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sábado, 12 de diciembre de 2009

tres poemas de ivonne melgar

Ivonne Melgar, El Salvador









Otro San Salvador







¿Te acuerdas mamá?
de la foto en blanco y negro
en que mi hermana y yo compartimos
la plataforma de El salvador del Mundo.
Si la tienes junto a ti,
guárdala y mírala
como si te tragaras el aire que deja de pasar.

¿Te acuerdas mamá?
del Cristóbal Colon y del Palacio Nacional,
y de tu dulce voz en mi oído de niña
enseñándome los nombres
de las calles principales de San salvador.
Aprieta en tu memoria ese recuerdo,
porque el Palacio ya no es Palacio,
Cristóbal Colon ya no tiene cabeza
y ya no está tu voz para decirme dulcemente
cómo se nombran las calles destruidas de San salvador.

¿Te acuerdas mamá?
de nuestra Gilda cuando tenía seis años,
fuimos por ella al Hospital Bloom,
queríamos verla sana y sonriente:
tú compraste piñatas
yo partí mangos verdes.
Ahora mamá,
abraza fuertemente la sonrisa de mi hermana
y juntas digan una oración por la madre y la hermana
que no tuvieron fiesta,
que se quedaron esperando.
Porque la tierra se abrió
y se llevó las ansias.
Octubre de 1986.








Para un domingo electoral






Amigos de la patria grande
hecha de pedacitos incendiarios
gracias por la oración que busca mi recuerdo
sobre la tempestad de este domingo
desde el anaranjado rumiar de tu tranvía
bajo la excomunión del aire a medias
hijo de la ponzoña
mecánica
turbante.

Pero no me pronuncien como sortilegio
ni como pluma extraña.
No me asesinen victima del tiempo
cuando los noticiarios les devoren la calma
y le pongan color al blanco y negro
del vómito asesinado
que donde advierte el ojo de la historia
pone la bala enana
de su demencia agónica.

No se me vayan con la finta
para tratar de aminorar el miedo.
Que la guerra no es cosa de película
ni se acaba leyendo una noticia.

No acomoden mi nombre
en la escalera sucia del lamento
ni trituren la cera de los buenos augurios
si van a derretirla con mi sombra.

Porque quien salga ileso de esta furia
será deudor del diablo
maquilador robótico del yanqui
materia del confort sin descendencia.

Porque la espina irreparable del lisiado
fractura mi sonrisa
ninguna baja me regala triunfos,
Lo mismo si el soldado recoge una pensión
en las inmediaciones del parque Cuscatlán.
20 de marzo de 1988. San Salvador.







La sentencia del poema






No se cual es mi sitio
¿o acaso en esta cárcel
me pusieron los ruegos de mi abuela
y el augurio encendido de mi madre?

Cual es el verso de mi pluma famélica
donde poner la espina y la cadera
sin despertarme anónima.

Al menos una cripta de nostalgias valientes
o un pozo de palabras fecundadas por héroes diabólicos,
algo de misticismo para justificar mi desperdicio
o el llanto protagónico de una tragedia amable.

Díganme que no es cierto este silencio
exílienme de aquí
soy indocumentada en el suspenso
y visita indeseable de la resignación.

Necesito dormir este poema
y el sequito infernal de sus hermanos
que solo me han llevado del dolor a la ruina
inventando tutelas y prefacios.

Pero otra vez afuera
sin claveles
ni siquiera el pincel de una demora nocturnal me asiste
ni el péndulo sagrado de un porvenir incierto

Afuera
con esta voz amarga
inoportuna cargada de blasfemia
malbaratando letras
mientras la procesión de otras palabras
me decían la sentencia de este triste poema
–interminable…
2 de junio de 1988. México D.F.

viernes, 11 de diciembre de 2009

tres poemas de dora guerra

Dora Guerra, El Salvador



GRITO EN EL VIENTO




En el viento sin voces
he buscado tu voz sin esperanza.
He cerrado mis ojos
para verte en la nada
y he extendido mi mano
sin encontrar la tuya en la distancia.

No hay aurora en mi noche
ni verde en mi horizonte que se alarga.

Tu huella en mi camino,
grabada sobre el agua,
borrada para siempre
y siempre fija en mi alma,
ha de seguir la mía en la tiniebla,
debajo de mi planta;
conmigo irá después de las estrellas
y en el fondo del agua.

Y aunque tal vez la imagen de mis ojos
se haya borrado en tu alma,
por todos los caminos que recorras
llevarás tus miradas.
Y si ya tus oídos
olvidaron mi acento que te hablaba,
en toda melodía que recojas
estarán mis palabras
y todo grito amargo que a ti llegue
saldrá de mi garganta.


En la noche desnuda,
en los ríos sin agua,
en la aurora ya muerta
antes de la mañana,
en la nube sin vida,
en la niebla del alba,
yo buscaré tu voz, sin esperanza,
y cerraré mis ojos
para verte mejor entre la nada,
y extenderé mi mano
hacia ti, a través de la distancia.

Cuando todo mi cuerpo
cansado esté después de la jornada;
y mis ojos cerrados
de nuevo a la Luz se abran;
y mi mano extendida
retorne a reposar sobre mi falda
¿habré de recobrar toda la luz
a mi vida negada?
¿mereceré llegar hasta la cima
fértil de la montaña?
o dormiré, tal vez, un sueño mudo,
de noche y sin palabras.









ROMA




¿ Cómo diré tu proporción inmensa?
Con mayúsculas escribiré tu nombre
y me sentaré, mínima, a soñar tus glorias infinitas.

Todos los caminos de la tierra a ti conducen
y tu majestad indiscutible sigue gobernando.

Si tus miembros mayores se te han muerto,
si casi el corazón,
yo sé tu sangre caliente todavía
corriendo por las venas más anchas de este mundo.
Yo sé tu voz despierta,
tu oído vigilante
y nada pueden contra ti, nada podemos
porque tu planta está apoyada desde mucho
en tierra firme.

Porque un solo dedo tuyo alzado, basta.
Porque tu labio, aun en silencio, también basta.

Diré tu signo más pequeño
o el agua que reblandece tus heridas
o tal vez pueda decir un poco
la solemne rosa de tus vientos.

Estratos milenarios de ciudades,
geología de templos,
huesos gigantes de mamut corintio,
muela careada colosal.

Oh roca con ventanas,
Ciprés edificado
y tu cúpula inmensa como un iris con la pupila abierta:
ojo potente para ver a Dios.
Misterioso silencio el de tus plazas por la noche,
minúsculo es el hombre que las cruza
y terribles los monstruos de piedra que las pueblan.

El agua de tus fuentes.
Hablemos de ella:
en todos los rincones de la historia
está su canto eterno.

Beber su cuerpo puro es beber agua viva,
bendita entre las aguas.

Y el valle de tu nombre
donde pastan corderos casi bíblicos.
Olivos y viñedos, horizontes, cipreses,
bajo tu luz dorada incomparable.

Cómo decirte a ti,
que eres la ciudad grande, la magnífica
la de todos los tiempos.
Y también la dulce ciudad de los atardeceres
y las lunas perfectas.

Como decirte a ti,
sino tu nombre.
Sólo él puede estar hecho a tu medida,
y por eso, me sentaré mínima a tus puertas
y con mayúsculas escribiré tu nombre eterno.






HAY QUE SEGUIR LA VIDA




Hay que seguir la vida.
No recuerdo por qué exactamente.
EDNA SAINT VINCENT MILLAY.






Hay que seguir la vida
razón de soles y de células,
minúsculas e inconmensurables razones idénticas.

Hay que contestar el teléfono
y arrancar las hojas de los calendarios.
Las uñas crecen y las rosas sangrientas.

Crece el miedo y el fuego de nombre indescifrable.
Todavía los niños aprenden a sumar manzanas
aunque se hayan secado los árboles frutales
y la anciana hace encajes de bautizo
para el niño que morirá de hambre.

Hay que seguir la vida.
Tratemos de recordar todas las causas:
El verbo estaba en el principio en Dios
y después el barro y la costilla,
la palabra del barro y el amor.

Por de pronto, lavemos los cabellos,
hagamos la compra del mercado
y pongamos la hora del reloj.
No hay tiempo de pensar.
Las vitaminas esperan en sus frascos
para ayudar a sostener el sol.

Hay que seguir, siempre la vida.
Después resolveremos el misterio,o tal vez no.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

tres poemas de ernesto bautista

Carlos Ernesto Bautista, joven poeta salvadoreño








Entonces habrás invocado celajes marchitos... y 20 puertas dormidas






Cuando me nombres
cien soldados de fuego
te buscarán rompiendo cadenas
contra esta pared de silencios
y este grito ahogado en la tierra.
Más allá de mis escombros
más allá de las hogueras
donde aun arden cenizas de guerra
donde la piel de la brisa te cobija de lumbre
a ti y al cuerpo sobre ti.
A tu voz que tiembla y a su voz que arrancaré del pecho.
Y con mis gritos de piedra partiré la tierra
y me tragaré el silencio
y al silencio y a la piedra y a los cien soldados y al amante.
Y verteré el sonido de mis labios en la tormenta
y caerá temblando y esparciendo huracanes.
Y sus ramas oscuras tatuadas de luz y relámpagos
te tocarán el pecho y buscaran tus labios
y abrazarás al fuego porque el fuego seré yo
y la tormenta serán mis manos.Y el grito tomará vuelo
y su amor que va sangrando estrellas
nos tocará la espalda y tu voz abierta
convirtiendo este fuego de piel y tormentas en sombras desbandadas.-








Nuestra casa






Un hígado descalzo
un árbol de cometas
un ala membranosa de fósforos
un banquito de agua
una pancarta de dioses llena de vidrios rotos
una esfinge de acero
un dios oxidado
una estrella abandonada
una explosión galáctica en la acera
un río de espuma de sangre esparcida
y tus uñas de hierro
tus huesos de madera
tu maquillaje de piedra
tus gafas de piel.
Áspera una bala de presas rotas
un algodón azucarado de vómitos
un rojo color azul
una mujer de alambre en un marco de escombros
un Apocalipsis de soledades en un techo armado de promesas de muerte
y un abismo inquieto bajo los ladrillos.-








Un día encontré un caracol... y en las entrañas del caracol encontré el universo






Yo soy el peregrino.
El que anida en la lluvia y extiende sus manos para beberla.
Yo soy la ventisca
y los gritos intermitentes del silencio.
Búscame cuando tengas frío, porque soy el fuego de los relámpagos.
Búscame cuando quieras volar, porque soy la criatura de las alas enormes
y los espacios vacíos con eco en su pecho.
Búscame, porque estoy sólo,
porque soy un dios hecho trizas en el fondo de un pozo.
No hay mares profundos que no me nieguen el entierro hacia sus entrañas
ni frío que me nieguen las tumbas de piedra.

lunes, 7 de diciembre de 2009

tres poemas de yanira soundy

Yanira Soundy, El Salvador



QUIQUE Y LA HORMIGUITA.



Es domingo y el sol está triste. No puedo verlo.
Las nubes oscuras cubren todas las montañas y los pájaros agitan las hojas de los árboles.
Hace mucho calor y no hay viento. Me siento solo..
Pienso en mi mamá y en lo que estará llorando por no verme.
¡Pobre mamá!
Quisiera poder ser un niño alegre pero no puedo. Mi corazón está triste.
Veo a los demás niños correr y saltar felices, ellos pueden hacerlo. Yo no.
Por eso me fui de casa. Soy tan feo y lloro tanto que prefiero esconderme de todos.
Me duele el pecho, me canso y no puedo jugar.
Me llaman Quique y tengo nueve años de edad.
Hay nueve estrellas en el ancho espejo del pavimento
Me he escapado junto a ellas en su mundo pequeño donde no tiemblan mis piernas.
Pienso en mamá y en lo que estará llorando por no verme.
-Que haces? ...se escucha una voz ronca y chiquita.
Enrique vuelve a ver hacia atrás y....
-Acá abajo, ehh ¡!!
Es una linda hormiguita color amarillo, de ojos muy coquetos y antenitas pizpiretas. Lleva un vestido azul marino con lazos rojos y unos zapatos de tela muy suaves de color anaranjado.
-Que te pasa ?¿Por qué caminas solo?¿Acaso no sabes que existen muchos peligros para los niños?
-Mi mamá llora al verme sin poder jugar como los demás niños, y yo me siento cansado. Me duelen las piernas y el pecho. Me voy de casa.
-Que dices? Vas a dejar a tu mamita?
Amiguito tienes que saber que en la vida unas personas son mas fuertes que otras, hay niños sanos y otros enfermos. Pero no por eso los niños enfermos abandonan a sus mamás y se van por las calles enfrentando toda clase de peligros.
Tu mamá no se sentirá feliz si tu no estás con ella. Aunque te cueste más aprender cosas o no puedas correr como los otros niños...
-Que hacen las hormigas cuando se lastiman y son un estorbo para sus mamás?
Los hijos nunca son un estorbo para las mamás. Hace muchos años en una mañana de primavera, mientras nos preparábamos para el invierno un niño me pateó la patita izquierda. Mi mamita me vió desde lejos y no dudó ni un instante en ayudarme. Dejó a un lado una enorme hoja color naranja y me cargó hasta nuestro hormiguero.
Tardé mucho tiempo en curarme y mírame aún cojeo un poquito, pero eso no me da pena pues yo soy así y nadie puede verme de menos por eso.
Debes aprender a aceptarte como eres, debes salir adelante y tener fuerzas.
Hoy yo tengo mi propio hormiguero y cuido de mi mamá pues ya esta muy cansada.
-Tenés razón voy a regresarme a mi casa.
-Quique... Solloza la mamá de Enrique al verlo.
-Perdóname mamá no volveré a dejarte nunca. Estaba confundido y pensaba que yo te hacía sufrir al no poder correr ni respirar como los otros niños.
-Hijo tu eres mi alegría y sin ti no habría una razón para seguir viviendo.
La hormiguita sonrió. Quique le dio gracias por sus consejos y abrazado a su madre regresó a su hogar.

+++


Todas las familias especiales tienen derecho a recibir tratamiento psicológico y la debida rehabilitación para los menores que padecen alguna limitación física.





LUNA DE AZUCAR



Una niña trabaja en la calle. Y me mira.
Es una niña hermosa. Tiene la carita redonda y la piel blanca.
No sé cómo se llama pero yo le podré un nombre: luna de azúcar.
Ella camina descalza sobre el pavimento y pide limosna. Nadie le da nada.
Entonces mastica chicle y mueve la cabeza hacia ambos lados...
Izquierda...derecha...derecha...izquierda
Luna de azúcar vuelve a mirarme y sonríe.
Gracias a ella, nunca antes me sentí tan afortunado como hoy. Mamá inicia la marcha en el auto y me revisa el cinturón de seguridad, los carros avanzan sobre el boulevard.
Siento el calorcito de mamá. Doy gracias a Dios por tenerla conmigo
Atrás queda Luna de azúcar pidiendo limosna.
Yo rezo. Duermo.

+++

Siempre debes usar el cinturón de seguridad y orar a Dios por todos los niños y niñas que viven en las calles.






LA LUCIÉRNAGA

-....Y volverán, no lo dudes- decía el pequeño duende azul en cada nuevo sueño de la mañana Pero aquello era incierto, el pañuelo de luz no se agitaba igual que antes diciéndome: -Aguarda por mí en la montaña.
La flor pensativa ya no hacía alarde de su corpiño rojo..y mi alma que antes estaba llena de ilusiones blancas, se había vuelto triste, muy triste...
Vivía sin ella, a solas, en la distancia como una pobre extraviada que no sabe dónde ir.
Pensaba en otras cosas, pero siempre volvía a su señal de luz en los cristales.
Le buscaba en el cielo leve y quieto, pero ella no estaba.
Volvía mis ojos a las olas, luchando hasta cansarme.
Le buscaba en el sueño que le presiente, en mis rezos, en mis ansias y recuerdos.
Volvía mis ojos a la higuera hojosa, a las urracas en fiesta, al rumor de la casa, al viento, a la soledad, pero tampoco estaba.
Le busqué en el tiempo para que no se escapara, donde podía acariciarla con sabia avaricia, hasta apagar mi sed destejiendo su misterio.
-¿Quieres volar?- me preguntó en secreto.
Yo, un poco tímida, escogí la luz más tenue y me vestí con ella. Luego le acompañé a una hoja helada y desde allí iluminamos la noche, la maravilla del tiempo, la eternidad...


+++

No debemos perder la esperanza, la ilusión y la alegría de vivir. Es derecho de todos los menores el tener un futuro mejor. Por eso el Estado debe utilizar adecuadamente todos sus recursos para que los programas sociales beneficien a la mayor cantidad de menores salvadoreños.

domingo, 6 de diciembre de 2009

tres poemas de Claudia Hérodier

Claudia Hérodier, El Salvador











Conjuro de un marido para una mujer indecisa







(Para Joaquin Dominguez Parada
y Carolina Castillo)






Por el comal donde se tuestan los ajos brujos
-a pesar de lo acre de los leños-
niña que no te vas -yéndote-
¡Ven! (Lleva cuatro cuchillos)
Muchacha que sales -quedándote-
¡Véte! (Trae la fragancia del romero).
Que no. Que sí. (Pongamos los ajos en su sitio).
Que salgan las llamas de la noche a encontrarte,
¡que nos tuesten!
porque aquí estoy yo,
yéndome y quedándome,
como un sacudidor, sacudiéndote,
encontrándote, encontrándome.

Mujer: aprende a contar conmigo lo que olvidaste:
Uno: los ajos.
Dos: los ajos en los cuchillos.
Tres: el romero de tu sangre.
Que te encuentres.
Que sepas cuando llegar
por una trenza de hierbabuena.
(¡Que el comal sea nuestro lecho!)
Que el comal no se raje.
Que el fuego sea parejo.
¡Que no se raje!
¡Que se tuesten los ajos!

Del libro: JUGANDO CON ASTURIAS (1996)









Revira para remediar a un bígamo








Que dos rocas te trituren,
que dos olas ¡te aplasten!
Que los cangrejos se lleven
en pedacitos tu nombre...
Que no puedas hacer nudos
ni amarrar ninguna barca;
que las velas que despliegues
¡se hundan en las aguas!
Que recobres del camino
la puerta de tu nombre,
el pan de la cocina,
la silla y la mesa de tu casa
¡las llaves de tu cara!
Que te devuelvas a ti mismo
condición de hombre,
martillo, serrucho, libros
en su sitio, madera aserrada,
¡almohada ancha!
Que se hinquen en tu cuello
los garfios de la noche,
si vacilan tus pies
ante otra cama.
Que no puedas hacer nudos.
Que las velas que despliegues
¡se hundan en las aguas!


Del libro: JUGANDO CON ASTURIAS (1996)









Hija de la distancia







No cambio mis sandalias
por pasión mundana.
Ni me seducen los pellejos de las voces.
Soy avaricienta de mi nostalgia,
de mi ser entero;
de la luz que vengo a dejar,
y de la fuerza que me inunda en la palabra.
Nada puede mi orgullo
más hondo, contra
mi humildad mas descalza.
Pues se ata en mí
el ser hija del universo
y de las uñas de la distancia.

¿Que estoy aquí? ¡Es cierto!
Y aparenta ser de tierra mi esperanza.

De lejos vengo, y voy corriendo,
gritando como loca entre mis faldas.
¿Ser tangible es la pregunta?
¿O es la pregunta el ir descalza?

Llena voy, entonces, de todos,
de mí, vestida apenas con una manta.
A todos dejo mi entrega,
y ser, yo misma,
no me acobarda.
Junio 6/80 S.S.



Del libro: ÉSTE ES MI GRITO

viernes, 20 de noviembre de 2009

Confesión de invierno-Luis Chávez

Luis Chávez, poeta y periodista salvadoreño








Confesión de invierno







He trajinado como una saeta,
los diferentes linderos de la huerta;
lo que no he visto a mi alma le inquieta,
pues ignoro que nos oculta cada puerta.

Y en esas calles de mi vida ya distante,
he visto de tristeza llorar a un ciego.
¿Qué misterio se oculto en ese instante?,
lo ignoro, pues de la vida sólo soy labriego
que no busca aquello que le espante
y al dolor ya no le demuestro el miedo.

Cuando es justo callo y oculto,
de los seres esta infancia ya vivida,
pues sólo a ella le rindo el culto
que ilusionó a mi alma y engalanó mi vida.

Y así he visto en lo profundo de mis sueños,
el misterio que me va deparando la vida;
cuando es justo he tenido que fruncir el ceño,
pues en mí hay una antorcha encendida,
que me ha hecho ver con mucho empeño
lo bueno y no lo malo de la vida.

Transportando en el tiempo mi existir
he querido hacer una breve reseña,
¡amigo!, que no te espante este decir,
porque la vida a todo nos enseña.

Y aunque a veces lucho contra la adversidad,
en el huerto encuentro lo que siempre he querido,
al tiempo no le demuestro aspaviento,
ni aunque en sus enaguas me haya guarecido,
porque el tiempo perdido lo llora el muerto
y mientras viva, a Dios estaré agradecido.



1982
_______________
Leer más de este poeta salvadoreño en Artepoética-Rostros y Versos.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Algo diario

Omar Chávez, joven poeta salvadoreño







Algo diario







Caminar contigo era algo sencillo
y el simple hecho de ser sencillo
lo hacia complicado

A ratos tu presencia pesaba
y a veces
era ligera
Caminábamos de la mano
bueno…
Es lo que creo a lo que me imagino
Siempre iba atrás
te gustaba ir atrás
te hubiese sido incomodo haber ido adelante
Tu solías pasar largo rato sobre mis piernas
aún cuando tuviera erección

¡No por vos!

Sino porque me imaginaba el sueño húmedo
que había tenido la noche anterior
Eso no te complicaba
¿Por que habría de hacerlo?
Así era yo
me apoyaba en ti
no decías nada
ni protestaste por ello
todo era sencillo contigo
Entre nosotros había mas que amistad
no amor
tampoco deseo
ni muchos menos lujuria
Me desnudaba ante ti
me acostaba contigo a tu lado y te abrazaba
Dormíamos juntos muchas veces
y no te importaba que “Manuela”
hiciera el atrabajó que tu no hacías
Aun así te abrías
bien abierta
metía cualquier cosa y no te molestaba
nunca renegaste por ello
nunca lo hiciste
aun cuando el peso… fuese demasiado
Parecía que todo sería así por años
caminar juntos
viajar en el mismo autobús
volver a casa
Al volver te abría de nuevo
te abría toda
todita
Bien abierta solía meter mis manos
sacar lápiz y cuaderno para hacer la tarea
Así…

Así era mi mochila.

sábado, 24 de octubre de 2009

LAS FLORES PENSATIVAS-YANIRA SOUNDY

YANIRA SOUNDY, EL SALVADOR


LAS FLORES PENSATIVAS.

¿Has visto alguna vez una flor pensativa?

En un lejano lugar llamado floripondea, justo en la colina más alta, viven las flores pensativas. En ese sitio las flores tienen forma de campanas y son dulces y muy firmes – es decir fuertes de sus tallos- al llegar el mediodía las flores pensativas piensan mucho en las primaveras y las lunas que acarician sus pétalos rojos.

Floripondea es un lugar mágico, hay nidos enormes que son habitados por pájaros miniaturas. También zumban muchas abejitas amarillas y los aromas de los narajanles se huelen a kilómetros de distancia. No hay seres humanos. Los árboles crecen libremente y el aire con su silbido de diamante les toca el tronco, los tallos, las hojas y bum...bota los frutos para que las ardillas y otros animalitos los coman en tremendas fiestas. Asi es Floripondea el lugar mas verde del planeta Tierra donde las flores piensan, los pájaros son tan pequeños como las abejitas amarillas y los árboles gigantes. Un lugar sin fronteras, donde el aire es tibio y los sueños existen.
Deja volar tu imaginación , inventa lugares hermosos y escribe historias, versos y prosas.
De: Manos mágicas.

lunes, 14 de septiembre de 2009

DOS POEMAS DE JULIO TORRES-RECINOS

Julio Torres-Recinos, El Salvador






Dos hermanos





Dos hermanos tengo,
dos hermanos misteriosos
que de la mano
me llevan como a niño,
el amor y la muerte.

Dos esfinges en la loma
que aparecen y se van
que sonriendo
muestran su rostro.

La esfinge del amor,
esa doncella altiva
que me sonríe
y me deja en silencio,
tal vez nunca la entienda,
la de la muerte
es la única
que con promesa cierta
me espera
a que la conozca
en un ritual
de sombras.






Exilios





Los exilios se construyen
como pirámides de sueños,
de hombres, de esperanzas,
de mujeres y de años;
pesadas y anchas al principio
como para borrar así
su sombra o su origen,
o como para con su
pesadez insistir que todo
intento de olvido sólo
es torpeza, autoengaño.

Después, dicen, los recuerdos
se vuelven más livianos;
el tiempo se apiada
y nos oscurece la memoria.
_______________
Julio Torres- Recinos, El Salvador. Es profesor asociado del departamento de español de la Universidad de Saskatchewan, en el oeste de Canadá, donde enseña cursos de lengua y literatura española e hispanoamericana Ha publicado los libros de poesía Nosotros, Crisol del tiempo, Una tierra extraña, Fronteras y Hojas de aire. Sus poemas y cuentos aparecen en varios sitios de la Internet, así como en antologías. Julio Torres ha dado recitales de su poesía en Canadá, Centroamérica y otros países. En el 2008 editó, junto con Luis Molina Lora, Retrato de una nube: Primera antología del cuento hispano canadiense, que reúne más de cincuenta cuentos de veintidós autores hispanos residentes en Canadá. Su poesía ha sido traducida al inglés, al francés y al italiano. Leer más de este poeta en Arte Poética-Rostros y Versos. Cortesía de Gabriel Impaglione.

martes, 28 de julio de 2009

Llanto con ira por un joven hondureño asesinado por apátridas-Rafael Mendoza

Rafael Mendoza, El Salvador




Llanto con ira por un joven hondureño asesinado por apátridas





Herido en su cabeza
el joven hondureño va cargado
en brazos de sus mismos compatriotas.
Son brazos solidarios
tejido de una red que se prolonga
más allá de esa patria ensangrentada
hasta el austral confín desde el Caribe
que ya no aguanta más
que está diciendo ¡basta!
que se yergue por fin y se decide
a defender las razas de Amerindia.

Herido en la cabeza
el joven hondureño se desangra
va goteando al pasar sus pensamientos
en la huida que emprenden sus hermanos
con él en peso, raudos;
y riega su frescura mancillada
aquel tierno cerebro destrozado
por las malditas armas
de históricos canallas
de bestias sin vergüenza
de ambiciones que azuzan a los lobos
y nunca dan la cara de oligarcas.

Herido en la cabeza
el joven hondureño deja un rastro
de vida que se apaga
de nombres que expresó con dulce canto
de recuerdos amados y de ideas
que brillaron hasta hoy en su alegría.
Ese joven tan tierno.
Ese joven caído en este infierno.
Ese joven que llevan y va muerto.

Herido en la cabeza
el joven hondureño
baña la sacra tierra morazánica
y abona así la rabia
de los más bravos hijos de Lempira.
¡Que arde el honor dispuesto a la batalla!
¡Que no volverán más las torvas fieras
armadas a sangrar la democracia!
¡Qué Honduras se levanta!
¡Que ha de salir el sol que anuncia el Alba!

sábado, 4 de julio de 2009

SAN SALVADOR-EDGAR IVÁN HERNÁNDEZ

Edgar Iván Hernández, El Salvador




“La bella San Salvador
Triste pero no abatida
Va tomando la medida
de morir de buen humor”
De: Cascarones y Fiebre Amarilla.
Francisco Gavidia. (1863-1955)



“Nací en San Salvador, la recorrería con los ojos vendados sin necesidad de aprender ciencias ocultas, de día y de noche, sus autopistas, sus depósitos de lodo, sin tropezar jamás, sin caer en el próximo agujero.”
Fragmento De: Pobrecito poeta que era yo.
Roque Dalton. Educa. 1976.




San Salvador

San Salvador
caen tus cadáveres como la lluvia
en el fango de la canción
ladran tus noches
cuando luciérnagas fugaces
beben el cielo de tus ojos

No te cansas de mirar la angustia
Ayer tuviste látigos llantos

Hoy
más látigos
más llantos

Aprendiste a vivir de prisa
Inventaste el suicidio de las mariposas

Construiste árboles sin raíces
y también aprendiste a amar
en cada segundo
como en los últimos de tu historia

San Salvador
Alas blancas se levantan de tus sepulturas
vientos de una quimera
que extravió su horizonte

Ceiba que te poblaste de pájaros
Hoy se quiebran tus ramas
Donde cicatrizan tus heridas vuelves a sangrar

San salvador
San Salvador

Cueva de brujos y usurpadores de brujos
Te alimentaste con engaños
y en tu dolor
envenenaste las raíces del misterio

San Salvador
Vieja sepulturera
Furiosa partera de leyenda olvidada

Déjame decir tus consuelos
déjame tus dioses
déjame eternizar las esperanza que carbonizaste
déjame levantar tus muros y tu palabra.
___________________
EDGAR IVAN HERNANDEZ, nació el 2 de octubre de 1965, en Cojutepeque. Ha sido miembro de los Talleres Literarios: XIBALBA, PATRIAEXACTA y Taller de Letras Gavidia. Es colaborador de Periódicos y revistas culturales. Ganador de los siguientes reconocimientos Literarios:
- IX Juegos Florales Salvadoreños, 1986. Zacatecoluca. Primer lugar en la rama de cuento y Segundo en la rama de Poesía.
- Certamen Literario Alfonso Hernández 1990. Primer Lugar compartido, rama de Poesía.
- Juegos Florales Santanecos 1995. Primer Lugar compartido, rama de Poesía.- II Juegos Florales de Soyapango 2002. Primer Lugar en rama de Poesía. PUBLICACIONES COLECTIVAS: Cuando el silencio golpea las campanas Astac, 1991. Ganadores del Certamen ALFONSO HERNANDEZ 1990 POESIA REFORMA 1991. Iglesia Luterana 1992 Ganadores del Certamen Literario Reforma 91. POESIA JOVEN SALVADOREÑA DECADA DE LOS 80. Piedras en el Huracán, 1993, compilada por JAVIER ALAS. Santa Ana, 1995. Colección Juegos Florales. Concultura 1995. POESIA A MANO, ANTOLOGIA DE 40 POETAS SALVADOREÑOS, 1997. Selección de JOAQUIN MEZA ANTOLOGIA DE UNA DECADA, ZACATECOLUCA 1985-1995. Colección Juegos Florales. Concultura. Leer más en Arte Poética-Rostros y Versos.


miércoles, 20 de mayo de 2009

Dos poemas de SILVIA ETHEL MATUS

SILVIA ETHEL MATUS, EL SALVADOR





Estrella


A Elis Regina, cantante Brasileña, fallecida en 1982 a los 36 años



“Ahora retiran de mí el velo de carne,
escurren toda la sangre, afinan los huesos en haces luminosos y ahí estoy,
en el salón, las casas, las ciudades, parecida a mí.
Un esbozo.
Una forma nebulosa, hecha de luz y de sombra.
Como una estrella.”


Era jóven
y llamando a mi puerta
tu voz
Queriendo hablar como Dios,
Acariciando la Acuarela de Brasil
Susurrando Eu te amo
suavemente entre sueños
como Las aguas de marzo.
o aullando como gata en celo
me deixas louca, louca.

Rupturista del Bossa nova
upa neguinho me abraza
y más cerca del blues de los 20 años
bebida y Equilibrista
pimienta para los milicos,
amuleto de poetas, bohemios y estudiantes
madre a medio tiempo
saudade do Brasil
carnaval
viajera singular

Santa Elis
¿No oiste en tu funeral
a la gente cantando tus canciones?
serpiente apretujada y doliente deseando ver
tu plácida y última sonrisa.
Junio, 2008





ZAFIRA JAMIL



Zafira Jamil
Transita por las calles de Bagdad
Buscando la esperanza
Entre escombros y trazos de olvido
Con su galería de pintura
Llena de polvo y viejas telas de araña
Y Sus escritos prohidos por dictadores decrépitos
que ahora nadie leerá.
Zafira, diosa de la premonición
Del sueño
De mujeres yendo a la escuela
Participando en las tribunas
Ahora añicos bajo las orugas de las humvee coloniales.
Pero Zafira vuelve
A su vieja galería de pintura
A sus papeles y su máquina
Mientras la ciudad se desangra
y el petróleo se desparrama por el desierto calcinado.
3 Julio 2008

lunes, 18 de mayo de 2009

Cantata de la poeta-Nora Méndez

Nora Méndez, El Salvador [Foto:Katya Romero]





Cantata De La Poeta




Pasarán
pasarán las horas
con su bastón de siglo
en el acordeón de Espronceda
en elipse de carbón trae minutos de cueva
segundos disueltos en la efervescencia de un átomo
nariz fruncida del mundo
agonizan
lentas orugas lentas
mamíferos reptiles peces
todos en conspicua agonía,
enterrados como raíz negra
huella paleolítica en la mecánica escalera

Alguien dejó servida la mesa en el corazón del hombre
Quizás las multitudes que en estruendosa huida
traspapelaron las categorías de la sed y el remordimiento
pero tocan la puerta,
son los niños más pequeños que regresan
reanudando el vuelo en los columpios
inseminando nuevamente mariposas

son los poetas, madre, son los poetas
Ebrios de holgura y cadencia
colocan nuevas barricadas
retornan secos del naufragio
Con el equipaje de dolor intacto
Bolsillos de la pesadilla
Llenitos de barquitos de papel y ranas cojas

Regresan locos locos
como se fueron
Con mas alas que pan bajo el brazo
sin catapultas ni piedra
Montados en monociclos
Papalotes bicicletas
Sin edad para interrogatorios
Ni fusilamientos frente al cine

Frescos como tomates
Son ellos los que formados en filas de esperanza
Reciben otro siglo
mientras los gusanos,
esos extremistas del follaje
recapitulan la nervadura,
camino exuberante
en donde ladrón librado
se nos hace tarde juega
como si uno decidiera dónde y cuándo
herir profundo el poema
y su ADN de mestizaje

Será entonces
Y sólo entonces
Que asustado correrás
Reconociendo el canto que un día
Desoyeras
abriendo una a una tus jaulas
soltando las plumas grises
de los que algún día tuvieron alas
acariciando esos índices muertos
en la vértebra de números ancianos
Y andarás entonces
Ciego y sin pasos
Como una vez anduve yo
nocturna por tu casa
Y sin pasos llegarás ahí
Donde redimida
Aún te escribe
mi poesía…

sábado, 16 de mayo de 2009

La luna, tu silueta-Julio Torres-Recinos

Julio Torres-recinos-El Salvador






_______La luna, tu silueta_______




Como todas las cartas,
ésta llegará tarde.
Pero es que esperaba
decir el último adiós
y ya sabes los adioses
te martillan los sentidos,
son como la espuma del río
que se queda en la ensenada
girando hasta marearse
hasta que se va con la corriente.
Que ahora la soledad
nos muestre el rostro,
que mis palabras encuentren
su espejo o su fantasma;
que los pájaros se escapan,
que no vuelven, que se han ido
por la ruta de la ilusión.
He aquí esta carta
y aunque el tiempo ha pasado
que sientas, cuando la recibas,
el temblor de estas manos
que pasado el tiempo
te buscan, te encuentran
junto a la ventana, la luna
tu silueta suave sombra.
_________________
Leer más de Julio Torres-recinos en Arte Poética-Rostros y Versos y Álbum nocturno.

sábado, 4 de abril de 2009

Los pétalos caídos-Miren Eukene Lizeaga

Miren Eukene Lizeaga*, País vasco





_________Los pétalos caídos________




Recojo con íntimo respeto
los pétalos caídos y las hojas
que van secándose en el tallo
Mas que nunca merecen aprecio y cariño
al separarlos, del noble recorrido vital
donde fueron... Donde fueron,
vulnerable hermosura
plantada impávida ante la dura rudeza
Lo merecen todo, por lo que han sido
belleza donada, aromas de vida, silencio,
ataviado de multicolores perfiles, silencio
entre el canto de las aves y el zumbido de las alas
de sus visitantes
entrega sin cuestiones, abierta siempre,
¡hasta para el carcelero hielo!

Se retiran,los pétalos marchitos
y las hojas secas que poblaron el aire,
para descansar su otoño en tierra firme,
que las abriga e impulsa,
hasta el amparo y abrazo de sus raíces.
4-4-2009
Lore-hosto eroriak



Barne-barneko begirunez biltzen ditut
petalo eroriak eta zurtoinean lehortzen doazen hostoek

Izan zirenengatik

inoiz baina gehiago behar baitute abegia eta begikotasuna
zintzotasun bizi-bidetik baztertzerakoan
Izan zirenengatik edertasun zaurgarria
tinko landatuta, izukaitza laztasun gogorraren aurrean

Izan direnengatik, guztia merezi dute
politasun emana, bizi lurrina, isiltasuna,
koloreanitzezko irudiez edertuak, isiltasuna
hegaztien kantak eta bisitarien hego dunbotsaren artean

Galderik gabeko ematea, irekia beti
baita, izotz kartzelariarentzat ere!

Jasotze bidean doaz, haizea, bizi izan zuten
petalo zimelak eta hosto lehorrak,

Beraien udazkena, lur irmoan atsedentzeko,

Lurrak, babestu eta bultzako baititu,
berezko sustraiekin batuko dituzten besarkadaraino
_____________
*Poeta y traductora de Euskadi.

jueves, 19 de marzo de 2009

Esta revolución de la esperanza...Silvia Elena Regalado

Silvia Elena Regalado, El Salvador


Esta revolución de la Esperanza…

Silvia Elena Regalado
18 marzo 09

I
Los pueblos luchan siempre. Las luchas de los pueblos son tan sencillamente cotidianas. Luchar por esa leche que necesita el hijo, los libros de la hija, el agua y los cimientos de una casa. La lucha se lanza hacia la calle, dentro de cada hogar, al ritmo del corazón. En la lucha crece el alma, se resume la sangre y los sueños se abren hasta encontrar sus rostros.

Luchar es el camino y la circunstancia donde la vida despierta. Somos uno, entre miles de posibilidades. Uno que crece con el tejido de la madre. Uno que rompe los nudos en busca de su luz. Somos uno y lloramos mientras grita la vida y mientras el amor nos vuelve hóspitos, potables, habitables.

Somos la lucha misma, nadie viene a imponernos otra causa. Venimos de ese hilo de las primeras voces y del primer silencio, del Dios que nunca duerme, que teje la vigilia y teje el sueño. Somos como su mano, poderosos. Somos como su voz, de todo y de cada ser que suma el universo.

Raíces y alas. Fuegos que entre las aguas paren su firmamento. Vida y muerte para volver infinitamente hacia la vida: Somos desde todos los tiempos, Esperanza.

II
(A las y los mejores que, esa noche del 15 de marzo, regresaron…)

Dicen que regresaron.
Todos habían vuelto.
Se fueron confundiendo entre los otros rostros
La misma alegría de gritar y abrazarse
Nadie notó la diferencia
Todo era natural
Volvieron con sus nombres
Sus cuerpos estremecidos
Heridos de su amor
Desbordados de sueños
Brotaron de la risa
De las lágrimas
Todos los vimos
Todos sentimos
Ese profundo peso de su paso
Pudimos tomar sus manos nueva y eternamente
Sentirnos y sentirlos tan vivos como nunca
Reían como niñas y niños
Otra vez esa luz
Ese sueño en la sangre
Esa otra libertad de la Esperanza
de ser vida en la muerte.

_____________
Silvia Elena Regalado, poeta. Directora de la Unidad de Cultura "Roberto Armijo" de la Universidad Tecnológica de El Salvador.

sábado, 14 de marzo de 2009

Himno al silencio-Elena Liliana Popescu

Elena Liliana Popescu, Rumania


_______HIMNO AL SILENCIO______

El que aspira todavía a expresar
la vivencia sensible en la poesía,
el invitado a la cena regia
que alimenta con su don la humilde fantasía

el que ofrenda todo cuanto tiene
Al que significa la Vida misma,
el que eternamente vuelve a las fuentes
y siempre está propicio a admitir el consejo

de quien está dispuesto a enseñarle,
el que se atreve a mirar en silencio
y ver en actos que parecen aislados
Al que, Él solo, sabe de su dolor

y los mantiene en vida mediante el amor,
el que con la poesía intenta abarcar
la esencia viva oculta en elixires
y del cuadro de la Vida desprender

lo que el Pintor quiso destacar
en las sombras del Rostro de la inmortalidad,
el que se atreve a dirigirse
con efímeros versos al género humano

mojando su pluma en la muda desesperación
resucitando la esperanza con palabras
extendiendo su amor
por todas cuantas son,

El que tuvo una vez tanto que decir
con sus ingeniosas rimas,
¿podría acaso componer un poema
que no fuera el del Silencio infinito?

(Himno a La Existencia, 2000)
______________
Elena Liliana Popescu (20 de julio de 1948, Turnu Magurele, Rumania). Es doctora en Matemáticas por la Universidad de Bucarest, de la que actualmente es profesora. Pertenece a la Unión de Escritores de Rumania. Tiene publicados más de veinte libros de poesía y traducciones del inglés, francés y el español, publicados en Rumania y en el extranjero. Entre sus libros podemos citar: Ţie (A Ti, 1994), Cânt de iubire- Song of Love (Canto de Amor, 1994), Peregrino (España, 2004), Himno a la Existencia (México, 2006), La versión chino de Canto de Amor (Taiwán, 2006), Cât de aproape… - Lo cerca que estabas… (2007), edición bilingüe rumano y español, Unde eşti, Timp? (Tiempo, ¿donde estas?, 2007), Poeme (Pakistán, 2008), edición bilingüe rumano y urdu, Peregrino (Brasil, 2009). Ha publicado el libro de su padre, el poeta y piloto George Ioana, Vuelo. Sueño y destino (1999). Premios y distinciones: Diploma y mención de honor en el Festival Internacional de Poesía de la Uzdin (Serbia), en 1997. Primer Premio en el Festival de Poesía “Novalis”, en Munich, Alemania, en 1998 Diploma y mención en el X Certamen de Poesía “Leonardo Cercós”, Palma de Mallorca (España, 2007). Sus poemas traducidos al inglés, español, francés, italiano, serbo-croata, portugués, chino, urdu, albanés, neerlandés y latino, han sido publicados en varias antologías y revistas impresas y de Internet, tanto en Rumania como en el exterior (Alemania, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, EE.UU., Italia, España, México, Nicaragua, Puerto Rico, Serbia, Taiwán, Uruguay). Se puede visitar su página Web personal . Ha traducido al rumano de la obra de más de cincuenta autores clásicos y contemporáneos, poetas y narradores. Leer más en Arte poética-Rostros y Versos.

jueves, 26 de febrero de 2009

Despedida (De todas las cosas a Dylan Thomas)-David Omar Juárez

David Omar Juárez, El Salvador





Despedida (De todas las cosas a Dylan Thomas)




las despedidas son coartadas para no marcharse nunca
por eso el aterrado humo del café te busca los ojos
cuando se despide de la taza con rumbo a tu resaca
cediéndose con abandono a las manos de esta tarde
y los muchachos ríen como si hoy fuera el verano
cuando miran la fotografía del calendario
y las muchachas asolean por entero sus piernas
y posan caldosos lirios de cara a sus sexos

una diminuta ave / quizás un insecto / se desnuda
frente a la mirada ciega de un gigante vestido de palmera
que declina su rostro para convertirse en noche

Adiós Dylan Thomas
adiós
ya no te veremos llorar agachado
junto a la flor más nueva de cada mañana
ni resucitando pocillos de cigüeñas
en tus caminatas de las cinco de la tarde
ni copiando nubes en lienzos epifánicos
desde tu terraza atacada por la escarcha
Adiós Dylan Thomas / nos vamos de aquí
nos espera un tren infinito
con destino al diario recorrer de los otros
nos vamos / nos espera la maravilla del siglo allá afuera
donde somos productos de la arcilla

Adiós / Dylan Thomas / nos vamos de aquí
te dejamos con nada nuestro
en este infierno que ibas modelando
para el tamaño adecuado de tus ojos
Te dejamos tus ataúdes vacíos
tu viento cenando en tu plato
tu caverna de osadía y castigo y belleza
tu templo de fuego y carne intuitiva
tu montaña de calvicie prematura
tu espuma robada de la primera ola que tocó tu isla
tus amantes amando la cerámica de la cama
el apetito de tu osamenta por ser humus de la argamasa
y el musgo que acontece en tus pupilas
______________
David Omar Juárez. Nació en la ciudad de Apopa, San Salvador, el 18 de septiembre de 1978. Graduado en Psicología por la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”.

Cultiva la poesía, la narrativa y el periodismo cultural. Ha publicado en antologías, suplementos culturales y revistas impresas y/o virtuales de su país, Argentina, España, Estados Unidos, México, Perú y Venezuela.

Miembro de Fundación Metáfora, colectivo organizador del Encuentro Internacional de Poetas “El Turno del Ofendido”, que se realiza cada mayo en El Salvador. Forma parte del equipo de redacción del Suplemento Cultural Tres Mil, que se publica cada sábado en el diario Co Latino de San Salvador.
Leer más de este joven poeta en Arte Poética-Rostros y Versos.

Hagamos llorar al sacerdote-Manuel Ramos

Manuel Ramos, El Salvador





______Hagamos llorar al sacerdote… ____



Hagamos llorar al sacerdote
que comience contando de abuelita
y termine en los prados verdes
que sudó mientras corría al llegar aquí.

Hagamos que salte, que muerda su lengua
y suplique compasión
que le quite el amor
a ese crucifijo que lo insulta
mientras se ahoga con sudor y sangre
de una herida junto a sus labios.

Dejemos que corra, que caiga,
que queme las bancas de su iglesia
mientras cree desnudar a Dios frente a sus feligreses.

Olvidémoslo en los atrios,
como al monaguillo bajo el santo disfrazado.

Finjamos saludarlo
y que extienda la mano
al quitar la nuestra,
que intente abrir la puerta olvidando que ya lo ha hecho.

-sí-

hagamos llorar al sacerdote,
que diga cuanto quiera
cuando todos se marchen,
para que nadie sepa que se equivocó nuevamente.

Que llore entonces
y saque sus marionetas y lo acompañen
mientras se le aplaude al maniquí
que dejó con su sotana al frente.

-sí-
que salga por la ventana
y siga llorando como todas las niñas
que hizo sentir miserables
por haber besado a su primer amor.

-sí-

hagamos llorar al sacerdote.
Que encuentre vendiendo y comprando
trozos del hábito con el que se ordenó,
que lo vuelvan escoba, bandera, paño
-dignidad de dignidades-
que se peleen por él.

-sí-
que llore
-es mejor así-
Que insólito vague
con un enjambre de soledades en la espalda…
__________________
Manuel Ramos. Nació en Mejicanos, San Salvador, en 1987. Estudiante de quinto año de la licenciatura en Letras en la Universidad Nacional. Miembro fundador del taller los tímidos y el Grupo Literario El perro muerto. Ha publicado en el diario Co-Latino, revista Humanidades, La Huesera Colectiva, La Mandolina Esquizofrénica. La mayor parte de su obra aún es inédita y se ha dado a conocer por medio de recitales donde ha tenido participación. En el 2008 obtuvo el tercer lugar en el Certamen Universitario de la Universidad de El Salvador.
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Caballos de hielo-Vladimir Amaya

Vladimir Amaya, El Salvador






_______Caballos de hielo_______



a Francisca Alfaro



Atravesé el torbellino que devoró el sueño
y encontré alquitrán hirviendo en las saleras.
Desde hoy mañana no tiene nombre,
todo es sombra y frío cuando tiemblan las heridas
en el vaso roto del tiempo.
No es más mi hogar esta mirada incendiándose
a un lado de las fuentes.
El dolor son kilómetros y kilómetros de silencio
que no pueden medirse con la lengua sepultada
bajo el eco de los aplausos.
Sobre las tejas: viejas patrias.
En las calles: melodía turbulenta y a pedazos,
legando improvisación a la muerte de los transeúntes,
vistiendo de oro y clarines
a los espantos de medianoche.
Me quedan mármoles en ruinas al final del cuento,
horizontes predispuestos a hundirse en el café de las señoras y los curas,
a resonar con los infartos del sol en todas las mañanas.

Llegué a un alcohol desconocido
cuando afuera de mi casa aún llovían margaritas.
Sin atributos ni señales
y medido por la quemadura de un témpano violeta
no sé cuantas veces morí sofocado por mi saliva,
arrastrado hasta el delirio y el insomnio,
cuando la luna jadeaba su marea de doble filo.
Después viví en los sepulcros
rodando con ternura rabiosa
por labios de sonrisas obscenas.
Ahora no quedan vestigios
del tiempo que fue hace un minuto,
de la vida que duró todo el amor.
En la lágrima que me injurió, el abismo fue otro cielo.
Hoy, un aroma camina entre mis dedos.
El polvo, el calor y la piedra,
al picotearme con su rifle de plata
me susurraron un corazón
de pétalos y plumas azules y verdes.

Hoy un aroma camina entre mis dedos
¡Estoy rasgando la hierba de lo improbable!
Desde hoy mañana no tiene nombre,
desde ayer entono mi flor lamentable y extraordinaria
a la contusión del sueño que invento
y va devorando torbellinos.
_______________
Vladimir Amaya. Nació en San Salvador, en 1985. Actualmente estudia cuarto año de la licenciatura en Letras en la Universidad de El Salvador. Miembro fundador del “Taller de Experimentación Verbal Los tímidos” y del Grupo Literario “El Perro Muerto.” Ha publicado en la revista Humanidades de la Universidad de El Salvador, el diario Co-Latino. Dirige el boletín ocasional de poesía “La Huesera Colectiva” antología de voces noveles del Alma Mater. Ganó primer lugar en el certamen Universitario 2008, con su poemario “El Valle de Los Guasones Decapitados. Fue parte de la plaquette “La Mandolina Esquizofrénica” compilatorio de las voces de Los Tímidos. Ha intervenido en recitales poéticos como invitado y otras como parte del cuerpo organizador tal es el caso del Festival Indígena Yulcuicat. La mayor parte de su obra aún permanece inédita.
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