martes, 22 de septiembre de 2009

¡DE LOS INTELECTUALES, LÍBRAME SEÑOR!

Rafael mendoza, El Salvador [Foto sin marco Aída Párraga]








¡DE LOS INTELECTUALES, LÍBRAME SEÑOR!



Por Rafael Mendoza, poeta





He recibido el documento “INTELECTUALES SALVADOREÑOS COMPROMETIDOS CON LA REVOLUCIÓN CULTURAL” a través de cuatro correos internéticos (¡Sí! Así debe ser el adjetivo. Yo no soy intelectual, soy creador y si no encuentro el término preciso lo creo). Se trata de un pronunciamiento mediante el cual esa agrupación noticia la firma del acta de constitución del Foro de Intelectuales de El Salvador, acto al que –afirman- asistieron treinta y dos personas y que los sustentantes califican de histórico. Tal acontecimiento ocurrió el 12 de septiembre, día que según los forenses quedará grabado “de aquí a la eternidad”. ¡Imaginaos! El telescopio espacial Hubble sigue enviando fotografías de galaxias distantes a 25 millones de años luz y de estrellas que están naciendo, pero pareciera que aquí en Salvador, el tiempo se detuvo el 12 de septiembre de 2009. Por fortuna no es cierto. El problema es que quienes crearon esa bella figura quisieron decir que la fecha será inolvidable. El problema es que no es necesario saber escribir ni expresarse para ser intelectual. ¡En serio!

Vemos pues que hay en el país al menos treinta y dos intelectuales reconocidos como tales y organizados en un foro. Me parece que se han quedado por fuera muchísimos más, entre ellos, los jóvenes matemáticos que la UES prepara como talentos. ¿Será que lo de intelectual, según el Foro (¡Excelente expresión! Digan si no: “según el Foro”, “el Foro dixit”. Buena para el futuro –perdón, no recordaba que el tiempo se ha detenido ya- ¡Cuál futuro!); decía ¿será que lo de intelectual solo se refiere a “músicos, poetas, novelistas, dramaturgos, investigadores científicos”, similares y conexos, como define en sus primeros párrafos el documento que comentamos? ¿O será que todos los demás que no se han incorporado no son considerados aptos? Porque hay que advertir que en ese pronunciamiento, el Foro define los tipos de intelectuales; y sólo los que define como “orgánicos” son los auténticos intelectuales y, por ende, los que merecen pertenecer al Foro. Los de ese tipo son “los que trabajan para los oprimidos... los que están insertos y forman parte de las luchas populares... los que ponen su intelecto al servicio de la justicia social, económica y política... que en muchos casos se encuentran desempleados o trabajan independientemente (¿tienen una editorial, una academia, un hotel u otro tipo de empresa o comercio?)... y no encajan en “el perfil que exige ser funcionario internacional, miembro de una ONG o empleado de Gobierno”.

Esta última condición, ser empleado de gobierno, permite entrever que muchos intelectuales que supuestamente eran miembros del Foro, no deben estar ahí, porque es sabido que aquel personaje que se lamentaba de que “nadie sabe para quien trabaja” trabaja desde hace años en la Procuraduría General de la República (¡En el Gobierno... Fuchi!) y no en la planta baja. Por supuesto que el procurador anterior lo tenía “ninguneado”, pero a pesar de ello ese intelectual siguió ahí e hizo gran parte de su obra dentro del ambiente gubernativo. Y no creemos que por eso haya caído en la definición que de “intelectual burócrata” nos dan en este último documento los del Foro: “perdió su naturaleza, se convierte en ideólogo del sistema, es un empleado más (¡Qué nocivo es ser empleado! ¡Ave María Purísima!)con el agravante (de) que es el encargado de justificar, mantener y perpetuar el sistema político-social y modelo económico de dominación, este tipo de intelectual se convierte en reaccionario...” ¡Jesús del Huerto! ¿Unos pecan por la paga y otros pagan por pecar?

Visto lo anterior, yo mejor renuncio a mi empleo y ahí que mi mujercita, mi hija que trabaja en una ONG y no tiene seguro social, y mis nietecitos, comamos lo que el Señor disponga. Un intelectual no debe trabajar en ninguna institución. ¡Qué jodido! ¡Y si pongo una mi venta de mangos “twiste” en la entrada de mi casa, los intelectuales economistas organizados van a decir que soy “empresario”! ¡Ah!... Dicen los del Foro que “En El Salvador, los intelectuales han sido marginados tanto por la izquierda como por la derecha...” Pero... ¿Cómo entendemos eso? ¿Y que no eran los del Foro los que querían que su recién nombrado Presidente trabajara como Secretario de Cultura en el actual Gobierno que está compuesto por quienes, según dijeron en el anterior manifiesto forense, son “los que quieren seguir usufructuando el continuismo arenero y de derecha en detrimento del pueblo salvadoreño...” Esto debe ser la antítesis de la contradicción que conduce a la formulación del cuestionamiento del método que mueve el cambio de la palanca. Más o menos algo así se lee en el pronunciamiento. Y mejor aquí me quedo porque me doy cuenta de que debo volver a estudiar materialismo científico, histórico y salvatrucho. ¡Y que ni se me ocurra mencionar a Gramsci! ¡Me va a costar entenderlo, como la primera vez, porque no soy un intelectual sino un simple Trabajador de la Cultura dedicado a crear poemas y textos como este! ¿Queréis que os lo demuestre? Ahí os va caros lectores:
¡Santo Dios! ¡Santo fuerte!
Pobre del que en intelectual se convierte!

1 comentario:

Enrique Peñate dijo...

Muy buen artículo, los "intelectuales" son una raza extraña, que al parecer siempre va donde los lleve el dueño del potrero.

De los intelectuales, ¡Líbranos!