jueves, 10 de marzo de 2011

Bienvenido Señor Presidente Barack Obama


César Ramírez, Caralvá



Bienvenido Señor Presidente Barack Obama


Caralvá



Quizás es tiempo de ver al mundo sin guerras ideológicas o sin la intervención militar que predominó durante el siglo XX en el planeta. De ser así bajo la óptica del mundo sin conflagraciones mundiales, poseemos un mundo desnudo con grandes diferencias capitalistas, plagado de problemas que pueden resumirse en: pobreza de todos los tipos.
Nuestra nación puede no ser importante en el concierto internacional, pero aspira después de la guerra civil a una paz social que jamás existió en su vida republicana, puesto que los actores políticos gozan del reconocimiento legal en toda la línea y los otrora “insurgentes” son los legítimos gobernantes constitucionales.
La fantástica reunión entre el presidente de los Estados Unidos de América y los opositores políticos hace algunas décadas, era un chiste y malo por cierto; no obstante ahora en pocos días, veremos una escena surrealista que haría levitar de emoción a no pocos incrédulos, un gobierno de izquierda que recibe con honores al presidente Barack Obama.
Pero la guía de nuestra realidad en el evento político del año, debe considerarse bajo la óptica de nuestra historia, condición que nos permite medir realidades y no esquemas idealistas.
La historia nacional nos muestra que la cercanía de Estados Unidos y su presencia en nuestra nación, tiene una variedad de opciones: desde tratados de amistad hasta políticas de apoyo militar a las dictaduras de la segunda mitad del siglo XX, pasando por políticas de desarrollo local, tratado de libre comercio, trabajos temporales para emigrantes salvadoreños etc. de igual manera el entrenamiento de fuerzas militares especiales que reprimieron a opositores demócratas en los años setentas y ochentas.
Generaciones de salvadoreños gritaron en las plazas públicas: “Muera el imperialismo yanky” o “Viva Vietnam”, “Gringo Go Home”.. y otras. No obstante existió un notable presidente llamado James Carter que impulsó la política de los Derechos Humanos en el continente americano, aquella condición novedosa cambió la perspectiva de muchos latinoamericanos y en nuestra nación propició el giro hacia la democracia; pero desafortunadamente no fue reelecto y con la administración de Ronald Reagan la opción militar fue el pan de todos los días. La presencia de las siguientes administraciones norteamericanas no motivo mayores expectativas, excepto una que silenciosamente propició el desarrollo local, el Fondo Iniciativa de las Américas para El Salvador (FIAES) en los años noventa, un fideicomiso de $50 millones destinado a los proyectos de organizaciones no gubernamentales, el cual ha significa un verdadero avance en muchos niveles, los cuales son medibles a casi dos décadas de su inicio. En este rubro también FOMILENIO El Salvador es la acción que puede marcar la diferencia nacional en los siguientes veinte años.
En pocas palabras, Estados Unidos tiene una historia de fuerza militar e intervenciones locales durante muchos años, pero también es el factor decisivo en el desarrollo y estabilidad democrática nacional. Solicitar que Estados Unidos no apoye los golpes militares puede ser un objetivo específico y que la democracia se prolongue unos 100 años es nuestro mejor sueño…Presidente Barack Obama bienvenido, acá hay buen café, con gusto le invitaré, una mañana que usted considere oportuno…de no ser posible será en su próximo viaje para celebrar su reelección.
www.cesarramirezcaralva.com

miércoles, 9 de marzo de 2011

TRES POEMAS DE MARCELO CASTANEDA


Marcelo castaneda, joven poeta salvadoreño



Fogata



Su lengua de hierba solía perfumar mis soles
a las tres de la tarde

venía con la lluvia y mordía con el trueno
y su pezón como tempestad
volcaba travesuras blancas en mi lengua

unidos en la soledad y el exilio
aprendimos a sembrar volcanes en las colchas
a beber fuego de nuestras pieles
arrugadas por besos y oquedades
a crear dulces rompecabezas de poros
y la constricción de nuestras piernas violentas
soplando las tardes con verdor de fogata




Hombre Muerto



Cae sobre su propia mirada
se mira las uñas
cubiertas de huesos y fotografías
de tanto buscarse en horas antiguas
cubre de penas sus mejillas
en vano intenta espantar
al lobo que le acecha en las pupilas
busca caricias nuevas para untarse
en las huellas dejadas por el vestido roto
de una mujer con nombre

el hombre piensa que tal vez ya está muerto
y es la muerte la que se ha atrasado
con el correo o con los obituarios
cansado
lo observo
me quito las preguntas del rostro
aparto las páginas de mi propia mirada
y otra vez dudo
del hombre que me mira en el espejo
si estoy vivo o es un cadáver

asustado
salgo a buscarla
[ a ella ]
o en su defecto
a escribirle un telegrama a la muerte



Dolor



Duelen las hojas
las algas agudas de mi tristeza pantanosa
dolor en los segundos
saltando de agujas feroces
en las sogas suicidas
traicionadas
por algún cobarde cansado de la vida
duele la tierra en la que no nos sepultamos
duelen hasta los niños alegres
que zurcen el azul del cielo con sus vientres

duele mi existencia
mi camino fracasado
buscando mendrugos
a la orilla de tu olvido

*Cortesía del poeta René Chacón

domingo, 27 de febrero de 2011

POEMAS DE LEYLA QUINTANA


Portada



Larga trenza de amor


Poemas de Amada Libertad






Agradezco a:

Editorial Sombrero azul, de manera particular a Mario Mata y Geraldina Maldonado por su paciencia;
A mí querida hija Guadalupe;
Al taller Literario Xibalbá, de manera especial a Luís Alvarenga, Álvaro Darío Lara, Ernesto Flores, Otoniel Guevara;
A mi hija “Postiza” Kenny Rodríguez
Al colectivo Amada Libertad: Fran Ulloa, Gadiel, Rodolfo Preza;
A todos los poetas salvadoreños y a los internacionalistas que han retomado ese ideal de Libertad que motivó a mi querida hija Leylita;
A mi querida Madre;
Al Italiana Lina Ferrero;
A Danilo Ramírez;
Y mi gran reconocimiento a las diferentes instituciones que apoyan al quehacer cultural, como el Suplemento Tres mil de el Diario Colatino…






Prólogo
Por Kenny Rodríguez

No fui Quién presenció su aparición, ni siquiera logré saber, en que justo momento empieza su creación literaria .Solamente se que sé sentaba bajo el inmenso cafetal de nuestro volcán, tomaba lápiz y papel daba rienda suelta a su tristeza, su alegría, su rabia, su coraje, etc. Llenaba cuatro o cinco hojas de papel cuadriculado que luego mandaría por la inmensa red de correo clandestino a su familia.
La exigencia del compromiso desinteresado con su pueblo, la sangre hermana derramada, la convicción, el ejemplo solidario de la entrega, son elementos que caracterizan parte de la vida de Leyla.
Si bien es cierto su obra nace de forma espontánea, inesperadamente como su muerte, es innegable el hecho de que en ella encontramos una marcada influencia de la obra de Otoniel Guevara, siendo ésta (Como ella, lo dijo en más de una


Oportunidad) una de sus fuentes de inspiración.
Su obra en general, nos presenta un lenguaje claro, preciso, sencillo y accesible, libre de imágenes rebuscadas, complicadas; más bien, esta lleno de todo el elemento natural que le rodeaba, así, logró convertir en versos nuestros brechales, nuestras montañas, nuestros inviernos, etc.

...Estoy guardando en mi mochila
Un poquito de invierno
Para lavarte la cara
Cuando el Octubre te polvee las calles…

Los elementos de la naturaleza, la frescura de sus versos son referentes precisos de la lucha guerrillera, ya que dan cuenta y además le connotan fuerza al esfuerzo liberador que la poeta se plantea sea este a través de una acción firme y violenta o desde su perspectiva literaria meramente.
Así pues, un elemento que no podemos obviar a referirnos a la obra de Leyla, es la guerra, ese contexto conflictivo en el, precisamente crea la mayor parte de sus escritos, ya que su vocación de poeta aflora e n los leves descansos que su tarea de militante-combatiente le proporcionaba. Visto así, es de esperar que la vivencia misma del combatiente le proporcione elementos que dejan sentir ese olor a muerte, a sufrimiento, a rabia incontenible en una complejidad que da coherencia a los versos con el tiempo conflictivo que le correspondió vivir.

…La furia que tú bala vertía
La granada que apuñalo
Al desgarrado animal
No fue su muerte
Fue una herida mortal,
Su muerte se clavaste
Con chispeante mirada
Y ráfagas de odio…

El amor, esta expresado en la mayor parte de poemas que hacen referencia al tema en términos colectivos, haciendo referencia a la lucha, ero sobre todo tratando de reafirmar una posición acorde con su compromiso ideológico.
Una especial sensibilidad expresiva reflejan los versos dedicados a su madre, como buscando una forma acertada para vencer la ausencia que el retorno al escenario de combate le impone.

…Por que sos, una intangible en mi recuerdo
Y día a día te levanto una misa de respeto
Aunque dureza de tibiez escribo en mi caminar,
Aun así te llevo en la dulzura que conservo
De mi calor en el frío;
De mi felicidad en la agonía
¡De mi vida en la muerte!...

La reafirmación de su compromiso con el pueblo la encontramos en los versos escritos en los momentos mas duros que la deshumanizante guerra le hizo vivir, en ellos encontramos el impulso, la fuerza del deber, el coraje de seguir siempre adelante.

…Podría llorarte las penas
De los cadáveres agonizantes
En el maquillaje del pueblo
Pero no
El cántaro no ha quebrantado su miel
Mi cabello sigue danzando en los guampos
Y mi fe en vos no ha muerto
Se moraliza y solidifica en mí…

La guerra, en fin es la que obliga a sensibilizarse
En ese debate diario entre la vida y la muerte, es decir, se trata, ya no solo de desentrañar la angustia, el dolor, sino más bien la muerte misma, por que en ese medio, resultado de la adversidad predominante, Leyla da cuenta de la certidumbre de la vida, y es en los versos muy capaz de disfrazar su propio dolor, capaz de retornar del peor de los inviernos, capaz de dar vida a lo que le han matado.

…Tu camino perdió la dirección del mió
Y pesar de todo se que me esperas
En la punta del delirio…

El 11 de Julio de 1991 muere Leyla (Amada libertad) robándole la muerte el tiempo y espacio necesarios para trabajar concretamente en su obra, para estructurar y canalizar todo el potencial artístico que guardaba adentro.


San salvador, El Salvador


Mi tarjeta de presentación es la lucha



1
Curriculum vitae

Mi tarjeta de presentación es la lucha
Mi titulo: El sacrificio que goteamos
En cada canto.

No procuro un cartón que dibuje fielmente
Y en letras de sacrilegio
Un puñado de avaricias desgreñando mi nombre,
Ni tampoco espero un retablo
En la pared de la hipocresía
Donde una simple y forzada sonrisa
Pinte mi humillante rostro.

Lo que quiero es anunciar mi fatiga
Que por la vida espera sacar a flote
La aguerrida bandera que encierra a la esperanza
Y si no puedo librar mi indignación de la serpiente
Trenzaré valores y anidaré tempestades
Para que en ellas muera.



2
Lo que he perdido

He perdido todo lo que ya no tengo
Todo aquello que un día me negué,
Ese minuto que incendié,
La tarde que sacrifiqué,
El recuerdo, relámpago en mi oscuridad, que anestesié.

Las lluvias que juntos replegamos
Y que hoy incineré,
Todo aquel manantial de palabras y sonrisas
Que hoy soborno y encarcelo tras mi muerte.

He perdido aún más de lo que he podido
Ganarle a mi suerte.
En la noche

Voy a decomisarte el silencio
Para que desatés manos de palabras
Que den pasión y sentimiento
Al aguerrido corazón.
3
Ojalá que te volvás sonrisa en el enojo,
Amor en la soledad
Y caricia en mi bolsillo.




Después del eclipse

Después del eclipse
Desmitificamos la agresiva
Atracción esa que de porcelana se viste
Y una pizca de brillo
Escurriendo deseo ardiente de ilusiones.

Es para entonces que te amo,
No ciegues tu sonrisa
Ni apagues tu canto,
Agrégale luz a tu motor
Y aunemos nuestros corazones
En un solo estallido,
Detonémoslo así
Pausado pero seguro
Subamos al viacrucis del amor
Y besémonos eternamente
¿Sí?




4
Explosiones


5
Por que

Por qué te fuiste sin despedirte
De mí ni de tu mochila,

sábado, 26 de febrero de 2011

AMADA LIBERTAD:en “la otra esquina de la tristeza” guerrillera


Amada Libertad, poeta salvadoreña



AMADA LIBERTAD:
en “la otra esquina de la tristeza” guerrillera



RAFAEL LARA MARTÍNEZ



“Si la guerra le otorga una función social a la poesía, ese mismo conflicto se encarga también de aniquilarla.”
William López


Ante todo existe la ausencia, la angustia y el vacío, la página en blanco. Es eso lo que la letra intenta colmar. Sin embargo, la tarea parece tanto más difícil cuanto que “en el camino de la flor (=la poesía)” se ha interpuesto la necesidad de exalta la voz popular, así como la acción armada. Esta tarea del compromiso literario no es necesariamente un hecho portentoso. Es cierto que gracias a ese papel político la poeta logra justificar plenamente la función marginal que la experiencia poética posee en nuestra sociedad capitalista (pos)moderna.
Estás tatuado en mis pasos
(…) te nombro aquí
en esta opaca distancia
(…)
te nombro Pueblo.
O bien,
Eso necesita de la mano que dicta (=de la poeta)
una consigna al pueblo.
Sin embargo, ese acto de invención del pueblo por medio de la poesía desemboca en una guerra, la cual Libertad no la juzga sólo en términos de una liberación nacional por venir. Lo real de la guerra, antes de la trascendencia de una mañana, es la presencia de un dolor, el cual además de “padecer de pueblo”, convida la demencia. “Tenés razón al decir que soy loca” declara esa sincera convicción que retrasa su propia enfermedad a la lucha armada. La omnipresencia de la guerra, apostada a la vera del camino que conduce al arte, hace que la primera tinta provenga de la sangre y de la tormenta.
Esta tormenta (=guerra) ha mojado
hasta e rincón más escondido
de mis desdentados recuerdos
(…) lluvia (=poesía) nocturna
que desinfecta la noche.
(…) no ha dejado de llover
aún sigue sangrando la palabra.
Aunque esta materia prima de la poesía podría extenderse en la denuncia, lo cierto es que el armamento acarrea consigo los elementos del desastre de la escritura. Quintana-Libertad reafirma la paradoja; si la guerra le otorga una función social a la poesía, ese mismo conflicto se encarga también de aniquilarla.
Un pájaro de lata ofende al cielo
(…)
decapita el canto del “Dichosofuí.
¿Quién más es el hace cantora, el Dichosofuí, sino la poeta misma que su canto mutilado en el frete de batalla? Es esta conciencia de los límites que la guerra le impone al pueblo y a la escritura, lo que hace de la poesía de Libertad un verdadero suplemento literario de esa diaria confrontación armada, de la década de los ochenta. Y si algo resulta sorprendente de la tenaz preocupación creadora de la poeta, es el hecho de que todo miedo al agotamiento de su facultad imaginativa sea mayor que el temor por la muerte.
Yo vengo a ofrendar mi sangre
a rociarla (…)
esparciéndola en cada frente marchita.

La decadencia del arte representaría un proceso de deterioración más peligroso aun que la propia muerte. Y esto por una simple razón. “Ser-guerrillera” significa poseer una clara conciencia de “ser-para-la-muerte”, del sino sacrificial, casi morboso, el cual se adquiere desde el momento en que se entona la consigna, “¡Revolución o Muerte!”; empero, lo que no puede aceptarse es que un sino trágico semejante se le depare también a la escritura. La poesía trasciende el cuerpo cuyo destino, puesto que la revolución resultó imposible, es la ofrenda, ¿Acaso no debería considerar un grave problema que la alternativa o, mejor dicho, que el interlocutor imaginario de la Revolución se llame la Muerte?
Ana Guadalupe Martínez: “transcribo parte del poema que fue nuestro aliciente ese día”:
El partido

Si no vienes a dar
el corazón, la vida,
no te molestes en entrar
porque en tu entrada comienza tu salida

Si tú vienes a buscar
un lecho, la ocasión mullida
no te molestes en entrar
donde la flor (=el poema) más bella es una herida.

Este es un lugar propicio
tan solo para el sacrificio
Aquí tienes que ser:
el último en comer;
el último en tener;
el último en dormir
y el primero en morir.
Las cárceles clandestinas de El Salvador (1978).
Pero, no solo es eso. No solo es que la Muerte exprese la alternativa o el
sustituto de la Revolución; más que conciencia de la victoria --- ¡Venceremos!--- es mórbido imaginario de la Muerte; es conciencia activa de la Muerte sacrificial, del cuerpo como ofrenda. Terror. Ya no la Muerte es sólo imagen especular exterior del hecho revolucionario, sino es también intimidad diaria del combatiente. Hay que estar siempre dispuesto al sacrificio. ¿Acaso no será la inmolación la Muerte más humana, la “muerte propia” a todo combatiente? La Revolución se vive entonces según una “institucionalización de la muerte (…) acompañada de un sistema de valores (…) compulsivos (…sacrificio, amor a la patria (o al pueblo), culto a los muertos en el campo de batalla)”.
El sujeto revolucionario es “el primero en morir”. Así, él la se constituye gracias a un imaginario cuyo revés y derecho lo ocupa la Muerto. Si la Revolución falla, reinará la Muerte; pero si acaso uno desea que triunfe también hay que estar dispuesto a enfrentar la Muerte. La omnipresencia de la Muerte de fine al sujeto revolucionario. ¿Acaso no su victoria depende de “repetir (una) historia” borgiana, la de Baltasar Espinoza en “El evangelio según San Marcos”, incluido en El informe de Brodie (1974)?
Los hombres han repetido siempre dos historias: la de un bajel perdido (…) y la de un dios que se hace crucificar.
Habría de añadir: con el objetivo de fundar un nuevo contrato social. O bien, para decirlo al ritmo de un clásico corrido de la Revolución mexicana:
Si mi sangre quieren, mi sangre les doy, por los habitantes de esta nación.
Esa es la exigencia de “El partido”. Hay que entregarse a la Muerte. Escuchemos a Amada Libertad declarar su destino:
(…) cantar
con una mordaza
en nuestras venas puestas
(…)
con cuánta agonía
sonreiremos
si nuestras heridas sangrando están
(…)
si la hora está por llegar.
¿Cuál “hora está por llegar”, la de la Muerte o la de la Revolución? ¿No será que el tiempo se extingue y que existe una urgencia por llegar “al toque”? “Nostalgia por la muerte”, así la llamaba el poeta mexicano Xavier Villaurrutia (1903-1950).
la minutera se está ahogando
en mi crepúsculo.
Y es que, a nivel de lo simbólico, no solo vivir y morir no se oponen ---- “estoy viva en muerte”---- sino que por el hecho de pertenecer a “una familia” o grupo de izquierda Quintana-Libertad ha firmado ya su acta de defunción anticipada.
quisiera gritarte
desde (...) mi tristeza
lo mucho que sufro
perteneciendo a una familia
(...)
que me ata a un ataúd.
Haciéndole eco y corrigiendo a Borges, Libertad nos repite que la inmolación es la única vía de la esperanza.
Abro veredas del sacrificio
para llegar a tu camino
(...)
no discrepa la agonía
ni (...) amanece el sol
(...)
Y pintan en el sacrificio
unas gotas de esperanza.
Vivir el amor a la Revolución, al amante de acuerdo al paradigma cristiano del vía crucis, Àno habrá de asegurarle, por simple lógica testamentaria, la única posibilidad de redención? A nivel de lo imaginario, el compromiso guerrillero es cita con la Muerte.
(...) de surcos alimento mi
sacrificio
(...)
te vivo
como
vía crucis.
Quizás porque el ser revolucionario se halla frente a la Muerte por fracaso (Revolución o Muerte!), o para asegurarle el triunfo (vienes a dar el corazón, la vida) en Quintana-Libertad la ausencia y la angustia, así como una tentativa de
restitución del abandono, el recuerdo y el amor, juegan un papel preponderante en la poesía.

**

En conclusión, sentada en la otra esquina de la tristeza, Quintana- Libertad declama la vigencia de un ideal dórico de la poesía, de acuerdo a la interpretación del cubano José Lezama Lima (191 0-1976). La poesía es areteia, es decir, privilegio de los mejores, ya que la poeta habla por el coro, por el pueblo diríamos ahora. Sin embargo, esa capacidad de ser portavoz de los otros solo es posible en la medida en que se esperaba de (la poeta) la inmolación. Sólo puede poetizar aquella a quien la sangre le ha dado rica sabiduría. La sangre posee aquí no un sentido de alcurnia o de descendencia familiar. Los poetas son “los obligados al sacrificio (…) los primeros en la inmolación.” El conocimiento intuitivo de ese ethos tradicional de la poesía convierte la escritura de Quintana-Libertad en un verdadero monumento literario de una revolución que no fue tal.

Material cortesía de Argelia Quintana para este espacio virtual.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Estados Unidos de Norteamérica y El Salvador: 1822


César Ramírez, escritor salvadoreño



Estados Unidos de Norteamérica y El Salvador: 1822



Caralvá



El 15 de septiembre de 1821 es declarada la independencia absoluta de Centroamérica.
El 30 de marzo de 1822, La Junta de Gobierno de la Provincia de El Salvador, exige el Obispado de San Salvador y designa para Obispo al Doctor José Matías Delgado…El Ayuntamiento de San Salvador se dirige al Capitán General Brigadier Gabino Gainza, y le dice: Que el Gobierno de Guatemala decretó pertenecer al Imperio Mexicano, sin haber oído a miles de hombres siquiera por ceremonia, y para que no pudiera decirse que se atropellaba con el Derecho de Gentes..pág. 328 DHE Miguel A. García 3 de junio de 1822, al mando del Coronel Manuel Arzú tropas guatemaltecas imperiales, que se llamaba “Columna Imperial”, fue derrotada en San Salvador. Dr. Francisco Monterrey, Hist. ES. DHE M.A. García Pág 329.

El 10 de septiembre de 1822 se firmó en esta capital un tratado entre El Salvador y Guatemala con el fin de transigir desavenencias, pero el 28 del mismo mes, no fue aprobada, sino con ciertas restricciones.

El 9 de noviembre de 1822 se trasladó a esta capital el Congreso Provincial para resolver sobre la unión al Imperio Mexicano. Así mismo cesó a la Junta Gubernativa y continuó con el Gobierno de la Provincia el Prócer don Matías Delgado.

El 2 de diciembre de 1822 declaró el Congreso Provincial de San Salvador en esta Capital unirse a los Estados Unidos de Norte América, antes que hacerlo al Imperio Mexicano, y el 5 del mismo mes acordó suspender sus sesiones. (Efemérides por Miguel A. García). P. 331. DHE

Muchas opiniones de historiadores han sido expresadas sobre este tema, pero cualquiera que fuere el caso, existe una concepción republicana y democrática sobre el destino de El Salvador.

La conjugación de Independencia, Federación Centroamericana (al estilo de la Unión Norteamericana) o Centroamericana unión de provincias, comenzó a dividir a los líderes de opinión regional.

Algunos puntos sobre el tema en el año de 1824: “Los próceres no creían que las funciones del ciudadano comienzan en el momento de ejercer el sufragio. Creían que esas funciones comienzan antes del acto del voto. Que la opinión se forma por el estudio y que el sufragio es una forma de opinión. Y la opinión manifestada en los más grandes asuntos del Estado. Por tanto legislar sobre ese estudio que debe preparar la opinión. El ciudadano elector era para ellos un funcionario. Abría juicio sobre los intereses nacionales, los analizaba, pesaba el pro y el contra, oía todos los intereses y a los interesados, preparaba su propio fallo… firmaba una resolución, que era el sufragio. Todo este trabajo que precedía al voto era para él tan importante como el voto mismo. Por consiguiente, todo ese trabajo previo debía estar, no fuera, sino dentro de la ley. Había en efecto una Ley para preparar el voto”. DHE M.A.G 261-262

De esta forma, podríamos aportar las profundas diferencias sobre la concepción democrática que derivó en Centroamérica a partir de la independencia.
Debemos anotar que las fuerzas salvadoreñas capitularon ante las fuerzas invasoras el 21 de febrero de 1823. Pero ya era tarde para el imperio mexicano que había dejado de existir el 1 de febrero de 1823, por el Plan de Casa Mata liderado por Antonio López de Santa Anna.

Así la unión de El Salvador a Estados Unidos bajo tan extrema condición, nos llama a reflexión en momentos de la futura visita del Presidente Barack Obama.
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martes, 15 de febrero de 2011

1811 Los patriotas olvidados: Indios, africanos, mulatos, pardos, bermejos, la ínfima plebe.


César Ramírez, Caralvá, escritor salvadoreño



1811 Los patriotas olvidados: Indios, africanos, mulatos, pardos, bermejos, la ínfima plebe.

Caralvá


En 1811 éramos parte del Reino de Guatemala y conformábamos la provincia de San Salvador, nuestra dispersión geográfica era compensada por varios elementos que encerraban el embrión de la futura República de El Salvador.

Entre las características diferenciales de nuestra futura nación se encontraba el idioma náhuat-pipil, el cual era hablado en las siguientes regiones: desde Ahuachapán hasta Apaneca, Nahuizalco, Sonsonate, Caluco, Izalco, Norte de Sonsonate Cuisnahuat, Ateos, zona de mexicanos (Aculhuacan, San Sebastian, Ayutuxtepeque), Apopa, Nejapa, San Jacinto, Huizúcar, etc..

Las distribuciones eclesiales seguían a la administración política-administrativa colonial, bajo esta condición los pueblos eran comprendidos junto a diversas haciendas que englobaban el modelo de producción agrícola, pero con marcados abusos impositivos de por vida para indios y africanos, con una horrorosa ausencia de justicia.
Existen al menos tres etnias diferenciadas en coexistencia: blancos (europeos y americanos), Africanos (libertos y esclavos) y pueblos originarios (en diversos grados de organización social), con una mezcla en los pueblos que coincidía con el poder económico en ciudades como: San Salvador, Santa Ana (en aquel momento pueblo), Sonsonate etc..
Paradójicamente el poder aglutinador colonial esta fragmentado desde España. En 1807 el tratado de Fontainebleau, permite la invasión de Portugal por tropas francesas y españolas, pero Francia con tropas estacionadas en territorio español se convierte en ejército de ocupación. La resistencia de los españoles contra los franceses es modelo educativo para el continente americano.

Son momentos de crisis en España, algunos autores citan el momento como “implosión del imperio”, condición que alienta a los españoles americanos hacia su independencia administrativa bajo una condición detonante: ¿Qué fin tienen los impuestos coloniales en este período?.

Otro elemento en el contexto es la creación el 27 de mayo de 1810 en el reino de Guatemala del Tribunal de Fidelidad, que tenía por objetivo vigilar y castigar en este territorio a quienes mostraran simpatía con la insurgencia independentista, así el citado tribunal fue organizado por tres magistrados peninsulares, no obstante los americanos españoles se opusieron a dicho acontecimiento puesto que implicaba un claro mensaje de desconfianza hacia su lealtad.

De esta forma: Idioma, distribución político-administrativa y eclesial, identidad étnica, ausencia de justicia, corrupción, y la férrea voluntad de superar aquella postración social
une a los diversos sectores nacionales hacia aquella primera gesta de independencia el 4 y 5 de noviembre de 1811 en San Salvador y posteriormente en otros pueblos de la futura República de El Salvador, incluyendo a León en Nicaragua.

1811 no es la declaración de independencia, pero es el inicio de un movimiento nacional con rasgos de espontaneidad heroicos (Usulután, Santa Ana, Metapán, San Salvador) bajo el signo de africanos, indios, mulatos y americanos-españoles que solicitan una nueva forma de administración y posteriormente la Independencia.
La historia es generosa y no olvida, otorga a cada quien su lugar.
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lunes, 14 de febrero de 2011

DOS POEMAS DE NORA MÉNDEZ


Nora Méndez, El Salvador



ACCIÓN DE GRACIAS



Por la piedra que me tropieza
Por los atajos que me has dejado
Por la infancia de mis ideas
Por mi vocación de rueda
Por mi confusión eterna
Entre el bien y el mal

Por mis profecías
Por esta ansiedad que me mueve la vida
Por la gloria y el aplauso
Por el ridículo y la soledad

Por los sueños que me acompañan
Por esta amistad con las palabras
Por el amor que se me esconde
Por la terquedad que me precede

Por mi voz que sabe andar en la guitarra
Por el mar en mis caderas
Por los duendes de mis hijos
Por la ternura empuñada
Por la cólera que me puebla

Por las hormonas derramadas
Por la razón que he encontrado
Por el tapete de tus manos
Por la fantasía como medicina

Por la locura que me cabalga
Por el dolor que me enseña
Por esa voz profunda

Con que me llamas




ATRAVESARTE A PIE TODA LA VIDA



Hoy amanecí como la mañana
Empapadita y con olores.
Soy mariposa-mujer
Saliendo del escondite en pleno invierno,
Cargada de inefables
Soterrados por el llanto.
Hoy amanecí como la mañana
Con ganas de despertarme todo
¡ que venga la vida
que se encabrone conmigo
como yo lo estoy con ella!
Hoy amanecí como la mañana
Con poca luz y con ganas de que me vean,
Con ganas de rociarme en tu rocío
Con ganas de sacudirme la tristeza
Y de subir como enredadera
Hasta la palabra sincera
Y atravesarte a pie toda la vida.
Hoy amanecí como la mañana
Sin pájaros, mojada
Pero con mucha sed.

lunes, 10 de enero de 2011

DOS POEMAS DE GUILLERMO RODRÍGUEZ CHÁVEZ


Guillermo Rodríguez Chávez, poeta joven de El Salvador




Nota de un loco bajo la lluvia




Deja tu cuerpo por este momento,
para que disfrute el descender del agua...
Que tu alma libre vague...
Disfruta pues, que el manar del agua
sea tal que distraiga de lo cotidiano
a tu ser y mantenga vivo el placer,
que distraiga tal que pierdas la razón,
que vuelvas a infante y que añores
de verdad el jugar bajo la lluvia...

Libera tu alma, suelta infante,
deja de aprisionar tanto,
con eso tan artificial,
conéctate y vete...
Pero si no regresas,
no preocupes en hacerlo,
si de verdad lo deseas ahí quedarás...
Y yo estaré ahí bajo la lluvia,
esperando que el sol no salga
un momento más...
Y así disfruto mi caminar.

Se dificulta el respirar,
pero se facilita el soñar,
se dificulta el caminar,
pero se facilita el volar...
Vente y sígueme...
Que haces tan indiferente al mundo tuyo,
dices que vives; pero no sientes,
sueñas soñar, pero no despiertas,
¿En donde estás?

Sí, puede que no concuerde,
tal vez a tu pensar,
tal vez a este mundo,
tal vez a tus palabras,
para ti es soñar, lo que vivo,
para mi es morir lo que tú vives.






Rosa




Agarré la primera rosa en el camino puesto
enfrente mío, pero me percaté que era
la mas pequeña del rosal creyendo que,
porque era pequeña, no me dolerían sus espinas,
y cuando la toque desangré por tenerla.

Sufro ahora día entero por una mujer,
y vivo soñando vivir con ella,
mas siento que si vivo con ella,
no viviré de nuevo y la magia terminaría.
Me injertó amor afrodisíaco en mis venas.

Me percaté que cada pétalo entregado
era uno de los días que pasaba y así
se fueron extinguiendo poco a poco,
mientras ella me lastimaba con amor
que no podía asegurar.

Quise dejarla caer y me lastimé,
volví a recogerla y me lastimé,
caí en fango mientras me levantaba.
El amor me pareció incierto y alejé mis manos
y morí en el olvido...

jueves, 6 de enero de 2011

TRES POEMAS DE JAIME ASCENCIO


Jaime Ascencio, El Salvador



RECUERDOS DE MI NIÑEZ





¡Qué Siendo yo pequeño!-dice mi madre
Quité la vida a generaciones de patitos.
Temblaban como gotas tristes los inocentes.

Pocas veces reprocharon
Que yo recuerde mis hechos.
¡El niño!... fue siempre la excusa.

Con orgullo sostenía en sus manos el arma
Aquel niño a quien perdonaron la vida
En la creencia que los animales
Menos derecho tienen a la vida.

Y las almas
Puras y blancas de los patitos
En su agonía no entendían aquella suerte.
El cascarón siendo oscuro es vida
Con sus luces, la vida, conduce a la muerte.

Un día como tantas veces, repetí con saña el delito.
Con sus cerrados ojitos y frío el piquito
Inerte estaba el cuerpo de un patito.
¿Qué pasó?¡No sé! Pero bajé la tez
Me arrodillé avergonzado.
No sé si recé
Pero una lágrima de arrepentimiento
Rodó cobardemente.

Frente a la cruz de palo sobre su tumba
Los minutos fueron eternos.

Culpa y arrepentimiento
Hicieron mella en mi corazón de niño.


Del libro: Un Mañana Hoy





CUANDO LLORA EL MAR




Se despeina tu nombre cuando llora el mar
Y ya no soy yo mismo.
Soy el mar y en mi seno eres tú la ola

Mi rebeldía es de niño-juguetona-
Y mi amor una flor dormida en la arena.

Vivo
Vives
Vivimos
Cada vez que te derramas como el río
En un hilo
A mi simiente, a mi esencia.

Si no te nombro siéntete dichosa.
Hay sueños prisioneros
Y nunca han de alzar el vuelo otros
Que retoñaron en el desierto.

Ningún sueño se te parece
Porque las llaves de mi alma te pertenecen:
¡Hoy! ¡mañana! Y ¡siempre!... ¡siempre!...

Del libro: Un Mañana Hoy






EN TU MEMORIA



No hay mejor lugar para caer muerto
Que en tu memoria.

Con los años no apelaré inútilmente
A que me quieras como antes.

Los años juntos, han sido suficientes
Para beber y gozar las esencias de la vida.

Debes saber que todo lo que somos carga
Irremediablemente la condena del sueño eterno.

Yo quisiera que esta nuestra unión no acabara
Te amo demasiado para echarte de menos.

Pero ¿qué puedo hacer?¡caerá la tierra oscura
Borrando sin piedad para siempre mi figura y mi
Nombre.

Es imposible frenar este proceso.
No has de escuchar
Pero a último momento diré: ¡He amado, voy en paz!

Pero me pesa pensar que un día me olvidarás.
Tú sabes que yo no merezco un final tan trágico.

Mejor, deja que tu memoria sea mi tumba. Así
Ni la tierra ni el recuerdo ni el olvido te apartarán
De mí.


De libro: Un Mañana Hoy

miércoles, 5 de enero de 2011

POEMAS DE ROBERTO CARLOS BETANCOURTH


Roberto Carlos Betancourth, El Salvador



CIUDAD DE EFIGIES




I
Esta ciudad de inviernos perpetuos
arroja despojos sobre nuestros andares
Vuelca inclemente
su bestial ira
sobre la cabeza inerte de la esperanza
Prostituye avorazada
la semblanza pálida de un rostro taciturno
Viola
Mata
Roba
los parajes elementales de la ternura

Esta ciudad de escombros y sombras
decapita nuestras ciegas horas
asfixia nuestros días
como un vil y heredado sortilegio



II
Habito la urbe
Recorro sus innombrables veredas de olvido
Saboreo sus acres frutos
Descifro sus cruentas vanidades
Y sin embargo
Sigo siendo el viejo apátrida
Náufrago del tiempo






III
Basta ya
de cenizas lastimeras
de brutales añoranzas
y glorias efímeras
de tiempo roto
y agujas olvidadas
¡ Basta!
Esta ciudad de efigies ha muerto
Sobre sus despojos edificaremos la nueva patria




IV
Cautivo
bajo la transparencia de estos muros
contemplo días agónicos
polvo y canícula infinitos
multiplicándose
en la historia incierta de esta ciudad sin voces
que inocente duerme
bajo el cruel signo de todos sus muertos



V
Por estas calles de olvido y asfalto
transita impúdica la bestial amargura
Alzan su vuelo suicida
nuestras temibles ilusiones
y se estrellan copiosamente
nuestras dudas
Mientras
la noche insomne e infinita
coquetea festiva
con un solitario borracho de los sueños

VI
Contempladme aquí
exiliado perpetuo en esta ciudad de llantos
y máscaras enardecidas

Contempladme
ciego ante el destino
caminando a tientas por la noche eterna del asfalto
Recordando caricias distantes
que como cristales rotos
hieren mis manos.

Vedme ahora
asomaros al infortunio de esto días
antes de que la vida me robe
hasta la sombra




VII
La memoria abstracta de estos sueños pasajeros
lastima mis entrañas con fiel devoción cada noche

Vivo y muero condenado por el
infinito oráculo de Sísifo
Mis días son brutal espejismo
fugaz presencia que me abandona
en la mansedumbre de estas calles olvidadas
justo al filo del alba.




VIII
Cuántas veces habré de recorrer estas calles
para descubrir el infinito presagio
de esta ciudad fugitiva y pútrida

Hasta cuándo transitaré la penumbra del olvido
y viajaré sólo por esta ruta acongojada
donde a diario sucumbo
bajo el cáustico peso de mi particular exilio




IX
Atrás quedaron los despojos de mis días enemigos
Ahora es tiempo de volver la mirada
y descubrir la turbia heredad
de mis mansos anhelos

Sobre el asfalto
aún se dibujan mis solitarias huellas
pasos ilusos que me conducen con inocencia
al efímero recuerdo
de esos días lejanos
que todavía laten en mi pecho.