendo el sobrio vacío del deseo:/ un sueño. Se llama “Welcome”. De “El Altar de los espejos”: En esta roca el dolor/nos distingue de los dioses;/las olas nos roban/una y otra vez la cercanía. En “Hotel” poetiza la transitoriedad Me recibe con sonrisas./Sin conocerme por mi nombre me llama,/cama promiscua,cobra mi descanso./Cambiará mi nombre/apenas me vaya./ Limpiarán la sombra/y otras sombras crecerán en las páginas/de un archivo fiscal de puertas./"Check in, check out"/en el hotel precario de la vida./Sic transit gloria mundi. El discurso político y testimonial de Ambroggio se refleja en poemas como “El peso de los cuerpos”, “Su canto de paloma duele”, “Paisajes de USA”, “Nómada del silencio”; la preocupación identitaria en “Herencia”, entre otros.
Diana Bellesi (1946), A finales de los años 1960 recorrió a pie toda América, a lo largo de más de seis años, durante los cuales reside en los Estados Unidos, regresando en 1993 con una beca de Guggenheim. Ha traducido a poetas como Ursula K. Le Guin, Adrienne Rich, Denise Levertov y Olga Broumas. En Sur (esa palabra, ese símbolo, ese cuerpo de significados) dice “La tierra informa a la mente y se prende, a veces como un susurro inexplicable a la oreja”.Alicia Borinsky (Buenos Aires), Doctora en Letras, catedrática de Literatura Latinoamericana y Comparada en Boston University, ha ganado entre otros el Premio Latino de Literatura en Nueva York en 1996 por su novela Sueños de seductor abandonado, y la beca Guggenheim (2001). Como han notado los estudiosos de su creación literaria, sobresale su desdoblamiento dado que escribe crítica en inglés, pero en español su narrativa y poesía, habiendo decidido su subjetividad poética y erótica con un lenguaje típico de argentinismos y hasta lunfardo, las cadencias y entornos no ya de Argentina, sino específicamente porteños y no de Boston, donde vive. Algunas de sus obras poéticas, minicuentos o narrativa son: La ventrílocua y otras canciones (1975), Mujeres tímidas y la venus de China (1987), La pareja desmontable (1994), en la cual –como dice María Gabriela Mizraje- “los diminutivos cumplen con la ironía, con la cursilería que se afila hasta dar en el centro moderado y estridente de cualquier domesticidad de barrio más o menos pobre, o más o menos burgués”:Espera que te toque/ con su varita/ espera su besito/ hoy por hoy más valen lentejas digeridas/ que caviar en diente ajeno ( "Envidia"). “A primera vista" va aún más lejos: y con hilitos de saliva me preparo/ seremos felices/ tendremos hijitos gorditos/ y vacaciones pagas, también ha publicado Madres alquiladas (1996) , Cine continuado (1997), Golpes bajos (1999), poemas que también persiguen un golpe (de efecto) sobre lo bajo (de las pasiones) La mujer de mi marido (2000), Las ciudades perdidas van al paraíso (2003), de donde son los versos la muerte vino y no tuvo tus ojos /llevaba anteojos de sol (“Como dormida”), Le cuento todo y el día menos pensado nos vamos al Caribe, criamos hijos y nos compramos una lancha a motor para que te salpique cuando nos sigas para arruinarnos la vida. Envidioso. (“Estafa”). La lista de mis amores disminuye/cada vez que tengo catarro (“¿No te sentís disminuída?”), las muertas en vida tienen hambre (“Sesión de espiritismo”).
Zulema Moret (Buenos Aires, 1950) ha vivido en Venezuela, Alemania, España y en los Estados Unidos. Ha publicado libros infantiles, juveniles, ensayos pedagógicos y de crítica literaria. Fundó y coordinó "Los talleres de escritura de Barcelona: El Placer de Escribir" (1986-2000). Fue la compiladora de numerosas antologías, entre ellas Mujeres mirando al Sur. Poetas sudamericanas en USA (2004), una “arqueología de la diáspora, el exilio, el nomadismo y la memoria". Como poeta ha publicado Cuaderno de viaje solitario (1985), Cazadora de sueños (2003) y recientemente Un ángel al borde del volcán ardiendo (2007). La Dra. Moret es Profesora de Literatura y Cultura Latinoamericanas, con especialización en Estudios Culturales, Literatura de Mujeres en América Latina e Interdisciplinariedad Creativa, en Grand Valley State University (Michigan, USA). En su poema “Cazadora de sueños” ya proclama su genética nomádica: Cuando ese hombre/me abraza/permanezco./Esto ya es bastante/para una mujer como yo/tan... proclive/a vuelos imprevistos (XII), con metáforas de nostalgia y desarraigo como que dejara de soñar/ me dijo/que basta de andar pintándolas/a ellas/ mujeres solas/.../. que si insistes / te llegarrá el castigo/amenazó/ tarde o temprano/te cortarán las alas (I) y estos versos paseo por la casa en ruinas/busco algún abrigo para mi padre/me ofrecen uno lleno de agujeros (IV) El miedo cae de la sábana/…/ella se cuelga del retrato/del peso de las genealogías (XV).
Maria Negroni (Rosario, 1951). Su obra poética en español comprende: De tanto desolar (1985); Per/canta (1989); La jaula bajo el trapo (1991); Islandia (1994 premio del PEN American Center al mejor libro de poesía en traducción del año) El viaje de la noche (1994, Mención Especial Premio Nacional de Poesía 1997) Diario Extranjero (2000), La Fleur de Coleridge (2001), La ineptitud (2002),y Arte y Fuga (2004). Entre 1985 y 1995, vivió en la ciudad de Nueva York donde obtuvo un doctorado en Literatura Latinoamericana (Columbia University). Actualmente enseña Literatura Latinoamericana en Sarah Lawrence College, Nueva York. En los poemas de La Ineptitud usando –como otras poetas argentinas aquí mencionadas- el cuerpo como conjunto de signos y referentes dice en tierras de árbol milagroso/-Oh Ganges-/un cuerpo es menos que su sombra/ he llegado hasta aquí/como mendigo/aferrado a la nostalgia/…/lo que ha venido a recordar. En otro escribe ahí/si ahí puede decirse/para aludir a un lugar/que no es ningún lugar/(no existe el deseo/de saber/si es un lugar)/…/ahora morir es su casa.
En un breve fragmento de Islandia concluye Ya no creen que recluirse en la escritura es una forma de conspirar. Que el escalpelo del dolor sea útil, que existaalgo parecido a la fecundidad. Son apenas una cara que pasa, una inercia lacerada por cierta gratitud, como un epígono que peregrina hacia la tumba de su patria. La poesía no se recibe sin costos. Y en el poema que le sigue/…En un libreto/de escena pastoril teje un tapiz/de tiempo, de fósiles de luz.
Mercedes Roffe, (Buenos Aires, 1954), ha publicado Poemas (1977), El tapiz (bajo el heterónimo Ferdinand Oziel; 1983), Cámara baja (1987) La noche y las palabras (1996), Definiciones Mayas (1999), Antología poética ( 2000), Canto errante (2002), Memorial de agravios ( 2002). En el 2005, la colección Atlántica de Poesía, de Tenerife, publicó una antología de sus obras bajo el título Milenios caen de su vuelo. Poemas 1977-2003 y luego apareció en Buenos Aires La ópera fantasma. Ha traducido a poetas norteamericanos (Anne Waldman, Leonard Schwartz, Adrienne Rich y Richard Foreman, Jerome Rothenberg). Doctora en Literatura Española y Latinoamericana por la Universidad de Nueva York, donde por muchos años dictó cursos de poesía latinoamericana y española del siglo xx y escritura creativa. En 1998 fundó el sello editorial Pen Press, para publicar plaquettes de poesía contemporánea de España y Latinoamérica y de otras lenguas en traducción. Algunas expresiones de su prosa poética: Transparencias. Fugas. Esmalte. Brillos. La superficie agotada, estallada. Toda latitud habitada (IV), La nave sin timón y el pez sin espada. Algo se mueve bajo los pies, que algunos llaman Duda (VI), Cerrar la puerta de un cuarto de una casa vacía, en un edificio vacío, en la desierta capital de un país abandonado. Imperfección lograda —diferencia (XII), No abraza, no acaricia, no muerde, no mira. Apenas muy, muy de vez en cuando, se le retuercen las tripas. Rememora. Extraña ¡oh! echa de menos el poder —el país— de la sugestión (XIV), Ciudades como mapas de ciudades, ángeles como pegasos, una iglesia, una veleta, y a un costado el laudista, como un mar enamorado de su nave (XXIII).
Lila Zemborain, (Buenos Aires, 1955), vive en NuevaYork desde 1985. Ha publicado Malvas orquídeas del mar (2004), Guardianes del secreto (2002), Usted (1998), Abrete sésamo debajo del agua (1993) y las plaquettes Pampa (2001), Ardores (1989) y Germinar (1983).). Es directora de la serie de lecturas de poesía Rebel Road y editora de Rebel Road, Poems in the Garden I y II (2001) y III (2002). Profesora de lengua y Literatura en el Departamento de Español y Portugués de New York University, donde hizo su doctorado en Literatura Latinoamericana. Hay algo allí/o puede haber algo/que no soy yo/que es ajeno a mí, dice en su poema “Edgar Degas, Mujer desnuda de pie” continuando Mi cuerpo/es una superficie de piel/.../ Es permanente/el flujo de mi sangre/Es permanente/el flujo de agua/que devora el río/Es permanente/el flujo de tu río/No decir, aludir/para que el horror de lo callado/sacuda con su evidencia. Y del libro Usted el recuerdo: Mamá está tejiendo en la sala a la hora de la siesta. Una sala oscura y fresca en las tardes de verano... El ruido de la trama del tejido que crece con cada pasada. Es lana verde también. El ovillo lo hicimos antes. Había que ovillar la madeja. Pasar las manos y quedarse quieta, sentada, yo de un lado moviendo los brazos, mamá del otro. Ella haciendo unos ovillos gordos, perfectos, parejos, ni apretados ni flojos, tratando que no se enrede la lana porque me distraje. Ovillar, ovillar y pensar que aprendí a tejer con dos palitos y un pedazo de lana colorada con las niñeras que charlaban debajo de la magnolia. Llevarle a mamá ese tejido apretado, sucio, desprolijo. Ponerme cerca de ella y sentir su cuerpo perfumado y con cierto olor a cigarrillo recién prendido... Mamá mirando mi tejido y yo a ella, oliéndola, sintiendo su voz muy cerca mío, los ojos siempre tapados por los anteojos negros. Sus manos tratan de explicarme impacientes cómo aprolijar mi tejido. En el poema “Pampa” ¿Qué hago yo fuera de la pampa?/ Pampa, pampa.
Alicia Portnoy (1955), llegó como refugiada a los Estados Unidos en 1979 después de tres años de cárcel bajo la dictadura militar. Obra poética: Volando bajito. Poética de la derrota (2004), Venganza de la manzana (1992) de donde son los versos Yo te hablo de poesía/y vos me preguntás/a qué hora comemos./Lo peor es que/yo también tengo hambre. También de ese poemario los versos con regsitros de denuncia: Me sacaron de la tierra/de debajo/-a eso llaman destierro-/o sea que, de pronto,/me faltó el suelo/y me sobró distancia/…/y entonces,/cuando me faltaba el aire/y sobraban las rejas/.. y en “Canción de la exiliada” Me cortaron la voz:/dos voces tengo./../Me aislaron de mi gente/y hoy a mi pueblo/vuelve mi canto doble/como en un eco. En “los molinos de la memoria” escribe ¿sobre qué muertos echaremos qué culpas/cuando se nos desteja la trama del silencio”. En la canción “Latina al fin del milenio” versifica Si me muero con la M, montonera/y trastabillo en la S, sandinista,/¿será que me caeré del alfabeto/si renazco en la Z, zapatista?/…Para concluir Este año 2000 con tantos ceros/es el fin de algún milenio y el principio/de otra lucha por no ser sólo un agujero,/hueco en la historia, un número en la lista.Gladys Ilarregui (Buenos Aires), Emigró a los Estados Unidos en 1983 para continuar sus estudios de maestría y doctorado. Obtuvo este último título en literatura colonial latinoamericana en 1995 en The Catholic University of America. Ha publicado seis libros de poesía, la mayoría de ellos traducidos al inglés por Judy McInnis: Poemas a Medianoche (2003, Premio Jorge Luis Borges), Reuniones (2000), Como una viajera y sus postales (1999), Indian Journeys (1998, Premio Plural), Oficios y Personas (1996, Premio Lorca) y The Cumean Sibyl, Selected Poetry (1999). Actualmente es profesora de poesía latinoamericana y literatura colonial mexicana en la Universidad de Delaware. En el contexto que arma Gladys Ilarregui, acudiendo a los objetos que –como ella misma dice- despiertan otras pasiones, en Oficios y Personas escribe (poema “Fotos viejas”) de que El afilador de tijeras pasa con su silbato inundando la tarde/las tijeras son como pájaras dormidas adentro de un cajón/picos que parlotean en silencio,/o se duermen sin mar/…/una mujer mirando fotografías viejas, personas que cruzaban el pasillo/…/cortar una fotografía mientras llora, y el afilador cruza/…/dividir, cortar, lastimar, organizar de otra manera,/el rompecabezas de líneas que suben y bajan, pedacitos de ella/que caen por la ventana cuando él silba y pasa: en un trabajo/ inofensivo de afilar esas bocas de pájara,/ y en un inofensivo caer de la tristeza. En el poema “Postal desde una silla de París” (del poemario Como una viajera y sus postales) escribe: …en este espacio transversal de nombres y de miedos/ y dejar que sí, efectivamente se rompa la memoria/…/y que las excepciones ocupen los museos. Tema que recurre en su poema “Diásporas” del poemario Poemas a Medianoche: Olvidaremos para recordar que fuimos ciertos/en otras estaciones, sobre mapas profundos donde/la vida pareció más fuerte y en el poema “Reading glasses, buenos aires” no le pidas que mire la vida como si recién estrenara el tiempo/no hay vidrio roto, una persona suicidada,/alguien perdido y maravilloso, adentro de un poema/adentro siempre adentro del poema.
Cristina Iglesias Kinczly (Buenos Aires), editora, promotora de la cultura, escritora y productora cinematográfica de la comedia Se habla español, se inicia con la publicación en 1998 de su poemario El olvido de Dios (1998) y prepara su segundo poemario. Son suyos los versos: Irrevocable es el pasado./Puedo verlo, escucharlo/y hasta olerlo si me atrevo./Lo convoco por obra de un Arte/y conjuro ante mí/imágenes que antaño/fueron mi vida (de l poema “El pasado”) y Alguien dice que más allá de Dios/está el Aguila (de “Angustia”), Si pudiera…/Si sólo pudiera dejarme atrás (de “Sepia”) y ese clamor identitario de Quizá lo temible no se encuentre/en un acto ya pasado, ya olvidado…/ Quizá lo terrible está aquí mismo/en la incertidumbre de una línea:/ Despojada de todo lo que tuve y fui/quién sabe, quién puede saber/lo que pronto seré (del poema “Incertidumbre”).
Silvia Tandeciarz (Buenos Aires), Doctora en letras por Duke University, especialista en estudios culturales argentinos. Enseña en el Departamento de Lenguas Modernas del College of William and Mary en Virginia. Autora de numerosos ensayos y traducciones de crítica literaria, incluyendo un trabajo reciente sobre la memoria pos-dictadura. Traductora de poesía. Un poemario hasta la fecha: Exorcismos (2004), en el que niega “el espacio que separa”, para usar las palabras del filósofo John Berger. Según ella misma, hay en su obra una constante tensión poética ―el acto de escribir en la encrucijada del amor y la muerte, de la ausencia y la comunión― que transporta a la poeta del espacio en blanco hacia la liberación por medio de las palabras, recorriendo en sus poemas más recientes la geografía de la memoria, volviendo a sitios que han marcado su pasado para negociar el espacio entre el amor y el olvido. Dice, por ejemplo en “Buenos Aires, 2002”: Vení, buscame/en la ciudad de mi memoria/entre esa canción de Leonardo Favio/y la luna, como un tango,/rodando por Callao.
Aludimos también, aunque no cumplen todos los criterios de nuestra selección, a: Luisa Futoransky (1939), con su breve residencia en Iowa, de donde acaso provenga la inspiración de sus libros Trago fuerte (1963), El corazón de los lugares (1964), para luego radicarse definitivamente en Francia; a Emma Sepúlveda, si bien nacida en Argentina, creció en Chile y como tal la consideramos como parte del exilio chileno; a Nieves Chapel con sus poemarios infantiles; y a Elena Smidt (Neuquén, 1961), licenciada en música de la Universidad de Maryland, traductora y poeta.
3.- Algunas características compartidas y registros.
Con la excepción de Juana de Arancibia con su durarero, activo e influyente Instituto Literario Cultural Hispánico (con más de 29 simposios organizados), los poetas argentinos no han creado “centros o focos” de estudios hispánicos en los EE.UU., en contraste con cierta característica de los poetas de exilio español, especialmente los pertenecientes a la Generación del 27. Se pueden mencionar en una escala mucho menor, con una duración e impacto más o menos efímero, acaso a Luis Alberto Ambroggio, como director de la Academia Iberoamericana de Poesía y Horizonte21, a Alicia Borinsky como Directora del Programa de Escritura de las Américas de la Universidad de Boston, a Zulema Moret con su trabajo de antologías, a Gladys Ilarregui con su creación de la Fundación Iberoamericana de Cultura, a Lila Zemborain desde la Universidad de Nueva York, donde ha organizado series de lecturas poéticas y a Cristina Iglesias Kinczly con su labor editoral y cinematográfica.Un referente claro de todos estos poetas es Argentina: ya sea en una de sus ciudades: Buenos Aires (Borinsky, Tandeciarz, Ilarregui) Córdoba (Ambroggio), una región (el norte, Jujuy y su fauna o flora, Arancibia; la pampa, Zemborain), un elemento (la guitarra, Gowland), tradiciones y costumbres (la siesta, Zemborain; el saludo, Arancibia), su política (Portnoy, Moret, Ambroggio), el espacio de ancestros, de familiares cercanos (madre, padre, Zamborain, Ilarregui, Moret, Lagmanovich) o, en general, el Sur (Martín) como punto de partida e ilusión de regreso. Si bien –como dice Zulema Moret [39]- acaso no exista una sola noción de sur o combine un conjunto de sentimientos, tales como la frontera cultural con Estados Unidos, la noción de otredad desde la lengua que se hereda, una débil noción de patria que deja y se lleva, paisajes, la tierra propia, el cuerpo del amor, piel cálida, a veces atropellada, el peso ancestral, la experiencia de la conquista y sus implicaciones.En todos los poetas mencionados se reflejan diversas características de la diáspora con la integración en el discurso poético de enunciaciones y alteridades, reflejando conflictos linguísticos, metafísicos, típicos de una experiencia de exilio, en que ha cambiado el centro de referencia, y el yo poético se puebla de cuestionamientos identitarios, dualidades, ambigüedades, memorias, sentido de rechazo e ilusiones referentes a raíces y regresos. Su creación artística plasma, en su imaginario y expresión, tal complejidad de registros, con un lenguaje que respira un bilingüalismo sintáctico, la incomodidad de la ironía, la necesidad de la parodia, y otros recursos literarios y meta-literarios. En estos textos la experiencia de lejanía se hace repetidamente presente, con la referencia afectuosa a ancestros, pasados, olvidos, añoranzas, dificultades, por sentirse el yo poético separado de los privilegios de la “madre” tierra, del lenguaje “materno”, la geografía familiar, y que resuelven en sus textos de diferentes maneras.El cuerpo, de algún modo, y sobre todo en la poesía femenina, cumple esa función de re-unir lo disperso, lo fragmentario, lo residual de cada una de esas identidades, emociones y situaciones espacio-temporales, como señala Zulema Moret[40]. Un cuerpo que remite como signo a muchos cuerpos (pais, lenguaje, prácticas, lugar de encuentro y depositorio de raíces). Se expresará como cuerpo político (en la poesía de Portnoy, Ambroggio, Borinsky, Arancibia), cuerpos eróticos o de experiencia amorosa (Ghiragossian, Borinsky, Mosellla, Gowland), cuerpos como anclaje de la voz (Negroni, Ambroggio, Ilarregui), de la infancia (Arancibia, Moret), cuerpos en peregrinaje (Moret, Ilarregui, Mosella).
El discurso político, de compromiso social y protesta, también es un común denominador de estos poetas (como lo es de la poesía escrita en español en los EE.UU. en generall): discurso como testimonio (Portnoy, Borinsky, Ambroggio, Moret), discurso como rebelión y protesta social (Portnoy, Borinsky, Ambroggio), discurso como cuestionamiento existencial (Gowland, Portnoy).Finalmente, la dualidad con respecto a la vida del lenguaje (Gowland, Ambroggio, Martin); dualidad del imaginario (Borinsky, Zemborain, Ilarregui); dualidad en la disolución del espacio (Negroni), del tiempo (Iglesias Kinczly), la presencia del pasado en el presente y futuro, perdiéndose la mismidad (Joffre, Negroni); sobrevivencia refugiándose en la infancia (Arancibia, Moret, Morsella); dualidad identitaria (Borinsky, Ambroggio, Gowland); dualidad de la transitoriedad y el cuestionamiento (Joffre, Ambroggio, Gowland).En la poesía del exilio argentino en los EE.UU., como acaso en la poesía de todos los exilios, o en la poesía en general, se fusiona lo estético con lo trágico, lo amoroso con lo doloroso, como si la vida y la muerte fueran de la mano en movimiento, acaso con más transitoriedad y con referentes más concretos dadas las circunstancias socio-políticas del país de origen durante gran parte del siglo XX. Y en este sobrevibir, haciendo y rehaciendo la vida, la historia, la memoria, las cosas, los cuerpos, las relaciones, el pueblo, revirtiendo los desvalores del exilio, con palabras y poemas, se ha ido creando, ha ido apareciendo un cuerpo de poesía escrita en español en los EE.UU., importante por sus registros cuya vibración se siente en profundidad con el referente de donde se ha venido, de la realidad vivencial de la diáspora y de la inmersión estadounidense de su grito, su arte poética, única y universal.LUIS ALBERTO AMBROGGIO (Argentina 1945). Miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y del PEN. Ciudadano de los EE.UU. donde reside desde 1967 con Diplomas de postgrado en Filosofía y Letras, Ciencias Sociales y Administración de Empresas: piloto y empresario aeronáutico. Con premios y reconocimientos, nueve poemarios publicados hasta la fecha contienen su poesía que abarca casi medio siglo de creación: Poemas de amor y vida (1987), Hombre del aire (1992), Oda ensimismada (1992), Poemas desterrados (1995), Los habitantes del poeta” (1997), Por si amanece: cantos de Guerra (1997), El testigo se desnuda (2002), Laberintos de Humo (2005), Los tres esposos de la noche (2005). Traducidos al inglés, francés, portugués, italiano, turco y rumano, sus poemas forman parte de Antologías publicadas y virtuales (como Cool Salsa, DC Poets Against the War, Nueva Poesía Hispanoamericana, Muestra de la poesía del siglo XXI), de numerosas revistas, suplementos culturales y textos de Literatura (Pasajes, Bridges to Literature, Voices without barriers). Sus ensayos e investigación se han especializado en la poesía de los Estados Unidos escrita en español. Su obra poética ha sido seleccionada para los Archivos de Literatura Hispano-Americana de la Biblioteca del Congreso de los EE.UU.[1] “El hispanismo en Norte-América: exposición y crítica de su aspecto literario” Madrid: Renacimiento, 1917, p.1.[2] “Se habla español: voces latinas en USA”, Alfaguara, 2001, p. 19.[3] Condenso en éste y en el apartado siguiente los estudios de John H. McDowell, María Herrera-Sobek and Rodolfo J. Cortina “Hispanic Oral Tradition: Form and Content”, Luis Leal, “Pre-Chicano Literature: Process and Meaning (1539-1959)”, Francisco Lomelí “Contemporary Chicano Literature, 1959-1990: From Oblivion to Affirmation to the Forefront”, que forman parte del “Handbook of Hispanic Cultures in the United States: Literature and Art”, editado por Francisco Lomeli, General Editors Nicholas Kanellos and Claudio Esteva-Fabregat, Houston: Arte Público Press, 1993. (Refiero a la vasta bibliografía a lo largo de este Handbook a quienes deseen profundizar períodos o temas de los aquí tratados). Hago uso de los textos poéticos compilados “En otra Voz. Antología de la literatura hispana de los Estados Unidos” editada por Nicholas Kanellos , Houston: Arte Publico Press, 2002, como parte del programa de recuperación de la Herencia Literaria Hispana de los Estados Unidos.[4] México : J. Mortiz, 1982 York: El libro viaje,[5] Algunos de sus poemarios: Después del suicidio, Santo Domingo, 1970. El pájaro loco, Ediciones Puerto, Puerto rico, 1972. Los poemas de Filí-Melé, El Libro Viaje, Nueva York, 1976. La poesía como libertá, Instituto de Cultura Puertoriqueña, Puerto Rico, 1992. Casandra & Yocasta, Instituto de Cultura Puertoriqueña, Puerto Rico, 2001[6] Nacida en 1949, ampliamente antologada y publicada en revistas. Su libro de poemas Las hembras (Papeles del Andalicán, Chile, 1987) fue mencionado por la crítica puertorriqueña como uno de los diez mejores libros del año. En 1988 El Museo Omar Rayo de Colombia publica el texto La rosa mecánica en su serie de mujeres poetas de América Latina. Entre 1995 a 1997 publica las plakettes El amor urgente, The Broken Heart y Erótica de bolsillo. En 1999 publica su libro de cuentos Historias de Pulgarcito (Ediciones Cultural); además Bestiary: Selected Poems 1986-1997 (2004); La estatuilla (2004); Salmos del cuerpo ardiente (México: Chihuahua Arde, 2004); May the Transvestites of my island who tap their heels exquisitely (2004); Obituario (2004); Desnudo con Huesos=Nude with Bones (2003); Park Slope (2003);[7] Ediciones del Norte and Bilingual Press, Hanover, NH and Binghamton. 1983,. New
[8] Tiene once poemarios publicados, entre los cuales podemos mencionar, además del primero citado, La guerrilla fantasma (l989), La voz de la mujer que llevo dentro (l990), Pato salvaje (1991), Entre la inocencia y la manzana (1996), La voz de su dueño (1999), y Pan errante (2005).[9] Ediciones Huracán: Río Piedras, Puerto Rico: 1980.[10] Comenzando con su poemario En el país de las maravillas (1979) ha seguido publicando artículos de crítica literaria, narrativa y poesías.[11] En Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad complutense de Madrid, Númro 33.
[12] En “Poetas de la diáspora puertorriqueña: idioma, canonicidad e identidad nacional”. URL:
http://www.redyaccion.com/poetasdePuertoRico.htm, p.4.
[13] En la discussion de la poesía Proto-Niuyorriqueña, Niuyorriqueña y Post-Niuyorriqueña me baso y complemento el estudio de Frances R. Aparicio “From Ethnicity to Multiculturalism: An Historical Overview of Puerto Rican Literature in the United States”, incluido en el Handbook of Hispanic Cultures in the United States: Literature and Art, editado por Francisco Lomeli, General Editors Nicholas Kanellos and Claudio Esteva-Fabregat, Arte Público Press, University of Houston, 1993.[14] Con su poesía de la transexualidad.[15] Anthopos, Editorial del Hombre, Barcelona: 1988 y Editorial de la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras: 2000[16] Poemarios Ritos de muerte (1975) y Obra poética.[17] Autor de Rapto contínuo (1999), Viaje del cautivo (1998), Concierto para desobedientes Río Piedras (1996), Los Oficios (1991), País llamado cuerpo (1991), Las glorias de su ruina (1988), Hacia el poema invisible (1981).[18] Con numerosos poemarios publicados, entre ellos: Entre mi Voz y el Tiempo (1969), Era que el Mundo era ( 1974), Zumbayllu ( 1976), Cantándole a la noche misma ( 1978), En la pequeña antilla (1982), Nombrar (1985), Razón de lucha (1989), Sueños de papel ( 1996), Patio de Fondo (2003), Mi Mundo ( 2003).[19] Como A Love Story Beginning in Spanish: Poems, Silent Dancing, Terms of Survival, Reaching for the Mainland y The Latin Deli: Prose and Poetry[20] Hostos Review Micrófono abierto: Nuevas literaturas puertorriqueñas, Número 2: 2005, Introducción, p. XII.[21] Como es el caso de los poetas Irisema Robles Alvarez (1973), Jorge David Capielo Ortiz (1974), Mayda Colón (1975), Angel L. Matos González (1975), Julio César Pol (1976), Alejandra Pagán (1978), Luis Diaz (1978), Angel Pont Navarro (1979), el dominicano-boricua Stanley Rosario (1984) y la cruzanarriqueña Johanna Bermúdez Ruíz.[22] Hemos omitido referencias a Antologías en inglés como The Puerto Rican Poets ( 1972) de Alfredo Mantilla e Iván Sillén, Borinquen: An Anthology of Puerto Rican Literature (1973) de María Teresa Babin y Stan Steiner, Inventing a Word: An Anthology of Twentieth Century Puerto Rican Poetry (1980) de Julio Marzán, Boricuas: Influential Puerto Rican Writings (1995), antología editada por Roberto Santiago, Puerto Rican Writers at Home in the USA, de Faythe Turner.[23] Resumo y actualizo en la presentación de este cuerpo poético el estudio de Rodolfo J. Cortina, “History and Development of Cuban American Literature: A Survey”, en el “Handbook of Hispanic Cultures in the United States: Literature and Art”, editado por Francisco Lomeli, General Editors Nicholas Kanellos and Claudio Esteva-Fabregat, Arte Público Press, University of Houston, 1993.[24] Se han publicado numerosos estudios sobre cada uno de los Exilios a que vamos a referirnos en este apartado, si bien referidos a la producción litarario en general y no específicamente al género poético. Una extensa bibliografía puede encontrarse en el artículo del profesor chileno Juan Armando Epple “Hispanic Exile in the United States” en el “Handbook of Hispanic Cultures in the United States: Literature and Art”, editado por Francisco Lomeli, General Editors Nicholas Kanellos and Claudio Esteva-Fabregat, Arte Público Press, University of Houston, 1993.[25] Ver “15 poetas Colombianos en Estados Unidos. Poesía Migrante. Bogotá: El Tiempo. 1998”[26] Poetas incluidos en la Antología no mencionados anterioremente: Jorge Antonio Buciaga, Gabriela Gutiérrez, Omar de León, Angel Luis Méndez ramos, Angel González, Gabriela Tagliavini, Renato Rosaldo, Jorge Simán, Aracelis Collazo Mapa, Alfonso Rodriguez, Rusmesa y Estela Morena.[27] Poetas incluidos en la Antología no mencionados anteriormente: David J. Labiosa.[28] Juan Armando Epple, “La voz a ti debida: la Poesía Hispánica de los Estados Unidos” en Lilianet Brintrup Juan A. Epple, Carmen de Mora, eds.., La Poesía Hispánica de los Estados Unidos (Universidad de Sevilla, 2001), p. 19.[29] El texto más completo hasta la fecha en este esfuerzo de rescate de la literatura escrita en español en Estados Unidos se encuentra en el Handbook of Hispanic Cultures in the United States. Literature and Art, Francisco Lomelí, Nicholas Kanellos y Claudio Esteve-Fabregat, eds., Houston: Arte Público Press, 1993.[30]Luis Alberto Ambroggio, “Poesía de Estados Unidos en Español” en Hispanos en los Estados Unidos, Editado por GerardoPiña et al., Nueva York: Columbia University, 2004, pp. 197-213.[31] León Grinberg, Teoría de la identificación, Madrid: Tecnipublicaciones, 1985..[32] R.H. Robbins, “Identity, culture and behavior”, Handbook of social and cultural anthropology, Chicago, Honingman Ed., Rand McNally and Co., 1973.[33]Luis Alberto Ambroggio, Poemas desterrados, Buenos Aires: Alicia Gallegs Ed., 1995.[34] La biografía de esta extraordinaria y polifacética -personalidad puede verse en Marta de París, Voces de la memoria; Juana Alcira Arancibia: Realización de una utopía, Buenos Aires: IG Ediciones, 2002.[35] Adriana Corda, “El Discurso de la Identidad en LOS HABITANTES DEL POETAde Luis Alberto Ambroggio”, X Congreso Nacional de Lingüística, Universidad Católica de SaltaJulio 2005 . También, Adriana Corda, “Identidad y memoria en la lírica de Luis Alberto Ambroggio,I Congreso Internacional de Literatura, Buenos Aires, Octubre, 2006.[36] Adriana Corda, “El discurso del poder, la memoria y el exilio en los textos poéticos de Luis Alberto Ambroggio”, Universität Zu Kõln, Facultad de Filosofía, 2006.[37] Adriana Corda, “La escritura poética de Luis Alberto Ambroggio como resistencia al discurso del poder”, XIII Congreso nacional de Literatura Argentina, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán, Agosto 2005.[38] Adriana Corda, “Disociación del signo poético en Laberintos de Humo de Luis Alberto Ambroggio”,XXVI Simposio Internacional de Literatura Presente y Futuro de la Literatura Hispanoamericana Universidad de Los Lagos, Puerto Montt, Chile 8 al 13 de Agosto, 2005[39] Zulema Moret Ed., Mujeres mirando al sur. Antología de poetas sudamericanas en USA, Madrid: Torremozas, 20004), p. 27[40] Zulema Moret, ibid., p. 16-17.
______________________
Leer más de Luis Alberto Ambroggio en: www.artepoetica.net





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada