Notables poetas del mundo cuyos textos han sido publicados en Arte Poética-Rostros y Versos

lunes 6 de julio de 2009

POEMA DE ANA ROSA BUSTAMANTE MORALES


Ana Rosa Bustamante morales, Chile





IX




Comprueba qué te hiciera
en un repecho
de brozas
humedecidas por la lluvia,
¡cómo te hundieran mis torrentes¡

¡cómo mis arrebatos muerden¡

Me hiciera rauda
gacela buscando guarida
diamantes te entregara,

un viperino lamido paseara en tu vello
suave de tus muslos,

te asustara mi aviesa embestida o
en respiros te vendrías desbocando
hacia mis imprevistos pináculos.

Desanuda tu corazón
cúpula de árbol recio y mi terrena tentación
te amamantara entre hechizos
memoria exhausta
encendida luminaria de sueños dormidos.

Desanuda la rutilante veste que me cubre
y erguirás las fuentes numinosas
eyaculando el oasis
en este otoño
soslayado

de la breve agonía
que me adeudas.
_______________

sábado 4 de julio de 2009

SAN SALVADOR-EDGAR IVÁN HERNÁNDEZ

Edgar Iván Hernández, El Salvador




“La bella San Salvador
Triste pero no abatida
Va tomando la medida
de morir de buen humor”
De: Cascarones y Fiebre Amarilla.
Francisco Gavidia. (1863-1955)



“Nací en San Salvador, la recorrería con los ojos vendados sin necesidad de aprender ciencias ocultas, de día y de noche, sus autopistas, sus depósitos de lodo, sin tropezar jamás, sin caer en el próximo agujero.”
Fragmento De: Pobrecito poeta que era yo.
Roque Dalton. Educa. 1976.




San Salvador

San Salvador
caen tus cadáveres como la lluvia
en el fango de la canción
ladran tus noches
cuando luciérnagas fugaces
beben el cielo de tus ojos

No te cansas de mirar la angustia
Ayer tuviste látigos llantos

Hoy
más látigos
más llantos

Aprendiste a vivir de prisa
Inventaste el suicidio de las mariposas

Construiste árboles sin raíces
y también aprendiste a amar
en cada segundo
como en los últimos de tu historia

San Salvador
Alas blancas se levantan de tus sepulturas
vientos de una quimera
que extravió su horizonte

Ceiba que te poblaste de pájaros
Hoy se quiebran tus ramas
Donde cicatrizan tus heridas vuelves a sangrar

San salvador
San Salvador

Cueva de brujos y usurpadores de brujos
Te alimentaste con engaños
y en tu dolor
envenenaste las raíces del misterio

San Salvador
Vieja sepulturera
Furiosa partera de leyenda olvidada

Déjame decir tus consuelos
déjame tus dioses
déjame eternizar las esperanza que carbonizaste
déjame levantar tus muros y tu palabra.
___________________
EDGAR IVAN HERNANDEZ, nació el 2 de octubre de 1965, en Cojutepeque. Ha sido miembro de los Talleres Literarios: XIBALBA, PATRIAEXACTA y Taller de Letras Gavidia. Es colaborador de Periódicos y revistas culturales. Ganador de los siguientes reconocimientos Literarios:
- IX Juegos Florales Salvadoreños, 1986. Zacatecoluca. Primer lugar en la rama de cuento y Segundo en la rama de Poesía.
- Certamen Literario Alfonso Hernández 1990. Primer Lugar compartido, rama de Poesía.
- Juegos Florales Santanecos 1995. Primer Lugar compartido, rama de Poesía.- II Juegos Florales de Soyapango 2002. Primer Lugar en rama de Poesía. PUBLICACIONES COLECTIVAS: Cuando el silencio golpea las campanas Astac, 1991. Ganadores del Certamen ALFONSO HERNANDEZ 1990 POESIA REFORMA 1991. Iglesia Luterana 1992 Ganadores del Certamen Literario Reforma 91. POESIA JOVEN SALVADOREÑA DECADA DE LOS 80. Piedras en el Huracán, 1993, compilada por JAVIER ALAS. Santa Ana, 1995. Colección Juegos Florales. Concultura 1995. POESIA A MANO, ANTOLOGIA DE 40 POETAS SALVADOREÑOS, 1997. Selección de JOAQUIN MEZA ANTOLOGIA DE UNA DECADA, ZACATECOLUCA 1985-1995. Colección Juegos Florales. Concultura. Leer más en Arte Poética-Rostros y Versos.


jueves 2 de julio de 2009

[Poesia hondureña]-Isla Negra de Gabriel Impaglione

Vista Panorámica de las Ruinas de Copán, Honduras.



[Poesia hondureña]:
una cortesia de IslaNegra Nro.189,
Espacio coordinado por Gabriel Impaglione.






Roberto Sosa
Honduras
MORAZÁN VIVE

No.
No estas ahí de bruces
Indefenso en el polvo.
Ni se oculta tu estatua entre los fríos
picoteados por los pájaros

Vives entre nosotros, trabajas,
Tienes sed. O profundo en el monte
se anudan en tu barba
los hilos de lo trágico.

Cabalgas por la selva
Triangulado
El espacio de nuestra geografía.

Miramos tus señales
desde los grandes pinos.
Oímos tus espuelas arañando el vacío.
El eco de tus botas por los mapas de guerra.

No eres signo escarnio
congelado en la boca.
Ni falsísimo brillo de medallas.

Eres bajo del lodo
una espada continua.
Nuestro honor y destino
que custodian los mares.

Que lo aprendan los jóvenes
y resurja el milagro
del pan y de los peces.

Vuelves de todas partes desde tu dignidad.
Estas entre nosotros.
Bajo la misma noche.
Repartiendo la luz, todos los días





Samuel Villeda Arita
Honduras
VIENTO ARRIBA

Un día de estos,
ensillaré la idea,
tomaré a la Patria de la mano
y me iré viento arriba.

Le cambiaré la música al jilguero,
le quitaré al pinar los viajes largos
y las heridas a los pasos lentos;
le enseñaré al venado la justicia,
al Tucán como esquivar la calma
Y al ecosistema a defenderse.

Subiré hasta la cumbre
y juraré por tanto hermano muerto:
por el que cayó pidiendo tierra,
por el que destruyó el hambre.
por tantos otros.

(Ella estará sentada cara al viento)

Le enseñaré sus valles,
le diré que por ellos
caminaron a pie sus bisabuelos;
le contaré otra historia
antes de continuar por el sendero.

Le ocultaré el dolor del gran silencio,

Candelario Reyes García
Honduras
DESAPARECIDA
La paz está desapareciday suelto un enjambre de cuchillosvestidos de blancohaciendo de comparsa a los golpistas. Si la sal se pudrey el periodismo es espuriolo que se viste de blancoes una cubierta cínica de humoque encubre la degollina. Prohibida la libre locomoción,conculcada la libertad de reunión,impuesto el secuestro y la retención forzada,dictado el toque de queda,militarizados los caminos,secuestrados y desaparecidos;lo blancoes un lobo vestido de abuelita,una gasa de momia,una predica de judas,un espejismo en el desierto,un derecho torcido,una coreografía en el escenario del crimen. Paz¿Si no tienes seguro el hoy,qué te augura el mañana? Desaparecida la pazel diálogo son treinta monedasen manos de Iscariote que se declara rey de reyesy ministra a los criminales;el plebiscito es un llamado homicidade Pilatoslavándose la manos. La paz está desapareciday los que la buscan son golpeados, vejados,detenidos,porque no obedecen ninguna autoridadproveniente del crimenque ha desparecido la pazy ahora la predica,negando su habeas corpus.





Claudio Barrera
Honduras
LA DOBLE CANCIÓN

Yo, sembrador de ideas.Tú, sembrador de trigo. Tendamos nuestras manos al pobre que es amigo. Busquemos el abrigo de todas nuestras penas en un inmenso abrazo.
Juntemos los arados que van de brazo en brazo con nuestra gran idea que va de mente en mente...Y así seremos fuertes llamándonos amigos. Tú, sembrador de trigo Yo, sembrador de ideas.
Juntemos nuestras penas para aterrar verdugos.Tú que amasas la carne de todos mis mendrugos,en pago quiero darte la lumbre en tu camino: los dos somos muy fuertes,pero somos cobardes con un mismo destino.
Empecemos la lucha.Yo levanto las teas.Tú levanta los brazos.Abrazos en las masasde todos lo trigalesy todas las ideas.
Cambiaras tus arados por gritos de protesta y habrá fiesta en la Tierra, en el mar y en el cielocuando miren que todos nos sentimos amigos, y entonces, con las manos, unidas, como hermanos,alzaremos las teas...
Yo con la fuerza enorme de todas mis ideas. Tu con la verde espiga cortada de tus trigos




Ninrod Sánchez
Honduras
CALLAR ASFIXIA

a Dina Meza

Callar
es ponerse en la piel del cobarde,
dejarse llevar sin resistencia;
naufragar en honduras profundas,
en océanos corruptos...
y ser indiferentes
ante la sombra
de los desaparecidos.

Es guardar un secreto
que todo el mundo sabe;
conocer a los culpables
y cínicamente saludarlos
para que nos dejen ser libres.

Es reprimir al pensamiento,
sentir miedo
tener pruebas
y no atestiguar en contra...

Subestimar nuestros derechos
ser cómplices
temblar
palidecer
no aceptar que somos fuertes.

Callar es un insulto
a la conciencia,
ocultar la verdad
con matices oscuros;
contener los latidos
—sin sentido—
volvernos mudos.

Resignarnos

Callar es no entender
que la vida misma
es una prueba
de valentía

—Es morir sin intentarlo—
Callar
asfixia.




Roberto Barahona
Honduras
UNA LIMPIA EN MI HONDURAS

Voy a hacerle una limpia a mi Honduras.
Voy a usar ruda, yerba buena, puros,
flor de izote, copal, guaro,
penicilina, agua limpia y justicia

Voy a invocar a las siete potencias africanas,
a Ixchel, diosa maya, a la Virgen de Suyapa
Voy a llamar a Yax Pak, a Lempira,
a Morazan, al Padre Subirana, a Visitación Padilla,
a Lorenzo Zelaya, a Manfredo Velasquez,
a Clementina Suárez, a los mártires y héroes

Voy a llamar al todo el pueblo Catracho.
Juntos haremos la limpia y sacaremos a los demonios
de la explotación, de la pobreza,
del malinchismo, de la corrupción,
del privilegio y la impunidad.
Y limpios y libres
encararemos al mundo del nuevo día.





Iris Mencia
Honduras

Nada ha pasado
todo esta bien
esa carrera veloz de veloces pierna
y cuerpos pintados de rojo sangre
y purpura de gases
nada es
en la invetereda costumbre
del sol que amanece
con las calles limpias y paredes pintadas
nada ha pasada aqui en esta hondura
donde el alma se escapa por la boca
del dolor de los golpes
y la ira se siente en los mazos
del poder prendido de la atmosfera
son nada mas pasos perdidos de un grupo de hombres
nada imporrta y nada ha pasado
son cien doscientos quinientos mil hombres y mujeres
nada, numeros solamente
el agitado corazon en la mano
y en los ojos el brillo
de un agitado mar
que no tiene nombreen este pais de las apariencias
donde los espejos
son escudos militares
por ahora.
Desde la brutalidad de la represión de un día en el que "Paso nada”





Melissa Merlo
Honduras
HERIDA DE MUERTE ESTÁ LA PATRIA
30 de junio 2009

Herida de muerte está la patria.
La golpean,
la mutilan,
la ultrajan sus engendros.

Le arrancaron a su hijo predilecto,
lo alejaron de su seno.

Dejaron a su pueblo sin cabeza
y pusieron una falsa, hueca, hedionda.

Hoy en Honduras prevalece la mentira,
la farsa política.
El dinero compra manos y conciencias.
El deseo de poder obscurece sus cielos.

Corre sangre por las calles.
Sangre de hijos, de hermanos,
sangre de un pueblo inocente.

Podrán arrancarle la cabeza,
Podrán mutilar brazos y lenguas.

Ilusos, virulentos hondureños,
por cada una que corten, diez mil saldrán
en lucha por la democracia y la paz.

Honduras se sacudirá la peste
de la oligarquía, la violencia, la persecución.
Y dará paso a la vida.

El pueblo está despierto,
el pueblo está en las calles.
Marcha a recobrar lo suyo.

Tiemblen.


Galel Càrdenas
Honduras
BOTAS QUE RESUENAN
28 de junio, 2009, día del Golpe Militar
a José Manuel Zelaya Rosales.

1
Las tanquetas que recorren
El aire y nuestro aliento
Los soldados disparan
Sus cañones contra la humanidad
Las botas que resuenan
Sembrando el terror
Los gorilas y sus secuaces
Sus fusiles y pistolas
Las órdenes del tirano
Y su demencia ridícula
Los oligarcas hacedores
De pobreza descarnada
Los voceros de palabra
Que porta cieno y desvergüenza,
Compañeros:
No pasarán
No pasarán
Nunca pasarán.


2

Estamos aquí detrás de esta floresta
Vigilando el paso del enemigo
El paso de los batallones de muerte
El paso de los discípulos de Caronte
El paso de los distribuidores de carroña
El paso de los envenenadores del hombre.

Estamos aquí detrás del oscuro recinto
Que resguarda nuestra vida
Estamos empuñando la historia
Y su cauce de río desbordado
Estamos con el volcán y su lava
Aquí detrás de los callejones

Sólo esperamos el tiempo
Que florezca junto a su amapola
Brillante y olorosa
Sólo esperamos el instante propicio
Donde el abrazo tendrá
Tibieza en la esperanza.

Entre tanto prendemos la hoguera
En la sangre y sus arterias
En la entraña y sus afluentes
En el alma y sus conductos.

En esta horca colgaremos
La cabeza del Judas y sus monedas
En este paredón fusilaremos
Al sirviente y sus traidores
Al magnicida
Al asesino de la patria
Al que arrancó del sacro libro
La página que le ofende
Al burdo castrador de la mañana
Al cura y sus bulas de perdón
Vendedor de glorias infernales
Al leguleyo que tramó
La ley que calcina la esperanza
Al voceador de la tarde
Que se unió a la tortura
Con su risa y cachiporra.

No pasarán
No pasarán
Nunca tocarán
El sol que nos alumbra.



3

Compañeros todos:
Samuel, Presente
Jacobo Presente,
Israel Presente
Jorge Presente.

Ya que estamos acá
Tomemos esta hostia
De verso y comunión
Partamos en fragmentos
La dulzura de su harina
La sal de su esperanza
La pimienta de su fuerza
El picor de su batalla
El aliento de su abrazo.

Compañeros:
He aquí el destino:
El abismo hacia la escoria
Y el vértice de la luz
Las manos empapadas
Con la sangre y con el sueño
Las manos en la lucha
Y en las hojas vertidas
Sobre el lampo de la piedra
El fuego de la patria
Y la condena contra el crimen.

Pidamos el castigo
Para el verdugo que ensombrece
Pidamos el castigo
Para el traidor contra la tierra
Pidamos el castigo
Para el gendarme ensangrentado
Para el aire del veneno
Que nos dan entre los árboles
Pidamos el castigo
Para los soldados asesinos
Pidamos el castigo del castigo
Para el usurpador y su cómplice
Que suenan sus campanas
De victoria en la indecencia.

Pidamos el amor
Para aquellos que sangran
En la lucha
Para aquellos que mueren
Junto al árbol milenario
Y contundente
Donde la patria es arroyo
De esperanza.

Para ellos el amor
Como una fuente eterna
El amor como un mineral
Que construye la inocencia
Para ellos el amor
Donde la mirada es cristal
Y sueño y espuma de altura
Para ellos la fruta de los dones
Los albatros del cielo
Y su estrella de médula azul
Para ellos las gredas y su magia
El barro y la vasija antigua
La cerámica tejida en los telares.



4

Compañeros, habrá que enterrar
Mis huesos en la hora propicia
Donde las olas y su arena
Duerman la inquietud de la bruma
No pido más que un saludo tierno
En la mirada y en el abrazo
De la ausencia.

Compañeros, el camino queda
Buscando en el sargazo
El viento que florece.
No cantéís hermanos, la patría
Hacedla liberar.
Hacedla florecer con su corola
De libertad y alegría total
Hacedla llave de todas las puertas
Párpado de todos los sueños
Cauce de todos los océanos
Primavera siempre renacida.

Que todos canten junto a la lluvia
Y al maíz que nace en la llanura
Y al frijol que es diamante oscuro
Y rugoso y pleno
Que todos canten en la húmeda aurora
Donde los volcanes repartan su lava
Entre la multitud de todas las esperas
Que todos sorban la claridad
Como agua de la patria posible
Y nunca fenecida.

Aquí pongo mi letra
Escrita como la ira
Que fue siempre el sol
Con que sorbía la patria
Y su extensa tierra majestuosa.

No fui si no un agreste minero
Que escarbaba en el túnel
La palabra dividida,
El filamento de su esencia,
El hueso de su futuro siempre incierto
Y comedido.

Dejo esta palabra como un carbón
Que es presencia entre la brasa
Como un océano entre el desierto
Quiero que el amor que profesé
Esté siempre limpio
Allí donde el surco
Demolido por la sal
Ahora parezca jardín de la espesura.
Que nadie ofenda al trigo
Que nace entre los amorosos
Que todo sea siempre aurora
Sin límite
Y sendero de toda madrugada.

Que se enciendan las hogueras
Donde el odio fue ceniza de la ofensa.

No sepulten mis huesos detrás
De una grama consumida en el rencor
Ni en los ásperos barrancos inauditos.

Si todo fue suspiro y rayo inmediato
Si todo fue una simple luz
Que sube por el árbol y su savia dominguera
No me quiten los ojos
Ni el gusano que habrá de almorzar
La piel y sus desechos.

Podéís ir en paz
Hermanos de la gleba
Geólogos del amor
Lámparas de bondad
Lámparas
Lámparas
Lámparas….siempre…
5

¿Qué es el amor
En medio de la guerra
Cuando la vida no es sueño
Si no un abismo que fluye?

¿Qué es el amor
en la oscura casa
que nos alberga?

¿Los autos traen acaso
la orden del arresto?

Pasa el ruído de un motor
Sonando en el misterio.

Miro hacia la calle
El llanto del trigo
Que subyuga
Sobre la estirpe
Anunciada de la noche.

Tomo la palidez
Del miedo entre las manos
Y cobijo su sombra
En el lado izquierdo
De la camisa.

Oigo los periodistas
Aullando su palabra
Hipócrita y perversa
Los oigo tronando de alegría
Vitoreando la muerte
y su trofeo de cabezas cortadas
y su placer de sangre
en la lengua bífida.

Parecen jauría
Donde las balas suenan
A melódicos timbres
De asco y penuria.

Dejadlos que ladren
Su odio y su condena
Dejadlos, amor,
Que despezuñen su odio
De víscera furiosa.


6

Todavía los coroneles
Orinan tus muros,
Oh patria de Morazán,
Defecan sobre tu altar
De ofrenda en sangre
Eructan su veneno
Entre la pólvora
Asquerosa de sus fusiles.

Todavía vomitan
Sobre la alfombra
Que nace en el rincón
Más preciado del alma.

Lavan sus zapatos hediondos
A putrefacción
Con una estrella desteñida
De nuestra flama.

Muestran sus dientes
Filosos y hambrientos
Bañados en sangre
Que hierve y erupciona.

Ay, mi país,
Doloroso país,
Tierno país,
Único país,
Auténtico y franco,
Pleno y fuerte.

Los propietarios de la esquina
Del piso de tierra,
De la piedra que rumia
De la calle barrosa
Del geranio triste
Del agua que fluye
De la montaña y del risco
Del pino y su caoba
Del bosque y su venado,

Propietarios son
De este aire en bocanada
De esta uña mugrosa
De mi pie y de tu pie
Raído y descompuesto
De esta rama de olivo
Seca y de rodillas
De las garzas colgante
De los frutos maduros
Del terrón humedecido.
Dueños son de la libélula
Y del ocaso,
De la estrella y su peregrino
del alba enneblinada
dueños de mi cayo y mi cicatriz
dueños poderosos
de todo cuanto vive
convive y desvive
en esta tierra ubérrima.





Oscar Sierra
Honduras
CONTRA-GORILATOS
PATRIA
“Esta patria ocupada por verdes alimañas”
Oscar Amaya Armijo


La piel de la oruga en mis sentidos
se hunde en el sonido de la sangre
y las alimañas penetran vientres
rompen oscuridades
levantan el sopor de la espada
degüellan sueños
hieren crepúsculos
retornan los antifaces de toxico-acero
mis pies huyen
hacia el sol
se escapa el rocío de nuestros ojos
el llanto abre sus pétalos de dolor
el aullido de los gorilas
embisten bosques
destruyen lunas
masacran estrellas
y nuestros labios se marchitan
en la aridez del verdugo
un ángel escapa sin final
la patria muere despacio
por la sanguijuela de los mandamases

Alfonso Guillén Zelaya
Honduras- 1888 - 1947
VENDRÁN LOS NUEVOS DÍAS

Vendrá el mañana libre. Vendrá la democracia,
no por mandato extraño, ni por divina gracia;
vendrá porque el dolor ha de unirnos a todos
para barrer miserias, opresores y lodos.

Vendrá la libertad. Sobre el pasado inerte
veremos a la vida derrotando la muerte.
Tendremos alegría, tendremos entusiasmo,
la actividad fecunda sucederá al marasmo,
y en la extensión insomne de todos sus caminos,
se alzarán majestuosos tus cumbres y tus pinos.

Pinares hondureños, pinares ancestrales,
enhiestos, eminentes, serenos, inmortales,
bandera de victoria contra las tiranías,
vendrán los días de oro, vendrán los nuevos días

que la ciudad así es tiempo ebrio
y que anda en las calles la neurosis
vestida de elocuencia.
No le diré, que ahí se muere un niño,
como muere un anhelo o un anciano
sin transición siquiera;
que en ella, no hay lugar a la justicia,
ni al quejido,
ni al señor que pide una limosna.

(Ella me mirará sin comprenderme)

Si oímos el retumbo de un disparo
le diré que fue el trueno;
si vemos campesinos masacrados
le diré que fue el rayo,
o si acaso un ciudadano es asaltado
le diré que es un juego.
Ella, no debe mirar cosas extrañas,
ni la sangre pudriéndose en el polvo,
ni héroes trigueños olvidados,
ni señales de luto en las fronteras;
no debe ver al pájaro soborno
ni el nido de sus cómodos empeños;
no debe ver a su hermana libertad
viajar así tan tímida y sin alba.

No le diré -aunque me ahogue el ansia---
que sólo en su verdad d descansa el pueblo.

Callaré que el dolor transita altivo
por las venas humanas de las calles,
que los niños platican con el hambre
y que hay sudor constante en las espaldas.
Callaré que en la cárcel vive el hombre
a punta de abandono y deterioro,
que en las calles transita el sobornado
con una dignidad configurada;
o que, el enfermo mental vive en los parques
elaborando caracolas de aire.

Callaré tantas cosas
para que el dolor no caiga de repente.

Si acaso se me duerme entre los brazos
la dejaré soñar
que va con su muñecas por el aire.


miércoles 1 de julio de 2009

LOS CÉSARES PERDIDOS-ODALYS LEYVA ROSABAL

Odalys Leyva Rosabal, Cuba




LOS CÉSARES PERDIDOS



Para R. G. S.



Porque he llorado al César tantas veces
en mi difícil traje de ermitaña
la soledad en mí no es cosa extraña
aunque el fuego desnuda mis reveses
¿Dónde guardo el calor que largos meses
disfrutara mi cuerpo lisonjero?
¿Adónde ha de partir mi desespero?
Ave César desata tu lujuria
que mi cuerpo se funde en la penuria
como el magma en volcánico aguacero




II

Me perturba tu indómito ostracismo
(mi remedio es oculta paradoja)
Si no valgo ante ti si soy la floja
mordedura si el trono no es el mismo
por qué voy a rendir a tu egoísmo
una lágrima más Tu ciencia fría
se resume en vulgar paleografía
mientras yo de tu inútil parquedad
construyo lentamente una ciudad
sin la praxis de tu filosofía




III
Será la piromancia tu obituario
cuando el cuerpo su llanto ya no calme
pero serán mis lágrimas la oxalme
que guardará tu grito reaccionario
Roma tendrá en secreto el relicario
de aquel dolor pasado ya neolítico
tu recuerdo caerá sobre lo mítico
de mi propia leyenda sin fisuras
Será un placer cargar mis helgaduras
con tu obsoleto salmo de amor crítico


IV

Qué absurda la marioneta
que en las noches sin relente
echó su savia elocuente
en mi paciencia discreta
Fui rehén la fácil treta
quedó escondida en mi espejo
(alguien frunce el entrecejo
cuando en pequeña venganza
pongo infiel en la balanza
el rostro del que me alejo)




V
¿Por qué mi ropa raída
si los dulces manantiales
que conservo son iguales
al agua de mi partida?
¿Por qué la herida?
¿Mi heridano acaba en el Coliseo?
¿Quién soy? ¿Quién soy si ya veo
como Ariadna roto el hilo?
Soy Penélope y vigilo
el retorno de Odiseo





VI

César ¿sabes qué presagio
se hunde en mis carnes? Traición
purgada en la salvación
es mi suplicante adagio
Roma no sabe el naufragio
que en tus paredes se oculta
César el placer sepulta
las piedras de mi paciencia
porque en mí estalló la urgencia
de un abandono que insulta

¿Temes a la maldición
al acoso de una brújula
que te guía hacia mi esdrújula
y noctámbula pasión?
¡No soy la superstición
que huyendo del espectáculo
echa flor en el umbráculo
ciego de una luz proterva!
César la dama y la cuerva
se redimen ante el báculo




VII

Porque en Roma no ha llovido
al fragor de la costumbre
es que padezco esta herrumbre
con fantasmas del olvido
¡Qué terrible es el descuido!
Al final sólo hay el muro
de un hospicio donde abjuro
de todo Que nada importe
cuando he perdido en el norte
de otro cuerpo mi futuro.
________________

domingo 21 de junio de 2009

EL LARGO ANGELUS-JOSÉ LUPIÁÑEZ

José Lupiáñez, España





EL LARGO ANGELUS



Aquí aguardo sentado
cerca del sol, sin prisa,
contra el muro de luz
que es parte de mi casa.
Aguardo a que termine
lo terminable un día;
mi sombrero me cubre,
apenas si levanto los ojos
hacia el cielo:
prefiero la victoria mil veces
de la cabeza baja,
y el corazón quebrado
en un sinfín de partes.

El tiempo
como incienso de gloria,
reclamará a mi alma nuevamente,
sin saber que por siempre
fueron los miembros torpes,
inútiles al mundo
y a la vida ordinaria,
inútiles a la extraña pobreza
de la gente.
Mejor aguardo aquí
(así os digo),
en esta esquina blanca de mi casa.
Seguid vosotros adelante,
el alma está vencida
para sufrir por íntimos caminos.
Yo he de llorar esta victoria solo.
Seguid vosotros adelante
y que vuestra canción
no turbe mi descanso.

Ahora, todo de amor,
de odio a un mismo tiempo,
seguiré sin moverme en mi triunfo,
libre de la sonrisa,
del suspiro de gracia,
lejano del elogio del hombre,
de la dicha y el goce
que aprisionan.

He de seguir aquí,
herida abierta,
que no sabe otro mundo
que su dolor continuo.
He de seguir aquí,
otoño que no acaba, pálido fuego,
árbol siempre llorando
sus hojas amarillas.

No miréis hacia mí
la puerta está cerrada. Dejadme
en mi silencio por los siglos,
amigo de mí mismo,
aislado de vosotros,
como barca perdida
en mitad de los mares.

A pesar del amor,
del odio incluso,
no acariciéis la frente,
dejadme adormecido
junto al muro olvidado
de mi casa.
Yo soñaré mejor
que el campo está tranquilo,
que no vendrá la sombra
prontamente,
que los días son largos
y hay luz hasta muy tarde...
__________________
José Lupiáñez nace en La Línea (Cádiz) en agosto de 1955. Su infancia transcurre en El Puerto de Santa María. Posteriormente se traslada a Barcelona en cuya Universidad comienza estudios de Filosofía y Letras, que acabará en la de Granada, licenciándose en Filología Hispánica. En 1975 funda junto al poeta José Ortega la colección "Silene", que se inicia con su primer libro Ladrón de fuego (Universidad de Granada, 1975), obra de la que se han publicado otras dos ediciones: una en la colección "Cuadernos del Caballo Verde" de la Universidad de Xalapa (México, 1975) y otra en la colección "Ánade", que dirigió desde su creación en 1978. Su obra ha sido incluida en importantes recuentos y antologías, y traducida a varios idiomas. Ha participado además en numerosos libros colectivos y ha sido reconocido con diversos premios, tales como: el "Antonio Machado", el "Juan Ramón Jiménez", el "Luis de Góngora" y el I Premio Nacional de Poesía "Emilio Prados", entre otros. Leer más en Arte Poética-Rostros y Versos.

sábado 20 de junio de 2009

EL DÍA DE LOS AMIGOS-JORGE CARROL

Jorge Carrol, Argentina





EL DÍA DE LOS AMIGOS



Ala hora en que el día ejecuta su belleza,
los amigos se reúnen al
amparo de sus garras feroces.

Sea porque el temor al Nuevo Día
nos impide abrir las ventanas
y hablar del sol
o porque a lo mejor algunos
han cedido sus pasos a la duda.

Sea porque tenemos miedo
de abrir los ojos
y llamar pan al pan
y amor al amor.

Sea porque tenemos miedo
anidado en el andar
o por lo que fuera,
los amigos nos reunimos
al calor de nuestros ojos,
construyendo el muelle
por donde arrojamos nuestras vidas.
(De Tarde TardeLas noches y los días de Jorge Carrol)

martes 16 de junio de 2009

TERRA D’OMBRA BRUCIATA-JUAN CARLOS ABRIL

Juan Carlos Abril, España




TERRA D’OMBRA BRUCIATA




Una ausencia de origen, espontánea,
no parece impulsar las blandas torres
de un recuerdo animoso.
Tienen un nombre fijo.
Por entonces, llegábamos
como el verano, enfrente
con su cielo dinámico y sencillo.
Quisiera parecerme a aquella vida
y no perder la luz de su bondad.
Me acercabas promesas
lejos del roce de los párpados
cóncavos y abisales,
párpados mutilados de los niños
que cantaban a coro
su religiosa música lasciva.
Sólo tus dedos mágicos curaron
los ojos que sangraban. Vi su mundo
a través de los míos,
notando de su envidia
la vejez prematura,
su torpe sueño breve.
Como todos, yo había despertado,
y la tranquilidad de la naturaleza
nos mostraba caminos diferentes
en el amanecer. Cada mañana
templada, se ofrecía a poseerla
sin pedir nada a cambio.
¿Fuiste tú quien se dio,
si nadie puede darse así realmente,
o fueron las montañas
morenas o marrones
con sus senos metálicos,
y la felicidad?
Al fondo del verano, en el otoño
su fruto, igual que un sexo adolescente
se abría, y para entonces
los campos arrasados,
los humos recorriendo
la mirada insaciable,
señalaban asombro todavía.
Allí, plenos de esfuerzo,
juntos los dos cazábamos cruzando
las nuevas aventuras
ajenos a cualquier identidad.
Nosotros, libres, solos.
Por entonces, la muerte era otro juego
y ahora con su voz entrecortada
oímos cómo pide,
llamándonos, que acabe si resiste
incluso aquello que nos pertenece.
___________________
Juan Carlos Abril nació el siete de enero de 1974 en Los Villares, provincia de Jaén. Licenciado en Filología Hispánica, Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, y Filología Románica, es también Doctor por la Universidad de Granada y actualmente profesor de Literatura Española en dicha Universidad. Residió dos años en Exeter, al sudoeste de Inglaterra. Leer más de este poeta en Arte Poética-Rostros y versos

domingo 14 de junio de 2009

STRANGEWAYS-PEDRO GANDÍA

Pedro Gandía, España




STRANGEWAYS




Interminables años, coleccionando imágenes.
En perfumes, en tactos, en sabores, en músicas.
Fuego o juego de muerte, el sexo del amor.

Jóvenes animales, los amantes se sientan
a la mesa del cuerpo. Divine Love, Arcadia.
Tender trampas rituales al blanco de la página.

En cada línea, unos, negros felinos mágicos.
Otros, como letales perfumes revelándose.
Se confunden, se encuentran, se mezclan, se extravían.
Existen si los sueñas, y existes porque existen.

Cada noche sus formas de ébano o hematita.
Escribiendo sus nombres, encarnas espejismos.
Y degustas tu vida en su alaska de muerte.
Luz negra, luz profunda de la iluminación.

Las sombras y reflejos de todos tus fantasmas,
astros de pronto, incendios, cenizas, nada. Y tú,
Columna de Trajano al claro de la luna.

Alienarte en el fondo fecundo de los signos.
Surcas contra corriente el río de la vida.
Corcel sin brida, el sueño. Alba en la confusión.
Librarte una vez más de tu propia escritura.

En lucha con el ángel de la página en negro.
Extraviado en él. Su luz indefinida.
Creados y abolidos en un abrazo puro.

El alba te susurra su confuso secreto:
esos trinos que oyes sabes que no los oyes.
Y engañas tu deseo en espiral de hierro.
El discurso vacío o el deshacimiento.

Por la ruta de Osiris, en un caballo verde.
A mitad del camino, deja ya de soñar.
Narciso vive en ti de su propio reflejo.

La única verdad te la escribió en las sábanas.
El nueve del espejo, la conexión sagrada.
Desanudar la red.


Del libro EL PERFUME DE LA PANTERA, 1982-1983 (1999)
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Pedro Gandía (Cuenca, 1953). Artista Interdisciplinar. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia, cursó a su vez estudios en el Conservatorio Superior de Música y en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos. Su obra pictórica, la realizó en los años 80. Se centró luego en la fotografía. Desde 2004, se interesa por el lenguaje del cine y las técnicas de montaje y realiza videoartes y documentales etnológicos de culturas exóticas. Compagina la creación artística con la literaria. Leer más en Arte Poética-Rostros y versos.