Mostrando entradas con la etiqueta Nueva palabra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nueva palabra. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de febrero de 2009

Hagamos llorar al sacerdote-Manuel Ramos

Manuel Ramos, El Salvador





______Hagamos llorar al sacerdote… ____



Hagamos llorar al sacerdote
que comience contando de abuelita
y termine en los prados verdes
que sudó mientras corría al llegar aquí.

Hagamos que salte, que muerda su lengua
y suplique compasión
que le quite el amor
a ese crucifijo que lo insulta
mientras se ahoga con sudor y sangre
de una herida junto a sus labios.

Dejemos que corra, que caiga,
que queme las bancas de su iglesia
mientras cree desnudar a Dios frente a sus feligreses.

Olvidémoslo en los atrios,
como al monaguillo bajo el santo disfrazado.

Finjamos saludarlo
y que extienda la mano
al quitar la nuestra,
que intente abrir la puerta olvidando que ya lo ha hecho.

-sí-

hagamos llorar al sacerdote,
que diga cuanto quiera
cuando todos se marchen,
para que nadie sepa que se equivocó nuevamente.

Que llore entonces
y saque sus marionetas y lo acompañen
mientras se le aplaude al maniquí
que dejó con su sotana al frente.

-sí-
que salga por la ventana
y siga llorando como todas las niñas
que hizo sentir miserables
por haber besado a su primer amor.

-sí-

hagamos llorar al sacerdote.
Que encuentre vendiendo y comprando
trozos del hábito con el que se ordenó,
que lo vuelvan escoba, bandera, paño
-dignidad de dignidades-
que se peleen por él.

-sí-
que llore
-es mejor así-
Que insólito vague
con un enjambre de soledades en la espalda…
__________________
Manuel Ramos. Nació en Mejicanos, San Salvador, en 1987. Estudiante de quinto año de la licenciatura en Letras en la Universidad Nacional. Miembro fundador del taller los tímidos y el Grupo Literario El perro muerto. Ha publicado en el diario Co-Latino, revista Humanidades, La Huesera Colectiva, La Mandolina Esquizofrénica. La mayor parte de su obra aún es inédita y se ha dado a conocer por medio de recitales donde ha tenido participación. En el 2008 obtuvo el tercer lugar en el Certamen Universitario de la Universidad de El Salvador.
Leer más de este joven poeta en la sección de Nueva Palabra de Arte Poética-Rostros y versos.


Caballos de hielo-Vladimir Amaya

Vladimir Amaya, El Salvador






_______Caballos de hielo_______



a Francisca Alfaro



Atravesé el torbellino que devoró el sueño
y encontré alquitrán hirviendo en las saleras.
Desde hoy mañana no tiene nombre,
todo es sombra y frío cuando tiemblan las heridas
en el vaso roto del tiempo.
No es más mi hogar esta mirada incendiándose
a un lado de las fuentes.
El dolor son kilómetros y kilómetros de silencio
que no pueden medirse con la lengua sepultada
bajo el eco de los aplausos.
Sobre las tejas: viejas patrias.
En las calles: melodía turbulenta y a pedazos,
legando improvisación a la muerte de los transeúntes,
vistiendo de oro y clarines
a los espantos de medianoche.
Me quedan mármoles en ruinas al final del cuento,
horizontes predispuestos a hundirse en el café de las señoras y los curas,
a resonar con los infartos del sol en todas las mañanas.

Llegué a un alcohol desconocido
cuando afuera de mi casa aún llovían margaritas.
Sin atributos ni señales
y medido por la quemadura de un témpano violeta
no sé cuantas veces morí sofocado por mi saliva,
arrastrado hasta el delirio y el insomnio,
cuando la luna jadeaba su marea de doble filo.
Después viví en los sepulcros
rodando con ternura rabiosa
por labios de sonrisas obscenas.
Ahora no quedan vestigios
del tiempo que fue hace un minuto,
de la vida que duró todo el amor.
En la lágrima que me injurió, el abismo fue otro cielo.
Hoy, un aroma camina entre mis dedos.
El polvo, el calor y la piedra,
al picotearme con su rifle de plata
me susurraron un corazón
de pétalos y plumas azules y verdes.

Hoy un aroma camina entre mis dedos
¡Estoy rasgando la hierba de lo improbable!
Desde hoy mañana no tiene nombre,
desde ayer entono mi flor lamentable y extraordinaria
a la contusión del sueño que invento
y va devorando torbellinos.
_______________
Vladimir Amaya. Nació en San Salvador, en 1985. Actualmente estudia cuarto año de la licenciatura en Letras en la Universidad de El Salvador. Miembro fundador del “Taller de Experimentación Verbal Los tímidos” y del Grupo Literario “El Perro Muerto.” Ha publicado en la revista Humanidades de la Universidad de El Salvador, el diario Co-Latino. Dirige el boletín ocasional de poesía “La Huesera Colectiva” antología de voces noveles del Alma Mater. Ganó primer lugar en el certamen Universitario 2008, con su poemario “El Valle de Los Guasones Decapitados. Fue parte de la plaquette “La Mandolina Esquizofrénica” compilatorio de las voces de Los Tímidos. Ha intervenido en recitales poéticos como invitado y otras como parte del cuerpo organizador tal es el caso del Festival Indígena Yulcuicat. La mayor parte de su obra aún permanece inédita.
Leer más de este joven poeta en la sección de Nueva palabra de Arte Poética-Rostros y Versos.