domingo, 22 de julio de 2012

“GEOLOGÍA DE UNA POÉTICA” 0 EL OFICIO ÍNTIMO DE PILAR IGLESIAS DE LA TORRE

Carátula-autora Pilar Iglesias de la Torre



“GEOLOGÍA DE UNA POÉTICA”

0 EL OFICIO ÍNTIMO DE PILAR IGLESIAS DE

LA TORRE

André Cruchaga


Debo expresar, primero, mi gratitud a Pilar Iglesias de la Torre por el envío de su libro, “Geología de una poética”, gracias a la amistad mutua con el también poeta y traductor Pere Bessó. Me parece en principio que el título es un acierto por cuanto, si nos atenemos a la definición del concepto: geología proviene de dos vocablos griegos: geo (“tierra”) y logos (estudio”). Se trata de la ciencia que analiza la forma interior y exterior del globo terrestre. De esta manera, la geología se encarga del estudio de las materias que forman el globo y de su mecanismo de formación. También se centra en las alteraciones que estas materias han experimentado desde su origen y en el actual estado de su colocación.  [i] La poética de Pilar, la tierra, el poema como universo nos revela esa relación del ser humano integrado al espejo de nuestro tiempo. El libro constituye una especie de mapa, con paralelos y meridianos, altitudes y longitudes del hacer lúcido de la conciencia.  Y no puede ser de otra manera, pues la poeta está inmensa en otras actividades  como lo es la medicina comunitaria. Esto es, en principio un ingrediente fundamental para entender parte de su poesía arraigada a conceptos técnicos, sin que ellos se conviertan necesariamente en cultismos o meros tecnicismos o artificios de erudición.
 De manera, pues, que ya el título se nos aviene como una gran metáfora, para luego convertirse es expresión de la modernidad, decisiva y esencial. Hay calas y claves propias de un existencialismo catalizador, fruto de su propia búsqueda. No sé si la ficción es un juego aleatorio de utopías, lo cierto es que ni la almohada perpetúa la esencia de las ventanas: mañana, seguramente, seremos otros transeúntes con diferentes sonambulismos,  con otra boca derruida en el terraplén del mundo. El jardín de la respiración, no sólo la aquietada luz del deletreo del alfabeto, sino la tibieza de la crayola en las pupilas, fulgurante en las vigas interiores del ojo vuelto océano, el quiasmo o la aliteración de la algarabía, la anáfora del viento en los balcones de este siempre murmullo de la caligrafía.

Con todo y “la denuncia del mal”, según palabras de Pere Bessó [ii] y el fluir galopante de sus peligros, su poesía no deja de ser demostración del más acendrado lirismo por cuanto nos mete en el mundo de los sentimientos. “Geología de una poética”, cumple en su conjunto con los cuatro elementos básicos de la lírica, de ellos, abordaré el objeto lírico y el tema lírico. Para expresar su mundo interior el hablante adopta actitudes enunciativas, donde el tono es impregnado de emocionalidad:
Sin saber,
El viento repiquetea los cristales
llevándose en su vientre
las gotas transparentes…
Las cajas de polvo que olvidaron
la estructura de su nombre.[iii]

También nos encontramos con actitudes apostróficas, es decir, apelativas, en donde el hablante expresa su contenido en forma de diálogo con un interlocutor ideal.

…de esa ladera ignota dirigida hasta nos,
que nos despierta… ¿Dónde
llegado el injerto de tu escote,
hibernaste camino al Holoceno?... Quizá
en la selva del paisa,
quizá ingrávido un quejido…[iv]

Luego tenemos, a lo largo del libro, múltiples objetos líricos, es decir, sentimientos o emociones que la poeta expresa a través del poema como unidad menor y, del libro en su calidad de macrocosmos. En la sección: HISTORIA CLÍNICA, es el País, España quien se convierte en su punto medular de reflexión: “Vengo del país de las heridas, /hospital extramuros de lo próspero, /donde los despojos del recuerdo se acumulan /y el sendero del dolor serpentea /entre pasillos de ventanas de aluminio.”[v] Sí, duele la hemorragia y la ponzoña, las encrucijadas de la patología, la herrumbre, la sarna, la ponzoña, en el umbral moribundo del crepúsculo.

En el libro, Pilar Iglesias, no aborda un tema en particular, aunque como es obvio, todos ellos se refieran a sentimientos. Dado que el libro es de carácter antológico, cada parte que lo conforma, posee distintos temas. Otras veces, la poeta los reitera con sentido de pertenencia a su mundo interior. Desde Rimbaud  hasta nuestros días, Sartre, etc. Hay la necesidad de ver diferente la vida, pero sobre todo de cambiarla. Hoy, hay más posibilidades de esclarecer la realidad, de reflexionar sobre ella con una actitud crítica:

No soy neutral, no puedo serlo.
En mi boca asoma densa la memoria.
Alambradas y dibujos
en el tablero de ajedrez que se dan los poderosos.
Mapamundi nuevo y otra vez aprender geografía.
Visto bueno incluso por la ONU en el reverso,
Y algún muerto para discutir sobre la mesa.[vi]

Alí Chumancero, en su prólogo a “José Gorostiza, poesía y poética”, [vii]  nos dice que la poesía, a más de lo ya dicho, “es una investigación de ciertas esencias que se producen en un esfuerzo por quebrantar el lenguaje de tal manera que, haciéndolo más transparente, se pueda ver a través de él dentro de esas esencias”.[viii]  En esta sentido, la poeta la expresa con adecuado equilibrio:

Siempre podemos cerrar los ojos,
como se cierra el corazón a cal y canto.
Siempre podremos ahogar el verso
y tintar de amarillo las esquinas
hasta el día que, sin darnos cuenta,
hayamos agotado el último punto suspensivo…[ix]

Todos los textos poéticos de este libro, nos transmiten con nitidez plena, las convicciones estéticas y políticas de la poeta, por ello considero un acierto el título del libro. Desde la razón de su propia rebeldía nos conduce de manera ordenada por los vericuetos de su sombra, silencios y certezas a gritos. En su oficio de humanidad y madurez, no hay delirio vano, sino senderos que es preciso recorrer. Nada en este País importa, después de hacer pedacitos la camisa de los poemas, las tortillas del poema, Nada en este País es importante: uno agoniza frente a la indiferencia, con un atuendo negro buscando la proporcionalidad directa del nosotros.

No me cabe la menor duda de que su poesía, es coherente con la época que se vive en España y en otras latitudes, referente para el conocimiento histórico desde su vanguardismo. Aparte de ello, El estilo “es una característica propia de la expresión artística; éste irradia la particular visión de mundo y la personalidad del artista.  No puede existir un arte sin estilo como no puede ser un hombre sin características propias”. Éste es sólo una manera de ver el mundo, sin rebuscamientos, ni ornamentos innecesarios. "...comentaba Pascal: 'Cuando uno se encuentra con un estilo natural, se queda asombrado y encantado: porque esperaba hallarse con un autor y se encuentra con un hombre'.  Pero, 'estilo natural' no equivale a 'estilo espontáneo', ya que el lenguaje que surge espontáneamente es a menudo el más artificioso, debido a una subconsciencia idiotizada de mala literatura.  La naturalidad y la sencillez son el resultado de un arduo trabajo de limpieza, y el propio Pascal es un ejemplo (...).[x]

Pilar iglesias forma parte de ese grupo de poetas de la posmodernidad con su visión de mundo, es decir, con su manera particular de ver y abordar la realidad: la Patria corporeizada, como un sueño de fogatas, relieve del corpus que lo explica orgánicamente, como la matriz generadora de los trayectos agrestes en el plano definitivo de la corporeización del estremecimiento.

Al recordar las venas de tu patria
Es sobre ti
El horizonte desnudo que recorro. Es
El ondulado perfil recortado al atardecer
Cuando tu piel difumina sus encantos.[xi]

Pilar ha sabido fundamentar y cohesionar, minuciosamente, el cuerpo orgánico de esta antología. Su ordenamiento estético es análogo al título, por capas, pero que al final, nos da la necesaria visión de conjunto. Libro alma y símbolo para durar, donde encontramos formas agresivas, no sólo en lo aparentemente erótico, sino en la filiación de la realidad: su poesía transmite lo que podríamos llamar como problemas de nuestro tiempo: salud, economía, beligerancias políticas, etc. En “La edad del genocidio”, [xii] la poeta nos lleva de su mano hacia el compromiso, veamos:

Por eso, surgiendo
de las simas recurrentes de la historia, aunque
tenga que heredar el léxico del hielo
a la escarlata vertical de los conceptos,
aunque tenga que arrasar el Alzheimer y su séquito,
rasgaré la cripta del vacío
para que fluya
la costa mental del infinito.

En su contenido nocional, GEOLOGÍA DE UNA POÉTICA, está constituido por poemas de diecisiete libros, cuya estructura es la pertinente para dar una visión de conjunto al sentimiento estético. Pilar, principia y termina el libro, abordándolo desde el carpe diem, locus amoenus, ubi sunt, simultáneamente, como recursos, diríamos, de la escritura. Tenemos, pues, en este ámbito, perspectivas y actitudes, abstracciones, dudas que le dan eficacia a lo que la poeta nos desea transmitir.  Vemos:

Se amontona el polvo en los archivos
cerrados uno a uno a cal y canto,
mientras el eco de las voces se destiñe
a medida que adelgaza el almanaque.[xiii]

Así, la posibilidad del lenguaje, coge la forma del tiempo, propiedad mágica para “comprender la materia oscura, la que nos despoja y despojamos, desde el fondo y forma de nuestra idiosincrasia. Dejemos, pues, que la poeta siga su itinerario, articulando su realidad: la poesía. Ante este mundo dislocado, los aromas de su lenguaje total y el torrente necesario de la rebeldía. La ruptura siempre es necesaria.

Barataria, 22.VIII.2012

CITAS


[ii] Op. cit., prólogo, pág. 27

[iii] Op.cit, La ira contra el tiempo, pág. 105.
[iv] Op. cit, Saxífraga montana, pág. 115.
[v] Op. Cit., El país de las heridas, pág. 119.
[vi] Op. Cit., No soy neutral, pág. 127.
[vii] UNESCO. JOSÉ GOROSTIZA, POESÍA Y POÉTICA. Colección archivos número 12, 1996.
[viii] Op. cit. Pág. XIX
[ix] Pilar Iglesias, op cit, pág. 69.
[x] http://ernestosabato.bligoo.com/content/view/674346/EL-ESTILO-LITERARIO.html
[xi] Pilar Iglesias, op cit, pág.101.
[xii] Pilar Iglesias, op cit, pág. 123.
[xiii] Pilar Iglesias, op cit, pág. 215.

domingo, 15 de julio de 2012

POEMAS DE MARDEN NÓCHEZ BONILLA

Imagen tomada de Miswallpapers.net





Masacre en el Mozote



El tiempo invisible escribió la historia,
diciembre de mil novecientos ochenta y uno.
La gente recuesta su vida cotidiana en una hamaca,
las cocinas rugen cociendo maíz y frijoles…
Es El Mozote, enclavado en el regazo de tres cerros,
una aldea olvidada, al oriente, de El Salvador.

De pronto… cientos de soldados rompen la calma,
traen la muerte en sus mochilas camuflajeadas, 
el odio en sus ojos y el vacío en su corazón…
Las ráfagas intimidan el ánimo y alejan las sombras,
los insultos se disparan sin descanso
hiriendo los espíritus del sol.

¡Salgan todos hijos de puta! Ordenan, atropelladamente.
La indignación y la sorpresa hierven por dentro y se desnudan.
la tensión crece hasta convertirse en pánico insuperable;
el rictus de la muerte se adueñan del lugar…
se invoca a un dios, en ese momento, impotente.
Los perros aúllan agorando la tragedia

¡Todos ustedes son guerrilleros! señala el sargento,
mientras el dedo aprieta el gatillo de su arma.
¡Ustedes son guerrilleros… y los vamos a matar!
Un silencio demacrado invade la estancia
la muerte enseña su sarcástica sonrisa.

El paisaje se pinta de ocasos tenebrosos… espantosos…
y a una nueva orden todos presos a sus casas.

Amanece… y la voz ronca del chacal increpa:
¡Rápido…Cabrones…Todos a la plaza!
los gallos cantan tristes, pero nadie los oye
el frío hiere hondo presagiando nefastos desenlaces.
Los soldados separan hombres de mujeres;
los ancianos y los niños se amontonan junto a las señoras.
El holocausto prepara sus rituales de muerte.
Los zopilotes ensucian el cielo esperando el festín.
Son mudos testigos los viejos amates del lugar.
Y empieza la dantesca e increíble carnicería humana.
Las balas ciegan la vida de los inocentes…
uno a uno van cayendo sin vida… mientras su sangre
se desliza por la tierra escribiendo sus historias.

Los soldados emborrachados de odio y morfina
prosiguen con las mujeres; jóvenes y viejas,
sin distingo alguno ven como las bestias
en sed de lujuria ultrajan sus delgados cuerpos,
que en gestos de rabia se rinden y lloran.
Después las queman en enormes piras humanas.

El olor a carne quemada, el alcohol y otras hiervas
embriaga de muerte a la soldadesca,
quienes en danzas macabras juegan a ser diablos:
un niño es lanzado con fuerza hacia arriba,
abajo un soldado lo recibe con su yatagán,
el cuerpo sembrado se exhibe en botín de “guerra”.
Los demás pequeños son sacrificados en loco banquete.

La noticia es triste e inverisímil:
Mil campesinos salvadoreños asesinados
por los “angelitos de la muerte” del Batallón Atlacatl.
Una victoria “gloriosa” del poderoso ejército salvadoreño.
que derrotó en fiera batalla a mujeres y niños.

La noche se impregna de fúnebre aroma
se van los soldados, con ellos la vida…

Las luciérnagas… no alumbran más… en El Mozote.

  (Marden Nóchez)




Pobreza



Subsisten por la vida,
desdichados y errantes…
con lo único que poseen:
su propia piel y sus angustias…
         De vez en cuando una tragedia, una tempestad
los borra por centenas
del mapa de esta nuestra Tierra.

 Reapareciendo después
 en pequeñas y perdidas notas
de un periódico local,
como una cifra redonda, fría y simple.

Al pasar de algunos días
 no hace polvo la noticia
y su último suspiro se apagado.
Su historia se enterró,
en la selva del dinero y los negocios.

Poco tiempo después,
 nuevas decenas de nuevos obreros
irrumpen sus empleos
    bajo el imperio del capital,
y la vida sigue su camino.

               (Marden Nóchez)




El Presidente de mi País


Pepe Lobo, es el “gobernante” de Honduras
        presidente elegido en un aborto ilegal,
disfrazado de consulta electoral
y en el marco del golpe de Estado.

El presidente Lobo, digo,
    no es mandatario de Honduras
es un simple lacayo de la oligarquía nacional
       que a su vez,
es sirviente de la oligarquía internacional.

El presidente Lobo es una buena persona
no se duerme sin antes…
rezar el Padre Nuestro
y darle las buenas noches…
al embajador de los gringos.

                      (MN)




Víctor Jara



¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!
Gritó el oficial apuntando con su dedo a Víctor Jara,
detenido tras el golpe de Estado contra Allende,
¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!
Repitió furibundo el oficial…

Víctor Jara, Víctor Lidio Jara Martínez,
vio la luz el 28 de septiembre de 1932.
Hijo del tiempo y del sol;
fue músico, cantautor y director de teatro chileno;
era hombre libre cada vez que cantaba
en los paisajes del Ñuble pueblerino;

A empujones lo llevaron,
cayendo de bruces, a los pies del oficial.
Vos sos el marxista cantor de mierda,
le inquirió con rabia y con desprecio…
Y, entonces, su bota se descargó furibunda
una, dos,  diez veces en el cuerpo del cantor.
Yo te enseñare hijo de puta
a cantar canciones chilenas, ¡no comunistas!

El oficial sigió implacable su castigo,
enceguecido de odio, lo increpa y patea, una y otra vez.
La bota maldita se encaja en la carne del juglar.
Víctor yace en el suelo. Y no se queja. Ni pide clemencia.
Y, entonces, la sangre comienza a empaparle su pelo,
a cubrirle su frente, sus ojos… su ser…

Herido, permanece custodiado en los pasillos del Estadio.
Allí continúa el miércoles 12 y parte del Jueves 13
sin ingerir alimento alguno, ni siquiera agua.

Tiene rotas las costillas, uno de sus ojos casi reventado,
cabeza y rostro ensangrentados y moretones en el cuerpo.
lo torturan durante horas, horas interminables…
Los chacales de uniforme… ensañaron su rencor
Dos Veces alcanza a levantarse, herido, empapado.
Fue la última vez que se le vio con vida,
acribillándolo, finalmente, el 16 de septiembre.

Un subteniente le aplicó la ruleta rusa,
hasta que le descerrajó un tiro en su cabeza.
El cuerpo de Jara cayó convulsionado.
Ahí tirado le dispararon ráfagas de fusiles
Cuarenticuatro perforaciones en su cuerpo…
Cuarenticuatro golpes a la vida…
La brutalidad fascista había concluido su faena.

Víctor Jara, Víctor Lidio Jara Martínez,
cantor de lucha y amor, cantor de Revolución,
fue sepultado sin flores y en silencio:
"Levántate y mírate las manos.
Para crecer, estréchala a tu hermano".

                            (Marden Nóchez)



Heraldos… Protervos



Los heraldos negros
            del poeta camarada
me golpean la conciencia
            y me embriagan de mil culpas…

César… poeta taciturno, proscrito y perseguido
            por los dueños del universo
y sus gérmenes de decadencia…
que no le perdonaron nunca,
 sus blasfemias libertarias
ni sus metáforas ensangrentadas.

Vallejo poeta, soñador y artesano de futuros;
agitador incansable, luchador de vanguardias,
desde las trincheras de los descalzos
y de sus pueblos moribundos y marcados…

Hoy que los sueños se ponen alas
y se prenden de esperanzas…
Hoy que resistimos,
en cada trinchera de América Latina…
y cultivamos esta lucha desigual
(impregnados de victorias)…

            Hoy… ¡camarada César Abraham Vallejo Mendoza!
Te decimos Presente… porque Cesar Vallejo no ha muerto.

José Marden Nóchez Bonilla
Jesús de Otoro, Intibucá, Honduras.





La Fuerza del Trabajo



El ejército de desocupados
 meses y meses sin empleo
 de lucha desesperada con el hambre.
Algunos, los más “afortunados”
 consiguen colgarse
 a uno de los siete infiernos,
 felices de sus músculos y su espíritu
 “venderse” al servicio de la burguesía.

Sin embargo, el duro trabajo,
 y el tiempo inclemente,
 les disminuyen las fuerzas , poco a poco.
 La vejez comienza a sitiarlos
 y el eterno cansancio explotador
 los hace caer cada vez más bajo
 irremediablemente, más abajo.

La desgracia los persigue;
 La vida los golpea… los anti motines también,
 cada vez más duramente.
 La energía dispersada,
 en la lucha por sobrevivir,
 se desgasta al fin.

Su amor propio se desvanece
 empujándolos a prostituirse
 en los campos de concentración
 de la política opresora
 sumándose a las tristes brigadas
 que luchan por la oligarquía
 y sus títeres electoreros.

Se desplazan insensiblemente
 como un maloliente sedimento,
 sobre el fondo de la sociedad,
 igual que los porquerías inútiles,
 de los que el capital no saca provecho,
 como un montón de excremento humano
 que la sociedad purga despiadadamente
 con su escoba infernal.

(marden nóchez)