sábado, 21 de enero de 2012

TRES POEMAS DE MIGUEL HUEZO MIXCO


Miguel Huezo Mixco, El Salvador




SI LA MUERTE




Si la muerte viene y pregunta por mi
haga el favor
de decirle que vuelva mañana
que todavía no he cancelado mis deudas
ni he terminado un poema
ni me he despedido de nadie
ni he ordenado mi ropa para el viaje
ni he llevado a su destino el encargo ajeno
ni he echado llave en mis gavetas
ni he dicho lo que debía decir a los amigos
ni he sentido el olor de la rosa que no ha nacido
ni he desenterrado mis raíces
ni he escrito una carta pendiente
que si siquiera me he lavado las manos
ni he conocido un hijo
ni he emprendido caminatas en países desconocidos
ni conozco los siete velos del mar
ni la canción del marino
Si la muerte viniera
diga por favor que estoy entendido
y que me haga una espera
que no he dado a mi novia ni un beso de despedida
que no he repartido mi mano con las de mi familia
ni he desempolvado los libros
ni he silbado la canción preferida
ni me he reconciliado con los enemigos
dígale que no he probado el suicidio
ni he visto libre a mi gente
dígale si viene que vuelva mañana
que no es que le tema pero ni siquiera
he empezado a andar el camino




CLIENTES




Qué hay debajo de una ciudad
sino cloacas
Qué hay sobre una ciudad
sino basura
Qué hay por encima de las cloacas
la ciudad y la basura;
Nada en absoluto.
Total se desvanece,
la vida es corta, la muerte ingrata
un ojo opaco la existencia
el universo un plato
y tras el camino de encima la enorme fatiga.
Por el contrario el burdel es un panal:
intensa bocaza abierta
con risa sensual;
pelucas muruchas enriquecidas con champú
caderas flacas o rellenas
muslos de goma repletos de moscas
sin ropa interior.
Además jamás hemos amado
y ese montón de silencio apuñado
nos ha cambiado las palabras.





EL HILO DE ARIADNA




La historia ha sido mal contada
No soy Teseo
el héroe
mi nombre es otro
Después de la guerra de los centauros
bajé a los infiernos
pero conseguí huir a los turbiones salobres
ultramarinos
Yo traía un casco reluciente
como el de un motociclista
Sin medallas ni condecoraciones
Sólo una madeja de hilo
Y mi espada rota
Como mi suerte
La dilatada sombra azul que crece

viernes, 20 de enero de 2012

TRES POEMAS DE EUGENIO MARTÍNEZ ORANTES


Eugenio Martínez Orantes+, El Salvador




AÍDA




La primera brasa que tuve
se llamaba Aída.
Tenía el pelo alegre
como un trigal sembrado en una perla,
y unos ojos de fiesta donde el cielo
nacía diariamente.

(Ella fue la culpable de que yo empezara
a escribir garabatos sobre las espaldas
de lejanas estrellas)
...los dos éramos hijos de mecánicos,
los dos éramos hijos
de esa clase de hombres sudorosos
que aman la paz y aman el trabajo
y que al acariciar manchan de grasa.

La primera brasa que tuve
se llamaba Aída.
Los dos creíamos
que la vida era
un juego azul carente de final,
...Yo recuerdo que nunca nos pusimos
a pensar en la guerra y en sus muertos
ni en los países grandes que conservan
sus deudos con cañones y con tanques.
Nunca hablamos de eso. Ni del hambre
que roe y que taladra los estómagos
y aúlla en las esquinas de los barrios.
Los dos éramos niños todavía.
Ella fue un liriosol entre mis manos,
un venado de fuego saltando por mi frente
un canarioazucena
bañando mi costado de músicaperfume.

Han pasado los años.
Aída es una flecha cruzando mi recuerdo.
Yo estoy como los árboles:
enraizado a la tierra,
frente a los huracanes,
con los brazos cubiertos de frutos
y de trinos;
esperando el fulgor de un nuevo día.




SÍ SEÑORITA, LOS TRACTORES...




Sí, señorita,
los tractores son las arma
que nosotros necesitamos urgentemente.

Hasta ahora, los hombres
Hemos querido conquistar el mundo
a fuerza de golpes,
de puñales y ametralladoras.
Consulte usted la historia.
Está llena de sangre,
de cadáveres,
de gargantas que gritan contra el odio.
Todas las hojas de los calendarios
están de luto, señorita,
como si el único
motivo que nos tiene en la tierra
fuera el de asesinar a nuestros semejantes.
Es terrible, señorita, terrible totalmente.

Cuando usted, frente a un espejo,
se pinta las mejillas y los labios,
cuando espera el autobús para ir a la oficina
o cuando está
frente a una máquira de escribir,
cuando escucha a Beethoven
o lee a Neruda,
cuando ríe, bosteza o suspira;
en cualquier parte del mundo
está muriendo un hombre y otro y otro y otro.
Los está matando el odio,
la guerra, la miseria.
...Los días corren por las calles
mostrando el esaueleto
bajo la carne rota.
Los mendigos
penetran a las cafeterías y los bares
como hormigas hambrientas.
Da lástima, dolor, rabia,
el contemplar los rostros dolorosos
de los niños
que antes de aprender a leer y escribir,
aprendieron
-porque la vida les enseñó con golpes-¬
a pedir una limosna en nombre de sus dientes

Es terrible, señorita, demasiado terrible.
Por eso
Yo
afirmo corvencido:
Los tractores son las armas
que nosotros necesitamos urgentemente.





EN ALGÚN LUGAR DE ESTE PEQUEÑO PAÍS




En algún lugar de este pequeño país,
hay una mujer a quien yo amo.
La amo, porque tiene panales en la boca y la mirada:
su presencia es un río, arrastrando
dulces cantos rodados hacia el mar de mi anhelo;
y su voz tiene la suavidad del vuelo de un pájaro,
recorriendo los cielos en la búsqueda de una estrella lejana;
porque su pecho es un nido de gorriones,
que vibran, se agitan y se expresan
con palpitantes llamas de pasión.
En algún lugar de este país,
de sólo, veintiún mil kilómetros cuadrados.
y entre varios millones de mujeres,
hay una sola mujer a quien yo amo.
La amo, porque tiene una dulce sonrisa de virgen antigua,
y me hace recordar a Miguel Ángel y a Leonardo.
Afirmo que la amo, porque puedo pasar horas enteras,
años, siglos, milenios, admirando su rostro, su perfil,
en un silencio eterno, sin principio ni fin.
La amo porque mi soledad se vuelve fiesta
con sólo recordar que ella existe.
Cuando camina por las calles y va de un lugar a otro;
cuando trabaja, canta, ríe o charla con alguna persona,
yo suelo estar pensando en ella, amándola segundo tras segundo.
La amo porque ella es torrente de vida,
erupción de lava jubilosa,
bosque lleno de mariposas de todos los colores y tamaños,
viento transformándose en canción,
mar con gigantescas olas de ternura.
Muy especialmente, la amo
porque, sobre todo lo bello,
etéreo, irreal y onírico que tiene,
ella es, simplemente, una mujer de carne y hueso.

San Salvador, mayo 22, 1981.

jueves, 19 de enero de 2012

TRES POEMAS DE MARISOL FLAMENCO


Marisol Flamenco, El Salvador





NO PUEDO EVITAR




No puedo evitar mirar el ayer,
recordar con nostalgia
todo lo que fue.

Todo lo que significó tener,
todo lo que me hizo enloquecer.

No puedo evitar sentir su presencia,
sentir como se eriza mi piel,
recordar sus caricias,
ese pasado tan cierto,
que al cerrar los ojos
vuelvo a tener.

No puedo evitar mirar el ayer,
como la ráfaga de un viento
que ya fue.
De una tormenta que ya pasó,
y de un adiós que me marcó.

No puedo evitar sentir lo que siento,
querer un instante,
odiar después.

Odiar primero,
querer un instante.
Saber que el ayer fue eso
y que ya no es.

No puedo evitar sonreír en silencio,
seguir viviendo aunque aveces
sienta que haya muerto.

No puedo evitar viajar al pasado,
comprar las historias que
me hicieron creer,
que la felicidad en sus ojos
podría ser.

No puedo evitar recordar el ayer,
como el más lindo cuento
que he podido leer.
Y aunque en sus páginas
hubo espinas,
hoy brillan en ellas,
el perdón y poco a poco
aparece el olvido.
Copyright ©2008




YO SOY ELLA





Yo soy ella
A quien tú buscas
En la arena y en el mar.

Yo soy ella
Flor y aroma
Agua, sal y manantial.

Yo soy ella
A quien tú amas,
A quien no puedes olvidar
A quien buscas
A quien quieres
Yo soy ella
Y eso siempre
A si será.

Yo soy ella
Y te acompaño
Vestida de soledad,
En las noches de ausencia
En cada despertar
En las flores
En el viento
En el agua
Y hasta en el mas allá.

Yo soy ella
Quien te ama de verdad.

Yo soy ella
La nostalgia
El recuerdo y una voz
Un eco misterioso
En lo profundo de tu amor.

Yo soy ella
Quien te ama y quien
Te espera
Aquí, en la eternidad.
Copyright ©20





ECLIPSE




Recordando cosas de mi infancia...

El cielo comenzó a nublarse de tal forma
que mi cuerpo
comenzó a temblar.

Mis piernas perdieron
el equilibrio,
Mi corazón palpitaba
sin parar.

Mis ojos se perdían
en la oscuridad del día.
Invadida por una inesperada
melancolía.

Un silencio aterrador
se pronunciaba
la tarde en la que el sol
se nos escapaba de las manos.

Un aro de luz iluminando,
Un anochecer anunciado
En medio de una tarde
Incrédula y abandonada
En la que mis ojos,
y mi alma
Eran testigos de la unión
Apasionada de dos viejos
y entrañables amantes.

El Sol y la Luna
Que por unos segundos
se amaban.

Eclipse de amor/ Aro de luz
Una tarde de mi infancia,
inolvidable.
Marisol Flamenco©2009

miércoles, 18 de enero de 2012

TRES POEMAS DE MANUEL LUNA


Manuel Luna, El Salvador





PREGUNTAS LEJANAS
[ a mis padres y hermanos ]



Padre, Madre
¿ dónde quedaron las fotos ?
o ya ni las fotos
¿ dónde están sus hijos ?
[ mis hermanos ]
¿ dónde estamos los hermanos ?
o ya ni los hermanos
¿ Dónde estamos los que éramos ?
Padre, Madre
¿ quiénes somos ahora, seremos otros ?
¿ qué haremos para vernos mañana
o ya ni nos veremos
Padre, Madre:
Todas son respuestas que se hacen adivinatorias




PAISAJE LEJANO



Un cielo muy cielo
Un cielo de allá
Un camino terroso, agrietado
Por ese sol de allá
Un verde de árboles
Coloreados a frutas
Unos anacardos amarañados
Unos cuelgan aun verdes
O amarillos o ya rojizos
Todo plantado a la tierra
Bajo ese brillo candente
Y aun tus ojos
Y aun mis ojos
En ese cielo muy cielo
En ese cielo de allá




SALVATRUCHA EN EL NOMBRE DEL NOMBRE



En mi sien izquierda tatuaron en rojo
salvatrucha de salvadoreño
Y
Siete lágrimas entintadas rojas
Que gotean de mi sien a mi corazón
Esas lágrimas no son muertes que hice
Son siete muertes que dejaron los asesinos
Tiradas en el suelo de la casa
A pesar de que estos dejaron sus huellas
Nadie hizo caso a estas muertes
Porque la muerte era lo nuestro en esos días.
Yo escape
Y continúo en este tren
Que va de frontera en frontera
Que va de la noche a la madrugada
Entonces comencé a vivir
Hacia delante, donde me llevaba la vida
En mi pecho del lado izquierdo
Tatuaron un disparo que no me toco
Los disparos dieron en mi madre
En mis hermanas y hermanos
Del lado de mi sien izquierda
Se lee salvatrucha de salvadoreño
La sangre de mi pensamiento gotea
La sangre de mi sangre cae en mi corazón
En el nombre de mi nombre
Esta tatuado salvatrucha
Salvatrucha de salvadoreño.

martes, 17 de enero de 2012

TRES POEMAS DE LAURA ZAVALETA


Laura Zavaleta, El Salvador




MATERNIDAD




Mi abuelo le dijo algo al oído,
ella parió un mundo
y luego otro y cada vez más geométrico
el círculo se fue cerrando
y el mundo era abarcado por su falda.
Ahí subíamos a bordo.
Entrábamos al Arca.

En todos sus rincones
mi abuela esparcía leche,
sobre los abismos
donde se fundaban las jurisdicciones
de nuestros fantasmas.
Ella nos daba de comer.
Nos arropó con la nieve
que cubría sus párpados.

Llenó de nieve mi lengua
y quedó dormida
hasta que me quiso mostrar el alfabeto.




HUMO




Él pintaba, esculpía,
me hacía un retrato de niebla con su boca
y tiraba el humo
más allá de la nostalgia.
Tallaba
las líneas de una mano que no existe.
Hacía una casa
Donde cabía el agua estancada.
Hoy el agua es madre
y tiene un montón de insectos
pegados a su nombre
como mis recuerdos.




MUJER Y MUERTE



Querida: Los segundos sin permiso, pasan
y todo es estrujado acá dentro.
En la cabeza cargo un nudo de inviernos y solo digo:
cómo vas conduciendo la noche mientras desciende
de mí, este largo hilo de hormigas
todas, con tu cabeza de diosa;
con tu crueldad de animal insondable.
Sobre mí hay un dedo infinito
que se desliza y dibuja en mi arena
la forma de un mar que devora y arrastra,
y camina desesperadamente hambriento,
y es una serpiente inmensa que muerde mis talones.
Y no hay nadie
que cierre los ojos por mí.
Y el aliento, la música y la lámpara
son solo ilusión y nada pesa.
Sigue y camina tu abrazo,
en la transpiración, ésta, de realidades
yo solo guardo un sabor de niebla en la boca.

lunes, 16 de enero de 2012

TRES POEMAS DE MARIO NOEL RODRÍGUEZ


Mario Noel Rodríguez, El Salvador





PARA DESVESTIR A UNA CEBRA




No hables de paisajes a la más bella de todas.
La sola voz enturbiaría su corazón.
Preferible si el incienso inunda de cortinas,
invade con la tibieza de otrora horizontes.
Besa su asombro,
despacio muy despacio dile su beldad en letras de coral,
corónala con los ojos cerrados.
Cuando llegue la desnudez –portera del paraíso-
cúbrela de mimos
y cuelga la piyama en las estrellas más lejanas.





AMEDEO MODIGLIANI EN LA BRUMA




El pintor hacía el amor con ocho espejos,
no veía cuando el alma se le iba.
Mirándose demasiado por dentro enfrentaba al cuerpo amado,
a esa verdad de paisajes pintados por la noche.
Y el abismo lo asedió sin descanso,
no hubo vino que no llevara sismo,
hachís que no alimentara sus telas,
cama que no apestara a hospital.
Amedeo embrumado,
por las tardes lloraba hasta la resequedad
presintiendo que un poema sería quien cerrara sus ojos a la noche.





HERIDAS


a David Escobar Galindo


Sombra, catacumba, delirio,
ciclón, gangrena, pústula, grano,
desesperanza, esputo, roto lirio,
caída, pólvora, cornada, marrano.

Puñalada, tisis, divorcio,
misil, convulsión, úlcera,
abandono, jaqueca, humo, consorcio,
pornoteca, pedrada, cáncer, balacera.

Guerra, perra, sordera, cojera,
guerra, aterra,
guerra, sierra, combate, tontera.

Guerra, herida, Paz,
guerra, doble perra.
Te entierro con vida, rapaz.

Leer más de este poeta en Arte Poética-Rostros y Versos.

DESIERTOS QUE HABITÉ OASIS QUE ENTREVÍ: Boletos

DESIERTOS QUE HABITÉ OASIS QUE ENTREVÍ: Boletos: A mi amigo Miguel, que despertó estas palabras. No nombraré la ciudad porque la ciudad es múltiple, y porque lo que allí sucede, bien pu...

domingo, 15 de enero de 2012

TRES POEMAS DE AÍDA ELENA PÁRRAGA


Aída Elena Párraga, El Salvador





A QUÉ ME VOY A AFERRAR





Si no es a la risa que dejaste
colgada en el respaldo de la cama?
Cómo voy a sobrevivir estas distancias,
Si no es amarrada a tu palabra?
Quién me va a inventar zoológicos en la luna
cuando me esconda atrás de un beso?
¿Dónde voy a enterrar mis lugares comunes?
Dónde a desvestirme los deseos,
dónde a jugar con mis ?no puedos??
Dónde, amor, encontrará esta playa
barco, naufrago y puerto?





MARGARITA TE QUIERO CONTAR UN CUENTO...




Estoy a punto de caer
en el pozo avellana
de tus ojos…
Me aferro a mis razones,
a las pocas raíces que la vida
me ha ido creciendo en el alma…
Pero me empujan las estrellas
que te brillan en el fondo
y, como otra Margarita traviesa,
me inclino desde el borde de tus labios
tratando de atraparlas.
Entonces me resbalo,
me resbalo,
me resbalo,
caigo sin voluntad en tu deseo…
Aquí no hay elefantes
ni dos ni cuatrocientos,
aquí
las plumas de tus manos,
aquí
mi piel vistiéndose de versos.





EL FUEGO Y SUS MISTERIOS





Yo conocí el secreto del fuego
mucho antes que el primer
bosque se incendiara.
Antes aún de aquella hoguera,
antes de la llama.
Como todos los hallazgos
fue accidente,
tropezar con la chispa en tu palabra,
y después, ¿qué remedio?:
encenderme
con el roce casual de tu mirada.

Puede leer más de esta poeta en Arte Poética-Rostros y versos.

domingo, 1 de enero de 2012

UN POEMA DE ROQUE DALTON


Roque Dalton García, El Salvador




DESNUDA





AMO tu desnudez
porque desnuda me bebes con los poros,
como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo.

Tu desnudez derriba con su calor los limites,
me abre todas las puertas para que te adivine,
me toma de la mano como un niño perdido
que a ti dejara quietas su edad y sus preguntas.

Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo
pasa a ser mí universo, el credo que me nutre;
la aromática lámpara que alzo estando ciego
cuando junto a las sombras los deseos me ladran.

Cuando te me desnudas con los ojos cerrados
cabes en una copa vecina de mi lengua,
cabes entre mis manos como el pan necesario,
cabes bajo mi cuerpo más cabal que su sombra.

El día en que te mueras te enterraré desnuda
para que limpio sea tu reparto en la tierra,
para poder besarte la piel en los caminos,
trenzarte en cada río los cabellos dispersos.

El día en que te mueras te enterraré desnuda,
como cuando naciste de nuevo entre mis piernas.
________
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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Cuarenta años de labor literaria


Alfonso Velis Tobar, El Salvador-Canada





Cuarenta años de labor literaria




Alfonso Velis Tobar: Marco Histórico Generacional de los 70s

1970. Surge una Primera Promoción literaria con: Eduardo Sancho (1947) o Cmdt. Ferman Cienfuegos, Alfonso Hernández (1948-1988), Roberto Monterrosa (1945), Reyes Gilberto Arévalo (1949), Emiliano Androsky Flamenco (1945), Mauricio Marquina (1945), Rigoberto Góngora (1955-1983), Víctor Ayala (1948), Manuel Sorto (1948), Salomón Rivera (1947), conforman el grupo llamado de “La Mazacuata”, de Usulután, editan una revista con su mismo nombre. En forma independiente se oyen los nombres de Francisco Andrés Escobar, Pedro Cumas, Francisco Bertrand, Lil Milagro Ramírez, Alejandro Masis, Heriberto Montano, Salvador Silis (1954-1983), Ricardo Lindo, Rafael Rodríguez Díaz, Víctor Hugo Mata (1945), José Antonio Velis (1946), Salvador Juárez (1946), Gilberto Santana, otros como Ulises Masis (1925-19), Luis Galindo.

1975. Surge una Segunda Promoción literaria con: Miguel Hueso Mixco (1954), Horacio Castellanos Moya, Mario Noel Mejía, Alfonso Velis Tobar (1950), Carlos Velis, Joaquín Meza, Miguel Ángel Chinchilla, David Hernández, Jaime Suárez Quemain, Mauricio Vallejo (1958-1980), Sofía Acosta, Humberto Montoya Ibarra, Mario Santos, Ciro Molina, Armando Rivera, Nelson Brizuela. Además las voces de Ernesto Mariona, Delfy Gochez (19-1979), Roger Lindo, Mauricio Saballos, Carlos Santos, Roberto Quezada, Ricardo Guevara, José Luis Valle, Víctor Valle, Octavio Martínez, Paul Fortis, Sonia Miriam Kury (1948), Claudia Herodier(1950), Francisco Saldaña(1954), Andre Cruchaga, Mextly Suchitl Mendoza, Jacinta Escudos, Daniel Eguizábal, Publicaciones de la época: “La Cebolla Púrpura”, “La Pasarraya”, “La Golondrina”, “El Papo Cosa Poética”, “La Universidad”, “Abra” de la UCA, Páginas Literarias del Diario Mundo, “La Salamandra de oro”, Sábados de Diario Latino, Letraviva de la Universidad Nacional, Revistas Neruda, Cultura, La Piscucha, Taller, Taller literario “Francisco Díaz”, La Prensa Literaria Centroamericana.


Notita sobre la poesía del hermano Alfonso Velis Tobar.

El hermano poeta Alfonso Velis Tobar, pertenece a la generación de los 70s, en la promoción que surge y que empieza a publicar en los 75s en adelante. En cuanto a la poesía de Alfonso Velis Tobar es de protesta, con un hondo sentido de los problemas sociales. En algunos de sus poemas, trata la experiencia revolucionaria vivida en El salvador; reflejan la psicosis de guerra de una sociedad en crisis, la constante lucha de clases frente a la denuncia de un sistema dictatorial, militarista, injusto y opresor. En cuanto a su temática y estilo que lo caracteriza en su práctica poética, habla de la vida cotidiana, toca los de la revolución, el amor a su patria y a la mujer; usa la estructura del verso libre, sus poemas manifiestan un dejo de ironía, sarcasmo y cierto sentido del humor. En sus poemas amorosos usa un lenguaje lirico, coloquial y canta a la mujer con mucha ternura, pasión, erotismo y sin vulgarismo alguno. Canta la soledad la esperanza, la tragedia, el miedo, la lucha y el coraje del pueblo contra el terror de un sistema de desigualdad social, económica y hostil. En síntesis, su poesía tiene un sentido muy sensible a los problemas del hombre y la sociedad, es decir, poesía comprometida, militante y de un espíritu liberador dentro de una época de pasiones y de luchas por alcanzar el sueño de la felicidad con la justicia social. (Contraportada Plaqueta: “Desde un cuerpo de mujer” (1983 y 2005)
Alfonso Hernández.
Santa Tecla, Noviembre, 1983.

Alfonso Velis Tobar. Nació en Apaneca, El Salvador, 1950. Profesor de educación Física, atleta nacional en la especialidad de Kodokan Judo, Japón con Segundo Dan. Académico de las letras, poeta, escritor e investigador de la Literatura Salvadoreña e Hispanoamericana. Pertenece a la generación que empiezan a publicar en la década de los 70s. Profesor de Literatura (Universidad de El Salvador, 1984) y Máster en Artes (1996, Literatura Hispánica, estudios de Historiografía Literaria y métodos de investigación, Carletón University, Ottawa, Canadá donde fungió como profesor e investigador. Ha publicado poesía, ensayo y crítica literaria en Revistas literarias nacionales y extranjeras. Ha obtenido mención de honor con “Las Estaciones y otras cosas” en los “Juegos Florales de Zacatecoluca” (El Salvador) en 1981. Acreedor a “Moneda de Bronce Dorada y Diploma al Mérito” como triunfador en tercer lugar en la “The North American Open Poetry Competition”, patrocinado por “The Nacional Library of Maryland”. Forma parte de la Antología “Beyond the Horizon” (“Más allá del horizonte”) titulada “The Sound of the Silence”, editada en 1998. Otras plaquettes de poesía: “Desde un Cuerpo de mujer” (1983 y 2006), “Poesía colorada” (1985, junto con el poeta Joaquín Meza), “Los días y la Guerra” (Poesía 1979-1990). “Poemas de exilio” (1987), “Diario de un poeta desesperado” (1990-92), “Palabra Ardiente” (2007-2010), “Poemas en prosa” (2005) Inédito “Prodigiosa Blasfemia” (2010-2011) Su poesía ha sido traducida al ingles por Tamara Crespín, Phd. Western Ontario University. Director de la Página Literaria “Los Cinconegritos” del Diario El Mundo en los 80s, con los poetas Joaquín Meza y Rafael Mendoza. Fundador y coordinador del Taller Literario “Alfonso Hernández” en London, Ontario. Escribe su novela “Un sábado después de la guerra”, una obra de teatro y poesía. Un conocido crítico de la Literatura Salvadoreña, don Luis Gallegos Valdez, dice que: “Alfonso Velis Tobar es otro joven en El Salvador entregado a las letras con indudable vocación, poesía, narración y crítica literaria animan sus preferencias” (Citado en “Panorama Literario Salvadoreño (Universidad Católica Centroamericana “José Simeón Canas”, UCA, 1979, p. 460, El Salvador) El autor tiene inéditos, poesía y otros estudios críticos sobre literatura hispanoamericana y Española. Actualmente trabaja muy duro sobre el proceso histórico crítico de nuestra Literatura Salvadoreña, sus problemas. Verbigracia: “Una Contribución al Problema de la Historiografía Literaria Salvadoreña” (Tareas y Propuestas)





POEMAS INEDITOS DE Alfonso Velis Tobar




Expatriado de tu geografía


Mi país a la distancia de miles de kilómetros
Tierra de esmeraldas corazón de América
Vivo en esta inmensidad de territorio
¡País mío tú de tan diminuto ejemplo!
¡Pequeña castañuela de amor!
Abrigado por el puño de mi mano
Pero es que no encuentro serenidad
En cuanto tus peligros y encantos
Es que un día cualquiera
Puedes morirte de muerte muerte
De nostalgias pero es hermoso mi país
Tierra prometida de ensueños y quebrantos
Diminuto garbanzo semillita de mostaza
Luna llena resplandece en el horizonte
A lo lejos mi país de codiciosos amos
Con su pequeñez de mar y lágrima
Es que la presencia de tu fuerza opresora
Está ahí aguaitada solita esperando
lo mejor hubiera sido
Borrón y cuenta nueva
Imagen de dolor mi gente sencilla
Mi pueblo reguero de hormigas laboriosas
Que llevo a flor de piel
Estremecido en mi palabra
Temblor eterno temple de roca
Transido por la magnitud de tus tragedias
Hemos de muchos muertos
Sembrado de cruces tú historia
Expatriado yo de tu geografía
Tu pura ausencia me mata
Vivo y sé que existes
Por hoy el sueño me bota
AVT/03/11






Espejo roto en sus detalles



En esta tarde
Cómo lamento que estés ausente de mí
Mi reloj sus agujas giran al revés
Correr atrás el tiempo quisiera
Que cuando sean las doce de la noche
Sin angustia soledad entre mis sueños
Quisiera que fueran las seis de la tarde
Es locura o sueño de Quijote
Me contagia su locura genial
Encojo mis rodillas, estiro todo mi cuerpo
Hombros y brazos como todas las noches.
Cómo lamento que tú estés ausente
Mi perrito Toby juega mis rodillas
Interrumpo la meditación
Me rasca los pies, sacude su cola
Me huele lame suavemente mi cuerpo
Habla quiere salir a orinar la noche
Sigo lamentando tu ausencia
Miro el reloj y son las siete
Oigo el estridular de ese grillo
Podrías aparecer de repente
Lanzarme diatribas infernales o caricias
El abrazo fuerte de tus calores
Tú con el silencio de mis ojos
Creo que tu espacio hace falta
Cómo lamento que estés ausente
En mi reloj ya la madrugada cayó
Extraño La ausencia de tus humores
Solo en desesperada memoria
No tengo más que la noche ausente
¡Mira mujer estás mordiendo mi ternura!
AVT/2/04/11






DOLOR DE PATRIA DISTANTE



Al poeta Joaquín Meza por los exilios del alma.



Pese a las nieves a los fríos del alma es lindo recordar
A nuestros seres queridos que se sueñan.
Uno se pone melancólico deambulando
Junto al trajinar de la nieve, el trafago, el lenguaje
Las calles cantan a las mujeres hechas poesía.
Es esta una inmensidad
De pequeños y grandes recuerdos
De circunstancias atroces y bellas
El poeta Kabafis dice que por donde
Quiera que deambules cada paso significa
Como un nudo corredizo que te aprisiona
Hasta el alma (algo así refiriéndose
A una fascinada ciudad del norte)
¡Cómo quisiera tus ojos mirándome los míos!
Y como siempre nos encontraremos
Un día al mismo sitio regresaremos
¡Aquí donde distante pienso en ti Madre mía!
Tú entre los cruentos vientos de la guerra
Que por todos los aires de la tierra
Cunde pánico y sangre por las glorias
De un mañana armonioso
Unos heroicamente se juegan la vida
Por la vida de otros
De la locura a la esperanza
Los pueblos como el nuestro
Trágicamente cantando
Se entregan a las luchas.
¡El Salvador en mi corazón!...
Paisaje primaveral
¡Que hermoso el futuro que nos espera!
¡Dentro de un par de días!
¡Nuevos prados cantaran!
Ottawa, Winter. A.v.t. /1990.





Si muriera mañana




Si por casualidad muriera mañana.
Quizás este mismo instante
Que escribo este poema
No llevo ni dejo joyas de valor, nada dejo
Ni petate en que caer muerto dejo
Ni seguros de vida en dólares dejo
No dejo herencias de familia
No llevo cargos de conciencia
Libre estoy de pecados concebidos,
Que bañan de maldad el alma
Si muriera mañana lejos de mi patria
Mis huesos piden mi tierra
Mis cenizas echadas al viento de las tardes
La voz desaparece la palabra queda
Vida que aprendiste a enfrentar
El poeta jamás deja la página en blanco
Ni se lleva la gloria que un día soñó
No todos los sueños han sido soñados
Soy el espejo roto de los sueños
Siempre fui un soñador al fin de cuentas
Deja solo su sonrisa, la huella de sus besos,
Deja sus libros que ama
Deja en herencia su poesía
A quienes de su vino quieran beber
Y en su corazón felizmente recoger
Lucecita que siempre supo alumbrar
Cual candilito con mechita de trapo y gas
Que desparrama humildes pocitos de luz
De tan gran sabia humanidad. Avt. /09





Irrealidad del sueño




Yo que a veces blasfemo de mi mismo y pienso en ese gran mito, ¡Dios! Invento de la humanidad. Puedo detenerme, amar, hacer el bien. No se me prohíben sonreír, mientras camino cada día. Puedo disfrutar de Beethoven, elevándome a la nada de mi alma. Puedo gozar más que ayer los juegos de esos niños. Sucede que pienso en mis juguetes de la infancia. Encierro en botecitos de vidrio la luz de las luciérnagas. Puedo aprisionar los ronrones tornasol con un cordón entre sus patas. Puedo puyar las cuevas en el patio ahogando gusanos peludos, matando lagartijas, ratones con mi honda de David. Puedo elevar mis piscuchas al viento de las tardes, entre los cielos y la tierra. No puedo renegar al silencio, gritar y gritar al horizonte y contra la injusticia debo gritar, aquí se tortura en las cárceles de la dictadura, sofrena nuestra libertad. Puedo contemplar la lluvia que derrama frescura en los montes, para irnos metiendo en las sombras del miedo y mantenerme firme en mis morales convicciones. Puedo huir a cualquier parte a refugiarme en el rincón ausente de la patria que amo en la timidez hambrienta del pánico y la gloria. Puedo contemplar este ramo de jazmines florecido de mariposas tras el patio de mi casa. Puedo hacerme un lugarcito en mi corazón, volverme niño pensando en mis barquitos de papel, ver o tirar mi trompo zumbador, luego girar el tiempo con el cordel de la vida. No puedo creer que todo el mundo sea bueno. Donde quiera encontramos ratas del mismo piñal. Puedo buscar la risa para que busque a los demás con alegría. Puedo despetalar por ti hermano una margarita para ver si ella te quiere o no te quiere. Aunque eso es niñerías. Puedo recordar los besos de todas las novias que ame y a quienes recuerdo con cariño. Puedo mirar las estrellas siquiera una vez cada noche y soñar con ellas; más y más cuando esté despierto, debo luchar por lo que quiero. Y asombrarme de la punzante realidad de cada instante. A veces puedo gastar mi precioso tiempo en cosas vanas. Puedo con mi mente flotar en el aire de la noche. Despertar en el corazón de la madrugada para oír el viento del verano crujir de soledad en las horas que cuajan de reposo el corazón. Puede que mi energía deje de flotar en mi cuerpo. Y mi actitud no puede ignorar a quienes aprecio tanto. Puedo aprender del más humilde campesino, del peón, como del obrero panadero, que amasa las harinas para hornear el pan de cada día. Me puede importar lo que la demás gente piense de mí. ¡Me vale verga! Eso no es de mi incumbencia. Puedo gritar a los cuatro vientos que te amo. Llamar a familiares a mis amigos y decirles que estoy pensando en ellos y en ti amor mío. Puedo pensar que la vida por muy jodida que esté es bella y hay que vivirla en todos sus instantes. Puedo pensar que debo a plenitud disfrutarla en igualdad social con los demás hermanos y al lado tuyo “dulce amada mía”. No me está prohibido pensar entre la vida y la muerte pero me está prohibido decir una sola palabra contra los males de este mundo y contra los que sofrenan la democracia y el sueño de la justicia y la libertad. No puedo dejar de amar infinitamente a mamá y edifico un monumento imaginario a los enormes sacrificios de mi padre. Me está prohibido quedarme en el silencio cuando no debo callar. No me está prohibido admirar a poetas y profetas mártires que sufrieron o están patriotas sufriendo en otros lados persecución o exilio soñando a lo lejos la patria que amo y amamos, debo amar la grandeza humilde de Jesucristo el revolucionario, que con el amor de su corazón combatió el poder imperial de los Cesares. Puedo luchar por vivir dentro de una justa armonía social y más humana para todos, pero imposible ante el egoísmo, la envidia y la ambición de los que manejan la corrupción, gozo y poder. Puedo desechar los demonios de estos infiernos de la tierra. Buscar mis ángeles y mis duendes sobre todas las cosas. Me está prohibido llorar, maldecir, condenar ese descuaje inmisericorde de árboles. Los animales huyen del miedo el hombre destruye, devora los bosques. ¡Los ojos de agua y el ropaje verde de mi tierra se esfuman! o ¿qué inesperadas cosas están por venir…? Eso no lo sabemos, de que vendrán es posible de que vendrán. Pero puedo pensar en el futuro, soñar que el mañana de luminosas primaveras para mi patria El Salvador está por venir o quizá empezar de nuevo otra historia como siempre más violenta.(avt09/09)