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sábado, 4 de abril de 2009

Los pétalos caídos-Miren Eukene Lizeaga

Miren Eukene Lizeaga*, País vasco





_________Los pétalos caídos________




Recojo con íntimo respeto
los pétalos caídos y las hojas
que van secándose en el tallo
Mas que nunca merecen aprecio y cariño
al separarlos, del noble recorrido vital
donde fueron... Donde fueron,
vulnerable hermosura
plantada impávida ante la dura rudeza
Lo merecen todo, por lo que han sido
belleza donada, aromas de vida, silencio,
ataviado de multicolores perfiles, silencio
entre el canto de las aves y el zumbido de las alas
de sus visitantes
entrega sin cuestiones, abierta siempre,
¡hasta para el carcelero hielo!

Se retiran,los pétalos marchitos
y las hojas secas que poblaron el aire,
para descansar su otoño en tierra firme,
que las abriga e impulsa,
hasta el amparo y abrazo de sus raíces.
4-4-2009
Lore-hosto eroriak



Barne-barneko begirunez biltzen ditut
petalo eroriak eta zurtoinean lehortzen doazen hostoek

Izan zirenengatik

inoiz baina gehiago behar baitute abegia eta begikotasuna
zintzotasun bizi-bidetik baztertzerakoan
Izan zirenengatik edertasun zaurgarria
tinko landatuta, izukaitza laztasun gogorraren aurrean

Izan direnengatik, guztia merezi dute
politasun emana, bizi lurrina, isiltasuna,
koloreanitzezko irudiez edertuak, isiltasuna
hegaztien kantak eta bisitarien hego dunbotsaren artean

Galderik gabeko ematea, irekia beti
baita, izotz kartzelariarentzat ere!

Jasotze bidean doaz, haizea, bizi izan zuten
petalo zimelak eta hosto lehorrak,

Beraien udazkena, lur irmoan atsedentzeko,

Lurrak, babestu eta bultzako baititu,
berezko sustraiekin batuko dituzten besarkadaraino
_____________
*Poeta y traductora de Euskadi.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Añoranza del verano-Miren Eukene Lizeaga

Fotografía de Miren eukene Lizeaga, País Vasco




__________________Añoranza del verano



La arena
Antes cubierta de cuerpos al límite del anonimato
Cuerpos hablantes permutando sus voces
entre conversaciones abiertas al viento
que las desplaza en el ausente silencio del mediodía
Cuerpos tumbados
inmóviles ¿durmientes? bajo un sol cercana y caliente

La orilla
Que mil pies recorrieron el largo de su forma
para dejarse azotar por la agonía de una ola
que mil pies trasgredieron su frontera
para sumergirse en el aguaen la burbuja de una ola bravía
en la bonanza llana de la mar calma

Hoy
con la complicidad de un sol distante
el mar cubre esa arena
un mar frío e imperioso
recuperando un territorio que considera suyo
un mar y una arena que en el vaivén de la marea
arrastran sus secretos
allá donde ninguno podamos descifrarlos
_________________________
Leer de Miren Eukene Lizeaga en: Arte Poética-Rostros y versos.

domingo, 14 de septiembre de 2008

La senda sin rumbo_Miren Eukene Lizeaga

Ilustración: Senda






_____________La senda sin rumbo

Obligó a su cuerpo a sentarse en la cama, para asegurarse de que algo bien sólido lo sustentaba. Quería volver pronto a la realidad, por muy ingrata que fuera, la pesadilla que aún lo dominaba lo retenía dentro de su inespecífico terror.

Todavía sentía en sus manos el olor a tierra mojada encogiéndose bajo su presión. Haciéndose pequeña hasta desaparecer y obligarle a escalar el racimo de negros nubarrones que parecían ofrecer nuevas sendas para sus pies. ¡Estaban tan cerca!, tan a su alcance estas montañas de redondeadas crestas gris azulado, que se rindió al convite, descalzo, y acariciando, casi, si acogida.

Pero una vez dentro supo que en este otro espacio todo era desconocido. Supo que nunca alcanzaría las, tan ansiadas, últimas crestas. Sus pies se hundieron y solo veía el color del viento repartiendo sobre su cuerpo gamas de grises que nunca había visto. En su caída intentó alzar los brazos por aferrarse a algo, ni eso pudo, porque a sus brazos, como al resto de su cuerpo, los guiaba una fuerza que no era la suya. Era una desesperación sabedora que había alguna salida, pero no la conocía. Así, en este moverse sin caminar a ningún lado, se encontró tumbado y boca abajo. Lo supo porque frente a él se erguían afilados picos cubiertos de nieve y temió que la voluntad que lo regía permitiera su brusca caída. Pero no fue así, sino que suave como la serpiente que se desliza sobre tierra, recorrió él también las gélidas agujas.

En lo que creyó ser su primera inhalación, desde que estaba en aquella senda sin rumbo, sin dirección ni sentido, sintió que no era tan solo la suya, porque la vio en la redondez de la cresta que integraba su ahora redondeado y gris azulado cuerpo. Fue corta la conquista, porque la exhalación se mudó en son de lluvia, y su cuerpo, fragmentado ahora entre las transparentes gotas, alcanzó una velocidad, que él, solo podía atribuir a los huracanes. Luego todo fue blanco, blanco el suelo que se acercaba, blancos sus pies, sus manos, y sus ojos, mezclados entre los miles de copos que danzaban entre el cielo y la tierra.

Ahora que estaba totalmente despierto, pensó que no fue tan cruel su sueño, porque le había dejado un poso de esperanza, siempre había alguna salida, aunque aún no la conociera. Inmóvil de nuevo en la cama, esperó la llegada de la enfermera, hoy iba a estrenar su nueva silla de ruedas.
_____________________
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domingo, 24 de agosto de 2008

Oso aventurarme_Miren Eukene Lizeaga

Miren Eukene Lizeaga, País Vasco





Oso aventurarme





Mas, ¿Cómo perseveras,
Oh vida, no viviendo donde vives,
Y haciendo porque mueras,
Las flechas que recibes,
De lo que del Amado en ti concibes?
SAN JUAN DE LA CRUZ



Oso asomarme por entre los libres huecos de estos barrotes, que son mi prisión
Prisión, cegada por los colores de una flor y el tacto de un agradable calor, que se truncan en una ciudad de sepulturas, cuando se asume el molde de la adultez, que nos define ante una abierta ventana, donde lo único material son los barrotes y su tangible dureza.

Materia, que mis temerosos dedos recorren palmo a palmo, con la lentitud de los años que nos distraen mientras actúan, para, en un momento cualquiera, arañarnos con su punzante herrumbre de tiempo, la que continúan palpando mis ya no inocentes dedos.

Por eso se abandonan en ese otro espacio con la despreocupación de un infante, donde nada tocan y nada las toca, sienten y osan, inventar vidas, pintar estampas entre las estrellas, fundir la mirada con el vacío, revolver utopías, en esa invisible ligereza donde habita el Misterio, donde el Basar recibe guiños de libertad.

Y aunque la sensata cordura lo niegue, porque se siente perdida más allá de lo que ve y toca, no logra controlar este brazo que se extiende al cielo.
___________________
Poeta, Traductora y narradora.
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martes, 19 de agosto de 2008

Tres poemas de Miren Eukene Lizeaga

Miren Eukene Lizeaga, País Vasco, España






Callo

Para que tus palabras se adueñen
de mi tiempo y de mi espacio
callo
No quiero que mis palabras te silencien
Callo y te regalolo más necesario
para el ser humano
mi silencio
mi espacio limpio y vacío… Para que seas TU
quien lo llene




Hoy como ayer

Soy un agitado enredo de interrogantes
leyendo el cielo a cada instante
buscando enrevesadas señales
certitudes que se niegan a pisar el presente

Y solo la paciencia
tan transitoria como la fugacidad de un cometa
me responde
En esta prisa por exprimirle a la vida
algo más que no sea la inercia
colmo de la impaciencia
de esta
mi vida
que culminará su etapa
en los brazos de la tierra.


Te dejo

Sugerencias para que te explayes
El tronco de un árbol
para que inventes sus ramas
La alegría de mis logros
y el llanto de mis carencias
Una poesía incompleta
con la no mejorada prosa
La mediocridad de una vida
colgando como una gota de lluvia
al final de la hoja…
___________________
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martes, 24 de junio de 2008

La mujer rota_Miren Eukene Lizeaga

Miren Eukene Lizeaga, País Vasco.




La mujer rota


Los años no cuentan
en la vida de muchas mujeres
son las vicisitudes
que van sajando sus almas y sus corazones
las que deciden sus edades

No importa con que años murió de inanición
su larga juventud para alimentar amores

Era tardeel día que reconoció
que no existía quien restaurara su confianza
nutriendo a su corazón hambriento
su corazón ¡tantas veces entregado!
esperanzado
a cambio de nada

Los años no cuentan
en la vida de muchas mujeres
Son jóvenes
aún cuando los sangrados
ya no pertenezcan al período
y sean carne de quirófano
que las sigue vaciando
Son jóvenes
cuando se saben no deseables
para el otro sexoSon jóvenes
porque saben trasladar
el objeto de sus amores
porque inventan nuevas motivaciones
mientras habitanto
da clase de prisiones y de incomprensiones

Son jóvenes mientras respiran
y a pesar de sus almas y corazones transidos
por un dolor invisible
y un llanto que las horada por dentro

A pesar de sus cuerpos
cicatrizados con sangre
De sus cuerpos deformados
porque han vivido
Son jóvenes mientras respiran
porque continúan alentando al de al lado
y animando la existencia de otros seres

No hay edades ni hay historia
para la mujer rota
Ella que también fue crucificada
Ella imprescindible
que estuvo en el Génesis
y estará tambiénen el Apocalipsis…
Donostia 2008-02-15
©Eukene Lizeaga Tamayo
__________________
Poeta y traductora del País Vasco.
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martes, 21 de agosto de 2007

Al silencio_Miren Eukene Lizeaga

Fotografía: Miren Eukene Lizeaga






Al silencio, que no existe



Al silbido del tren que cruza.
A la seca hoja, que en cemento rueda,
salta y arrastrándose se aleja.
Al reclamo amoroso de una pompa,
que en la garganta rampa y explota,
llamando a su pareja.
Al goteo de un grifo,
Al cantarín salto del nacido arroyo.
Al retoño escondido en su nido,
en la cuna mecido,
piando, llorando, por su alimento.
Al murmullo del aire, que acampa
en la nerviosa arista de una hoja,
la mueve como un artista,
y al sol abanica.
Al latido interno de los pulsos,
rumor que al corazón viaja,
batiendo corazones, al ritmo
eterno de la vida.
A las ráfagas de mar y monte,
que en al oído confunden
buscando en el horizonte
llanuras de tierra o agua.
Y a la caracola que en tierra
el sonido del mar reproduce.
©María Eugenia Lizeaga
De: Poesía vital, ediciones Beta, Donostia, País Vasco.
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domingo, 22 de abril de 2007

Es mentira_Poema de Miren Eukene Lizeaga

Fotografía: Miren Eukene Lizeaga




Es mentira



Que no duelan las ausencias

A pesar de que algunas neófitas amistades
se iniciaran presagiando un ocaso certero
o que en el primer pacto estuviera incluido el desencanto
el distanciamiento y la cercanía
la intimidad y el enfado
Los cómplices secretos compartidos y las traiciones sentidas entre seres humanos

¿Se condenaron de antemano? Hoy no duelen las ausencias... Es mentira

Duelen todas
en un una memoria
que conserva el tono de cuanto se dijo
junta a las miradas que lo respaldaron
Y cada unaAunque al recordarlas
haya nombres que no acudan a la cita
Son trozos de vida compartida
destinadas a la desestima
Pero nos acostumbramossólo eso
la experiencia y el tiempo hacen el resto

Y nos aferramos
A urgentes utopías
para ayudar a digerir
nuestras carencias humanas
A defensas
Y al sistemático escrutinio
que aplicamos con afán implacable
por no implicar emociones
en algo
con alguien
Porque la emoción es inocente
hasta que siente lo que no conoce
el dolor de las traiciones

Y degustamos amores o consumimos amistades
Para que no duela las ausencias... Pero es mentira
El olvido está lleno de agridulces añoranzas
que un trago de sensatez amortiguan
cuando asoman con algún incómodo reclamo

Es mentira… Que las ausencias no duelan
Aunque el tiempo
se convierta en regalo para inventar esperanzas
que den luz a un sentido para remediar este absurdo


Por eso un día
día de gala en nuestra existencia
Se recupera la memoria de las presencias
---
De las presenciasUnaque abarca todas

Los trinosque acompañan las pisadas

El silencioque rehabilita al espíritu

La ilusióndel nuevo brote en la tierra

La renunciaDescanso del recargo de ambiciones

La calidez
Que presentimos en los rayos de una estrella

El gozoque se presenta sin que acudamos a su puerta

De las presencias
La fiel
La que jamás abandona…
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