domingo, 5 de junio de 2011

UN POEMA DE LIL MILAGRO RAMÍREZ


Lil Milagro Ramírez, El Salvador





ESTE PAÍS PEQUEÑO





Este país pequeño
al que yo tanto quiero
se ha logrado meter todo entero
en mi imaginación;
no sé cómo explicarlo,
a veces en las noches
me despierta la urgencia de pensarlo
desde sus mínimas fronteras hasta el mar,
cuando lejos he dicho
“él mide 21000 Kms cuadrados”
No será tan fácil —me responden— quererlo
Es tan pequeño
Y yo siento quererlo más.
En él, así de mínimo,
yo quiero al universo
de él hacia el mundo me proyecto,
me interesa su forma de vivir,
sus estudiantes,
su juventud obrera,
sus campesinos, sus cosechas
y hasta sus pocas diversiones populares
el cine y el fut-bol
me son interesantes por ser suyas.
Mi pequeño país me necesita
y eso me hace feliz
mi pequeño país
ha decidido que yo ,luche por él
y eso me vuelve grande,
mi pequeño país
quiere que yo levante sus estatua
y eso me compromete
me aprisiona con una dulce esclavitud
Me preocupa su gente
sus edificios siempre amenazados
por un temblor de tierra,
a mí me causa una ternura
su pequeñez geográfica
que ha provocado risas muchas veces
Mi pequeño país me ha preguntado
si yo quiero
ser una gota de agua fresca
sobre su sed de libertad
y yo he sentido en mis mejillas
el rubor de una novia a quien su amado
le ha pedido una entrega,
y desde entonces
mi pequeño país y yo
nos hemos comenzado a enamorar,
como un amante loco
me transmite su amor,
¿cómo no lo he de amar?
yo lo he tomado de la mano
y alegres, muy alegres
los dos nos hemos puesto a caminar.

Diciembre 6 de 1970

Poema tomado de: “Poesía a mano”,. Selección y notas de Joaquín meza, Ed. Universitaria, Universidad de El Salvador, 1997.

sábado, 28 de mayo de 2011

VOCACIÓN-MANUEL ANDINO


Manuel Andino, poeta y periodista, El Salvador





VOCACIÓN



A los doce años era yo lo que se llama un niño terrible —en aquel tiempo, ya un poco lejano, todavía se era niño a los doce años… Me burlaba de las autoridades escolares y familiares. Vagabundo e indisciplinado. Un día, en consejo de familia me dijeron, a las buenas:
—Quieres estudiar para doctor?
—No.
—Quieres ser sacerdote?
—No.
—Quieres ser militar?
—No.
—Quieres ser empleado de comercio?
—No.
—Quieres ser agricultor?
—No.
—Entonces, qué quieres ser?
—Yo quiero ser marinero, contesté, sintiendo que al responder así me animaban los héroes de Julio Verne y mis propios sueños e impulsos.
Al día siguiente me entregaron como aprendiz de telegrafista al Jefe de la oficina de telégrafos de Santa Ana, hombre de nublado aspecto, pero interiormente luminoso.
En vez de los grandes horizontes, la reclusión en un pequeño cuarto. En lugar de un barco coronado de chimeneas y de mástiles, un sedentario aparato de Morse!
Pasé tres años en la oficina. Me porté regularmente. Llegué hasta obtener un empleo nocturno. Pero no pude nunca llegar a ser telegrafista.
—Transmites bien, me decía Don Bruno Ruiz, el jefe de la oficina. Pero no oyes.
—Sí, querido y lejano maestro. Lo único que yo he oído y escuchado siempre es la voz de las sirenas… Ahora mismo —la mar está romántica— se oye a proa cantos bellos.

Vapor “San Juan”.
Frente a Manzanillo, México, 1919.

Manuel Andino. Vocación de Marino. Ministerio de Cultura,(Colección Contemporáneos 1), Departamento Editorial, San Salvador, El Salvador, 1955.

domingo, 8 de mayo de 2011

MI MADRE: ESE ÁNGEL


René Chacón Linares, El Salvador





MI MADRE: ESE ÁNGEL





Mi madre vino a la Tierra,
Con la esperanza
De romper lo malo y coser lo bueno,
Tijera y aguja en mano.

Su afán por matizar
Arcoiris y ternura,
Hizo un jardín de esperanzas
De donde brotaron tres espliegos,
Que a fuerza de arrullos,
Manos balsámicas,
Sortearon las travesías del pasado.

¡Qué cosas!
Estos corazones
No fueron humildes
Ni sencillos,
Como ella hubiera soñado.

Hoy,
Los días grises han desaparecido
Y nuestras almas se reencuentran…

Madre,
¡Ya no te afanes!

Ríete de la vida,
Olvídate de las dietas,
Y cosecha las flores con versos de amor,
Que nunca se escriben en vano.

©René Chacón Linares.
De: La Fiera de un Ángel,
El Salvador, 9 de abril de 2000.

miércoles, 27 de abril de 2011

DOS POEMAS DE PATRICIA IRAHETA


Patricia Iraheta, El Salvador





¿Quién se ha robado el mes de abril?




Virginia Wolf ha llegado esta noche a mi ventana
Para recordarme que la soledad y el silencio son tan necesarias como el agua.
Quiero verme a mi misma,

mi cara,

mis pies,

mis manos,

mis senos,

toda ya en profundo sentimiento
Esta noche es un tributo a mi necesidad de ver mis ojos, de vivir lo aprendido, y contarles a los pájaros nocturnos que estoy viva, que sueño y vivo.
He descubierto mis descuidos,
He dejado abandonada las tristezas y las alegrías pasadas, los recuerdos, las nostalgias.
Ha pasado mucho tiempo, sin que sienta el placer de escribir estas líneas,
Sin que le haga un poema a esta casa, sin que inaugure el espacio para mis recuerdos, para guardar mis hazañas.
Esta noche solitaria y profunda ha venido a recordarme
Que esta aquí mi cuerpo, mi tiempo, que estoy aquí, tiernamente conmigo.





NOSOTRAS





Nosotras las que tejemos el azar
y desciframos los sueños ajenos
las que crecimos atiborradas de esperanza
y no encontramos recodo en el recodo

Nosotras
... que llevamos preñez desde la infancia
nos desbordamos en razón
nos escondemos de la locura
las que dormimos pensando
y pensando soñamos
eternamente dueñas de todo
eternamente dueñas de nada

Las que los mares de ausencia
navegamos
sin tocar fondo
escondiéndonos de los miedos
atrapando apresuradas los momentos
que transgreden la razón
intentando detenernos en el tiempo
en este devenir
que casi siempre tiene sabor de ausencia
que casi siempre lo persigue el desaliento
Nosotras las que atrapamos la palabra
y liberamos el temor
a ser transitorias en el tiempo.

martes, 26 de abril de 2011

DOS POEMAS DE EVA ORTIZ


Eva Ortiz, El Salvador




Lo que se queda




Lo que se queda
es la estación de llegada,
es como el aletear de un pájaro
que ha dejado de emigrar,
Hojarascas que recuerdan
pasado otoños,
incendios que incendiaron
su fogata bajo tres centímetros
de piel.

Lo que se queda
se llama por su nombre
y no miente,
porque le ha cocido
el vestido a la vida
y descorrido sus cierres
cuando le sofoca la asfixia.

Lo que se queda
ha recorrido laberintos,
las calles nocturnas del asfalto
que se quedaron tatuadas
en el alma.
2 de enero 2007.




Autorretrato



Soy de todas las mujeres de mi casa
la que no ha firmado testamento.

La que escapó de casa
sin salir de blanco.

La que sembró belladonas
cuando comenzó a sentir dolor.

Que quebró las horas,
que al cielo le soltó un hijo
y desanudo escapularios
en un arrebato de poesía.

lunes, 25 de abril de 2011

POEMAS DE CAROLINA LUCERO


Carolina Lucero, El Salvador




Amor lejano I




Silencio acongojado de tu ausencia
que se quedó entre mis labios
la tarde apresurada
de tus pasos

Busqué tu rostro interminable
entre la niebla
de humo de autobuses
de extraños pasaportes enmarcados
en los besos desvelados

Tu mirada entonces
se escabulló en el reflejo
de arenas encendidas
de pálidos colores que habitan en los cofres
del camino

Se quedó de repente
la tarde seca
en la convulsión
de mis interrogantes

La pregunta entonces
se esculpió en mi memoria
¿A dónde vas?
Del libro Hermano Lejano (inédito):




Amor lejano II



Nadie respondió
a la melancolía
de las interminables noches de amor
que se quedaron enclaustradas
entre mis manos quebradizas

Dispuse entonces
recolectar silencios
entre las piedras distantes
de tus ojos

Y encontré tu retrato
clavado en el balcón de mis penurias
forjando otra leyenda
de otras noches tibias
que hacen sombra en la distancia

Y busqué tu confesión
sembrada en el altar
de las noches vividas
con formas espectrales

y te volví a preguntar:

¿Dónde vas?
Del libro Hermano Lejano (inédito):




Amor lejano III




Era imposible la respuesta.

Tu aliento yerto sobre la tarde
me devolvió mustias las amarguras
cuando llegaron las cartas

Allí supe que en otros universos
el sol alumbra
como atelier eclosionado
por exceso de versos
rindiendo culto
al plástico sentido

La oscuridad podía simplemente
ser pintada
en el letargo de mis pestañas

Y tu amor,
tu amor interminable
con olor a tierra mojada
sufrió edema
de fotosíntesis

Pero para entonces
había terminado la poesía
de la lluvia…
Del libro Hermano Lejano (inédito):

domingo, 24 de abril de 2011

DOS POEMAS DE ALEX CANIZALES


Alex Canizales, El Salvador





LOS DOS OJOS





¿Y si después de tantas palabras
No sobrevive la palabra!
César Vallejo




Dos ojos tengo acrisolados
Uno, de mucha pena
Y, otro, de gran alegría.

Soy bueno y soy malo y gemido
Ah… si vos supieras de este milagro
De nacer y de morir concebido
Todo esto soy yo premeditado
Despedida y llaga
Vuelta regreso y huida
Vida y muerte; soy, único y única
Como tú ese monstruo de dos ojos
De sombras, de luz y sombrero
Derribado en fin ante un gemido
Ante un grande y sencillo verso.

Fuego y agua y despedida soy
Pero yo no soy Vallejo
Pero si hubiera nacido Vallejo
Lo mismo sufriría
Como tú quise escribir y me salió espuma.

Ah…hay golpes. Bárbaros heraldos perdidos
¡Es como si hubiera recordado mis espinas
Tus espinas al leerte y odiarte con ternura!





LA CRUZ DEL LLANTO




Y luego aquellas muertes
Que me hicieron tanto daño y dolor.
Pablo Neruda




Ya Federico y Miguel
Cayeron por España
Con los pies rostros
En los sótanos amarrados
Con la cruz de la lengua abanderada.

Y yo aquí
En este paisito del mundo
Silencioso, soñador,
Racimo de muerte
Hediondez y orín de coroneles
Golpeando como todos
Desde todos los llantos
Desde toda la indiferencia.

Canto
Y mi canto son nombres
Elevados y nostálgicos
Roque Dalton, David Hernández
Pablo Cruz, Wilmarrk Hernández
Febe y sus pies cristalinos
Salvador Ubao y su voz desaparecida en el aire.

¡Ay,! ¡Ay! Tanto dolor
Que uno algunas veces crece
Que se murió por nada

Pero no, no es cierto
Eso sólo es la intención
El puñal del suicida
Que quiere hacernos creer
Que nuestro honor de piedra
De beso, polvo y viento
Traía la paz soñada.

Desde la ceja del embrujo
Desde el prohibido amor y sus besos
Que tú te mueres, y mueres siempre por algo.

sábado, 23 de abril de 2011

DOS POEMAS DE ABIGAÍL GUERRERO


Abigaíl Guerrero, El Salvador





Feliz cumpleaños




Tercos fusiles agudos por toda la noche suenan.
La Virgen cura a los niños con salivilla de estrella.
Federico García Lorca



He recibido desde lo alto del cielo
desde el retumbo del llano
desde los tórax partidos,
desde el rojo amanecer
de horizontes incendiados,
desde los pasos perdidos,
perdidos en la búsqueda
de un refugio cercano,
desde el amargo llanto de un niño
quien pregunta por un padre
que jamás cruzará nuevamente los umbrales
de su rústico patio,
desde el sofisticado Dragón “F”
que escandalosamente surca los cielos
para vomitarnos su odio milenario,
y desde todos los clamores confusos
que resuenan allá afuera
en furiosa y cruel desbandada de espanto
recibo disparos
recibo ronquidos
recibo finalmente, una felicitación de cumpleaños
un amargo y doloroso cumpleaños,
en la primera ofensiva guerrera
de mil novecientos ochenta y uno.




Reencarnación




Has emergido desde el fondo del abismo
para darme el secreto lunar
de nocturnas humedades
tus cristales de sal
desmigajan mi arena
y nos tornamos pececillos de luz
tornasolados seres naufragando
en el azul profundo
de un aliento confundido,
en el remolino dulce
de sudores primitivos,
en la desembocadura tibia,
de antiguos sueños reprimidos,
y reencarnamos frente a frente,
elevando nuestras ansias
amotinándonos en la espera
remontando en corrientes
–Antidiluvial estrecho de silencios y quimeras-
Reconociendo nuestros cuerpos
traslúcidos de tanto amar
sobre votivos restos de alabastro
y flotantes trozos de madera,
desafiando las bitácoras,
conjurándonos en la espera,
sin peligros nocturnales,
sin minúsculas peceras,
sin temor a leviatanes,
sin timón,
sin red,
sin lámparas,
sin tregua.

viernes, 22 de abril de 2011

POEMAS INEDITOS DE ALFONSO VELIS TOBAR


Alfonso Velis Tobar, poeta, narrador, ensayista, profesor Universitario,
El Salvador-canadá, fotografía Salvador Juárez





Día de cuaresma en tempestuoso invierno





Cigarra puta que escondida bajo tierra
Te hace la oruga de los males buenos
Y comes las raíces del infierno
Julio Iraheta Santos



Un día cualquiera como hoy salgo a la calle
Bajo la nieve de fragantes aromas fríos azota mis cabellos
Árboles tirados por el suelo por el fragor del viento.
Marchito árbol que soy desgarrado en pleno invierno.
Con bufanda abrigo de solapa,
Botas de tapir guantes de hojalata.
Salgo a la calle a 35 grados menos cero
Se me cuaja la sangre. Se me encrespan los nervios
Me duelen las coyunturas de las manos
Los goznes de los pies, se me entiesan las orejas
¡A mi Dios! ¡Extraño mis frescos otoños tropicales!
Las cigarras cantan entre ardientes soles vespertinos

Aquí lejos de la patria que amo
Por hoy me acompaña la humana amistad
De mi perrito faldero Toby fiel hermano
Vagamente mis pasos sigue
Para sabernos platicar a solas
Mi vecindad de gentes distintas
Esperan el bus de las siete
Se van regresan para volverse a ir
A su hora programada
El camión de la basura, el cartero, los cobros
Quizás las sensacionales noticias de mi patria
El diario crimen organizado, la violencia social
Propugnada por los idolatras del dinero
Pilatos que se lavan las manos
Asolapados en la corrupción, la mafia, las drogas
Y el despotismo del régimen
Me duele su pobreza infernal
Llena de miedo de frío de hambre.
Y quisiera repartirme pan a manos llenas
¡Y lloro por las noches!
Voy a mi ron acostumbrado a disipar la pena
Difícil vivir con una patria ausente
Como un niño en las noches por ella lloro.
Yo la tengo y me tiene a corazón partido
Y ella es como el fantasma de una madre
Corriendo desesperada tras mí sombra
En día de cuaresma el poeta
Medita largamente dando la cara
Se le quiebra la ternura de aquellos ojos
Sin cansancios en el alma medita
Barca que soy que se deja llevar
Vertiginosamente sin rumbo por la corriente
Rama que soy que por el peso de la nieve
Lentamente se desploma
Sobre la superficie del viento
Piedra que soy que a tientas se resbala
A la luz de los abismos…
Invierno/03/2009

(De: “Diario de un poeta desesperado”)





Embriaguez al otoño que llega




Odio que te marches,
Como también la negritud de las calles.
Mauricio Vallejo Marques.

I
Uno no sabe nada si se ha bebido todo el día
Oigo cantar un Torogoz entre el frondoso pino
Mi embriaguez tambalea de gozo y alegría
Más me sirvo otra copa de buen vino
Más no he perdido lucidez ni memoria
Ni esa sensación del mundo que me rodea
Sin dejar que mi alma oscurezca
Yo no ambiciono cargos oficiales
No deseo riquezas ni mucho menos honores
Quiero dejar una huella cristalina
Soy alma responsable de mi oficio

Las hojas muertas caen de los árboles
Lluvia de mariposas desprenden su vuelo
Al atardecer el aire del otoño es delicioso
Vuelan los pájaros en bandadas
Más es solo un instante desaparecen a lo lejos…
Si bien el vino disipa las penas
Como decía mi tío Tule Mata Melgar
Piropeando a las muchachas
Que pasaban por el barrio
Diciéndoles cositas chulas al oído
Son recuerdos que brotan de mi mente
Llega la hora de irte así en tarde de otoño
Los árboles desnudos yacen sin hojas
Me sirvo otro vaso de buen vino
Un pesado letargo afloja las cuerdas del corazón
Tal si hubiera bebido un instante
Pues soy mortal sumido en el sueño

II
Así pasamos todos en la vida
Como pasa el agua corriendo por los ríos
Para ir a desembocar en los mares
Sin regresar nunca sobre su misma corriente
Las flores ya se marchitan
Las hojas se vuelven amarillas
O de rojos bronceados a lo lejos

Pronto me abrigaré fríos inviernos
Se avecinan en tormentosas lluvias
Por hoy el otoño hace caer parvadas
De hojas muertas sobre los suelos

¡Salud hasta ver a Dios!
Decimos en mi tierra
Antes de echarnos el buen vino
Y de un solo trago vacío mi copa
¡Sin caer en el abismo negro del vicio y el delirio!
Es bueno embriagarse de vez en cuando!
¡Es saludable! Caen bien un par de tragos
Me siento borracho floto como una nube
Tendido en el firmamento de estrella fugaz
El poeta Dante decía que el vino
Siembra poesía en los corazones
Pues así embriagados cantaban Omar kayán y Lipo
Ilustres poetas del vino y del amor
¡Salud...! ¡Comamos bebamos amigos míos!
De estos delicados bocaditos agridulces
Preparados con amor por mí amada…
Otoño/10/09

(De: “Diario de un poeta Desesperado”)





Tarde de hastíos extraños




Amo tu desnudez
Porque desnuda me bebes con los poros
Como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo.
Roque Dalton




En casa solos desnudos
Cual hojas junto al viento
Danzas y ritos en el amor
El tiempo es larga marcha de espera
Pero buscando renovar lo nuevo
Estamos como contra un muro derribado
Enmudece la palabra
Hablar otra lengua otras costumbres en país extraño
Es tarde de hastió caluroso
Es un infierno y no se aguanta
Afuera los niños corren en otros juegos
Que no fueron los nuestros cuando niños
Un día una tarde como esta
Hablando de los presupuestos de la vida
La caza la luz el teléfono el agua la calefacción
La leche de los niños. Aquí todo es abundancia
Nuestras penas y venturas
La nostalgia de la madre lejos en otros mares y valles
Me duele distante mi país. Sangrándose una vez más
Muriendo a nuevas primaveras
La tarde como un horno en tizones
Miren esas hermosas muchachas de London
Gordas, flacas, su única pasión solo broncearse
Ante el sol de las diez de la noche
Casi desnudas desde su pubis angelical
Y en mi país las siete en luna llena
Como si la otra pasión en el consumo
Fueran solo los embutidos enlatados
Los cigarros el vino las cervezas
Y la coca cola del imperio hasta en basuras
Las hamburguesas las papas refritas
La TV comidilla del sexo y la violencia
Aquí todo sobra para tirarlo a la calle
Allá todo falta para recogerlo
El tiempo mismo bastante extraño
Ya caen las hojas amarillas por hoy
La verde hierba empieza a secarse
Es el comienzo del otoño
Luego uno aprende a beber a solas
Para mitigar la nostalgia de los días
Matar el frío de los huesos
La soledad de las grandes nevadas
Por hoy nos contemplamos al espejo
Otra forma de vivir de ir muriendo
Pon los pies sobre esta tierra y haz lo que vieras
¡OH Dioses eternos!
Dos almas somos en un lugar del mundo
Comunes sencillas citándose en su lecho
Quedándose desnudos perdidos en lejano bosque
Dos semillitas en floración lanzados
A esa perra gana de hacer el amor. Avt1987

(De: “Diario de un poeta Desesperado”)





Expatriado de tu geografía




Todo el círculo de país pequeño
Que se queda quieto
Lya Ayala





Mi país a la distancia de miles de kilómetros
Tierra de esmeraldas corazón de América
Vivo en esta inmensidad de territorio
¡País mío tú de tan diminuto ejemplo!
¡Pequeña castañuela de amor!
Abrigado por el puño de mi mano
Pero es que no encuentro serenidad
En cuanto tus peligros y encantos
Es que un día cualquiera
Puedes morirte de muerte muerte
De nostalgias pero es hermoso mi país
Tierra prometida de ensueños y quebrantos
Diminuto garbanzo semillita de mostaza
Luna llena resplandece allá en el horizonte
A lo lejos mi país de codiciosos amos
Con su pequeñez de mar y lágrima
Es que la presencia de tu fuerza opresora
Está ahí aguaitada solita esperando
Imagen de dolor mi gente sencilla
Mi pueblo reguero de hormigas laboriosas
Que llevo a flor de piel
Estremecido en mi palabra
Temblor eterno temple de roca
Transido por la magnitud de tu tragedia
Hemos de muchos muertos
Sembrado de cruces tú historia
Expatriado yo de tu geografía
Tu pura ausencia me mata
Vivo y sé que existes
Por hoy el sueño me bota
AVT/03/11

(De: “Prodigiosa Blasfemia”)




Espejo roto en sus detalles




Mi pasado es un espejo roto
Porque perdí a Dios. (El me perdió)
Luis Melgar Brizuela




En esta tarde
Cómo lamento que estés ausente de mí
Mi reloj sus agujas giran al revés
Correr atrás el tiempo quisiera
Que cuando sean las doce de la noche
Sin angustia soledad entre mis sueños
Quisiera que fueran las seis de la tarde
Es locura o sueño de Quijote
Me contagia de su locura genial
Encojo mis rodillas, estiro todo mi cuerpo
Hombros y brazos como todas las noches.
Cómo lamento que tú estés ausente
Mi perrito juega mis rodillas
Interrumpo la meditación
Me rasca los pies, sacude su cola
Me huele lame suavemente mi cuerpo
Habla quiere salir a orinar la noche
Sigo lamentando tu ausencia
Miro el reloj y son las siete
Oigo el estridular de ese grillo
Podrías aparecer de repente
Lanzarme diatribas infernales o caricias
El abrazo fuerte de tus calores
Tú con el silencio de mis ojos
Creo que tu espacio hace falta
Cómo lamento que estés ausente
En mi reloj ya la madrugada cayó
Extraño esa ausencia de tus humores
Solo en desesperada memoria
No tengo más que la noche ausente
¡Mira estás mordiendo mi ternura!
AVT/2/04/11

De: “Prodigiosa Blasfemia”





Símbolo de mal presentimiento




Frente a la incertidumbre de los viajes
¡Es levantar la frente!
José Roberto Cea




¡Date cuenta mujer mírala bien!
¡Ha llegado otra vez!
¡La mariposa de grandes alas negras!
A nuestra sala
Es que es enorme
Y muy rara en sus colores mira
Y llega a darnos con su presencia
Alguna mala noticia
De mal presentimiento de alguna muerte
De alguien
Según la simbología mítica de estas lúgubres mariposas
Que rara vez visitan los aposentos familiares
Es solo para anunciar el mensaje de la muerte
Por hoy quiero estar a solas absolutamente
Aunque solo el clock clock del reloj
Me martiriza segundo a segundo
Estoy volviéndome viejo
Buscando entre mis poemas perdidos
Aquella mala noticia del amigo que desapareció
Por las fuerzas del orden
Y una mariposa nos trajo la noticia.
Ahora quizás alguien agoniza
Por hoy no quiero tener noticias inesperadas
La mariposa guarda su presencia silenciosa
Posando sobre la pared la estoy mirando
Oigo el corazón de una campana
No creo
La vida humana tiene su valor
Cada minuto con el nacimiento
o la muerte de la vida.
Una lágrima se junta con una sonrisa feliz.
Podría ser que viene anunciándome la mía
Me duele el corazón de canto enajenado
Podría morir ahora más que nunca de dulce muerte.

(De: “Prodigiosa Blasfemia”)




De lo inesperado



Bueno, pues como dicen que no hay secretos para Dios,
Algún día no habrá secretos para nadie.
Mauricio Vallejo (1958-1981)



Cenizas quedarán de la invisible palabra
Que fue solo significado y sonido.
Cenizas de lo que se respiraba
Queda después de la hecatombe
De lo que existía
Luego viene el desastre
Queda el mal tiempo
Solo cenizas serán tu cuerpo
Entre la desnudez de los suplicios
Sin una lagrima encendida
Donde dejas todo
Ahí no cabe nada más
Solo la materia de lo que fuiste
Cenizas a la tierra a lo mejor
Mis cenizas en el sumo de una fruta
En boca del hambriento
La hoja que deja su sombra inerte
Sobre el lomo de las ramas quebradizas
De la imaginación y el miedo no vernos salvos
Del olvido y del sueño despierto
Cenizas de la tierra por los siglos de los siglos
Un día perecida por el hombre
Que no supo escuchar sus quejidos
Y en dolamas nucleares
Por ello la tierra retumba
Desde el fondo de sus ciegos estertores
Se está doliendo la tierra la fauna muere
De sus dolamas infernales
Y en grandes oleadas de calor la tierra viene
Del hombre que la vela la despelleja a su fin eterno
Que florezcan los enigmas de lo que está por llegar
Los cataclismos inesperados
Que sorprenden a la grotesca mirada
En la trágica muerte sin destino
Haz que recobre todo el esplendor
Dorado de mis fuegos
En la eternidad de mis encantados instantes
Solo cenizas quedaran de toda esta galaxia imaginaria
De los fuegos en millones de partículas atómicas
Tienes que deshacerte de todo
Nada te llevas ni tus cenizas que fueron
El brillante esplendor más grande de tu vida
Cenizas de lo que fue este amor por la humanidad entera
Cenizas de los que dividieron el mundo para propiedad privada
De sus gozos terrenales nada se llevan
Queda tu memoria tus hechos
Tu palabra escrita en esta página
Hasta que aguante la polilla del tiempo
Junto a la eternidad del sueño
De lo que pudo haber sido y no fue…
AVT/04/11

(De: “Prodigiosa Blasfemia”)

miércoles, 20 de abril de 2011

UN POEMA DE DORA GUERRA


Dora Guerra, Francia-El Salvador





GRITO EN EL VIENTO





En el viento sin voces
he buscado tu voz sin esperanza.
He cerrado mis ojos
para verte en la nada
y he extendido mi mano
sin encontrar la tuya en la distancia.

No hay aurora en mi noche
ni verde en mi horizonte que se alarga.

Tu huella en mi camino,
grabada sobre el agua,
borrada para siempre
y siempre fija en mi alma,
ha de seguir la mía en la tiniebla,
debajo de mi planta;
conmigo irá después de las estrellas
y en el fondo del agua.

Y aunque tal vez la imagen de mis ojos
se haya borrado en tu alma,
por todos los caminos que recorras
llevarás tus miradas.
Y si ya tus oídos
olvidaron mi acento que te hablaba,
en toda melodía que recojas
estarán mis palabras
y todo grito amargo que a ti llegue
saldrá de mi garganta.


En la noche desnuda,
en los ríos sin agua,
en la aurora ya muerta
antes de la mañana,
en la nube sin vida,
en la niebla del alba,
yo buscaré tu voz, sin esperanza,
y cerraré mis ojos
para verte mejor entre la nada,
y extenderé mi mano
hacia ti, a través de la distancia.

Cuando todo mi cuerpo
cansado esté después de la jornada;
y mis ojos cerrados
de nuevo a la Luz se abran;
y mi mano extendida
retorne a reposar sobre mi falda
¿habré de recobrar toda la luz
a mi vida negada?
¿mereceré llegar hasta la cima
fértil de la montaña?
o dormiré, tal vez, un sueño mudo,
de noche y sin palabras.