jueves, 24 de septiembre de 2009

DE LOS INTELECTUALES, LIBRANOS SEÑOR (II)

LA PLUMA DE LOS INTELECTUALES






DE LOS INTELECTUALES, LIBRANOS SEÑOR (II)
Por Rafael Mendoza, poeta



En un árticulo de Alexander Alvarado enviado por Norman Douglas el autor examina el pensamiento de Antonio Gramsci acerca de las relaciones entre política y cultura. Creo que es la manera de Norman de corresponder al envío que yo le hice de la primera parte de este artículo que fue publicada recientemente, la que por cierto me devuelve sin hacer ningún comentario. Y Como Gramsci tiene mucho que ver con todo este embrollo me nace en interés por referirme a cuatro puntos específicos que se destacan en el documento de constitución del FIDES.

1.- De acuerdo con dicho documento los “fideles” que se constituyeron en miembros fundadores del Foro de Intelectuales de El Salvador (FIDES), “adquirieron con esa signatura del documento el compromiso de trabajar denodadamente a favor de la cultura y la educación nacional, en convertirse en agentes de cambio...”

Se deduce que es a partir de ahora que se constituirán en eso, que hasta ahora no lo han hecho. ¿Por qué limitan entonces el carácter de intelectuales a “desempleados”, como ellos (se supone que no trabajan ni en gobierno ni en instituciones), cuando otros creadores de literatura y artes, empleados o no, han venido trabajando por todo eso y siendo agentes del cambio?

2.- “El Foro adquirirá personería jurídica, por razones formales, para establecer convenios (...) pero en el fondo se continuará trabajando con el mismo denuedo y mística en beneficio de la nación de Cuscatlán”.
Nos preguntamos: Si los intelectuales conocedores de las disciplinas y los recursos jurídicos necesarios para tramitar la personería jurídica de entidades como el FIDES, dejaran ese trabajo de “burócratas” a fin de no “perder su naturaleza” ni convertirse en “ideólogos del sistema” (ver párrafos 12 a 14 en el documento “INTELECTUALES SALVADOREÑOS COMPROMETIDOS CON LA REVOLUCIÓN CULTURAL” ), sus funciones tendían que ser asumidas por “burócratas” desnaturalizados con ideología de dominación. Tampoco podrá haber funcionarios de otras instancias del sector justicia, ni jueces, ni magistrados que acepten ser intelectuales “comprometidos” con los postulados del FIDES, porque van a tener que renunciar para no contaminarse con la burocracia. ¡Qué terrible! ¡El sistema quedará en manos de los enemigos de clase!
De seguro, por otra parte, que el FIDFES no va a poder establecer convenios con organismos internacionales representados en El Salvador por “intelectuales institucionalizados” porque cada uno de estos es un “encargado de neutralizar y quitarle presión a las demandas reivindicativas de la población, a través de la ejecución de proyectos asistencialistas y con “capacitaciones” y “seminarios” de adormecimiento o entretenimiento para desviar la atención de los ciudadanos de los problemas que le afectan directamente”.(Ver documento y párrafos citados). ¡Y cómo tratar con gente así!A todo esto, ya todos aquellos maestros de arte del CENAR, como intelectuales que son, si sienten que pertenecen también al tipo de intelectual que el FIDES define como revolucionario impoluto, ya deben haber renunciado a sus cátedras. Nos jodimos “con ventana a la calle”, como dicen los cubanos.
3.- “El Intelectual orgánico, es el que trabaja para los oprimidos, este se encuentra inserto y forma parte de las luchas populares, pone su intelecto al servicio de la justicia social, económica y política, aporta desde la particularidad de su disciplina, en muchos de los casos se encuentra desempleado o trabaja independientemente..”
Eso de trabajar “para los oprimidos” es expresión de una doble moral, pues basta preguntarnos a cuantas villas miserias, a cuantos villorrios, a cuantos asilos, a cuantas cárceles, a cuántos orfanatos, llevamos nuestras expresiones artísticas, para darnos cuenta de que el más “proletario” miembro del FIDES juega el juego de trabajar para su propia proyección y no para ningún oprimido. Y si va a salirme alguno de ellos con que es en su obra o con ella como contribuye a erradicar la opresión, veamos en primer término donde están esas muestras “liberadoras”, como no sea en ventas de libros y no a precios populares. Qué decir de los “plásticos”. Posiblemente, los músicos se salven, siempre en escenarios capitalinos o “cafés cafés” de bohemia y romántica nocturnidad. En segundo término, vayamos a lo que sigue:
Fijémonos en esto, que es lo medular de la categorización de intelectuales que nos ofrece el FIDES en los párrafos citados: “El Intelectual orgánico (...) pone su intelecto al servicio de la justicia social, económica y política, aporta desde la particularidad de su disciplina...”
¡Vaya! ¡Exceptuando el calificativo “orgánico” que se le adjunta a “intelectual” y del que ya nos ocuparemos después, algo había en el documento racional y coherente con una concepción científica de intelectual! ¿Qué significa esa afirmación? Pues ni más ni menos que no se debe medir a los intelectuales por su ubicación laboral sino por la postura de su intelecto; si lo pone, pues, “al servicio de la justicia social, económica y política” es eso lo que aporta desde la particularidad de su disciplina como poeta, músico, científico, etcétera. Y poco importa si lo está haciendo desde el cubículo adjunto a la oficina del tirano o desde una celda. Son muchos los casos de escritores que aprovechan las ventajas de contar con “instrumentos de trabajo” en la oficina de gobierno o de una empresa en que trabajan para crear críticas al sistema, manifiestos u obras literarias combativas. Al parecer los amigos del FIDES tomaron el concepto citado que precede de alguna parte sin entender lo que significa “desde la particularidad de su disciplina”, porque de lo contrario se habrían ahorrado la exposición de todo el absurdo contenido que rodea a dicho concepto.

Ahora bien, la expresión “intelectual orgánico (colectivo)” es tomado de Gramsci, pero este teórico italiano se refería con ella a lo que Arcadi Espada (EL PAÍS, Barcelona, 19/4/1997) denomina “el perfil y la función del partido” (el comunista). Cuando se refiere a que un intelectual que provenía de una clase alta, podía optar por comprometerse con la condición de los más desfavorecidos mediante su trabajo intelectual, como un intelectual orgánico; Gramsci estaba asumiendo que el tal venía a ser un intelectual que trabajaría o (al menos iba a colaborar) orgánicamente con el partido. De ahí el segundo adjetivo “colectivo”. Es muy discutible, por tanto, que la calificación de “orgánico” valga para la individualidad intelectual.

Sobre la base de lo expuesto, preguntémonos cuál aporte será más encomiable para “el cambio”, si el de aquel intelectual empleado de cualquier institución, oficina de gobierno o empresa privada, que desde la particularidad de su disciplina pone su intelecto al servicio de la justicia social, económica y política, o la de aquel otro intelectual mantenido por el partido (¡a veces de por vida!) o que cuenta con ingresos que le reporta no una actividad laboral sino algún otro medio de subsistencia. Porque es muy fácil criticar a los “empleados” cuando se cuenta con un “negocito”, una “empresita” o un “changarrito”, como es el caso de algunos intelectuales salvadoreños. Habría que ver también si con estos medios nada proletarios, se trabaja de alguna manera “para los oprimidos”.
4.- Veamos un último absurdo que contiene el documento en sus dos penúltimos párrafos:
“Un partido político de izquierda no es revolucionario si entre sus filas no se encuentran los intelectuales orgánicos, no se puede hacer cambios en la infraestructura ni en la superestructura mucho menos una revolución sin ello.
“Si un partido político que se dice revolucionario no cuenta entre su militancia con intelectuales orgánicos y accede al poder político está condenado a darle continuidad al sistema político y modelo económico de la derecha, y no hará cambios ni tampoco transformaciones, se convierte en partido de izquierda light o dietético, es decir, que no le hará daño al sistema, al contrario lo fortalece.”
Sobre el primero de estos párrafos hay que darse cuenta de cómo el manejo de una expresión o concepto sin conocer su sentido puede llevar a posiciones erradas. Ya hemos dicho que con el concepto “intelectual orgánico” Gramsci se refería a los que están trabajando orgánicamente en un partido, en un colectivo político. De hecho, por tanto, en todo partido político de izquierda y revolucionario los intelectuales que tiene en sus filas son orgánicos.

Y el segundo párrafo revela todo el propósito del documento. Está diciéndole al partido en el poder e indirectamente al actual gobierno, que si no cuentan entre sus filas con los intelectuales orgánicos, los del FIDES (supuestamente son los únicos que se salvan) ambos, FMLN y GOES, van a seguir siendo “dietéticos”. El ridículo mayor ocurre porque, por su lado, el FMLN, no hubiera podido desarrollar la capacidad y fuerza necesarias para acceder al poder sin intelectuales pogresistas en su composición; y en cuanto a las estructuras del actual GOES, es respetable la cantidad de intelectuales que hoy trabajan en sus diferentes dependencias, que no trabajaron ni con anteriores gobiernos ni con instituciones y que habían venido poniendo su intelecto al servicio de la justicia social y los oprimidos. Claro, se comprende lo dicho si por intelectual no solo tomamos a los creadores, sino a todo aquel que elabora pensamiento de relevante impacto social, valiéndose para ello de conocimientos sobre ciencias, letras y otras disciplinas. Porque ese es el otro problema: qué entienden algunos por intelectuales.

Para finalizar, pues, en honor a las muchas críticas que ha recibido la auto denominación de intelectuales que se dan los suscriptores del documento de constitución del FIDES en los medio en que lo han publicado, transcribimos lo que Fernando Savater expone sobre el concepto de intelectuales en un artículo de Alejandro Vázquez Cárdenas (Periódico CAMBIO de Michoacán, 09/04/2008): «Cuando se me pregunta qué es un intelectual sólo se me ocurre una respuesta: considero intelectual a todo aquel que trata a los demás como si fueran intelectuales o para que lleguen a serlo. Será así intelectual el que aspira a hacerle pensar. Y quienes sólo deslumbran no merecen ese nombre, por muchos títulos académicos que posean...». Cita después de la cual nos caerá de maravillas un café orgánico, con azúcar normal y no dietética, por si las moscas...

martes, 22 de septiembre de 2009

¡DE LOS INTELECTUALES, LÍBRAME SEÑOR!

Rafael mendoza, El Salvador [Foto sin marco Aída Párraga]








¡DE LOS INTELECTUALES, LÍBRAME SEÑOR!



Por Rafael Mendoza, poeta





He recibido el documento “INTELECTUALES SALVADOREÑOS COMPROMETIDOS CON LA REVOLUCIÓN CULTURAL” a través de cuatro correos internéticos (¡Sí! Así debe ser el adjetivo. Yo no soy intelectual, soy creador y si no encuentro el término preciso lo creo). Se trata de un pronunciamiento mediante el cual esa agrupación noticia la firma del acta de constitución del Foro de Intelectuales de El Salvador, acto al que –afirman- asistieron treinta y dos personas y que los sustentantes califican de histórico. Tal acontecimiento ocurrió el 12 de septiembre, día que según los forenses quedará grabado “de aquí a la eternidad”. ¡Imaginaos! El telescopio espacial Hubble sigue enviando fotografías de galaxias distantes a 25 millones de años luz y de estrellas que están naciendo, pero pareciera que aquí en Salvador, el tiempo se detuvo el 12 de septiembre de 2009. Por fortuna no es cierto. El problema es que quienes crearon esa bella figura quisieron decir que la fecha será inolvidable. El problema es que no es necesario saber escribir ni expresarse para ser intelectual. ¡En serio!

Vemos pues que hay en el país al menos treinta y dos intelectuales reconocidos como tales y organizados en un foro. Me parece que se han quedado por fuera muchísimos más, entre ellos, los jóvenes matemáticos que la UES prepara como talentos. ¿Será que lo de intelectual, según el Foro (¡Excelente expresión! Digan si no: “según el Foro”, “el Foro dixit”. Buena para el futuro –perdón, no recordaba que el tiempo se ha detenido ya- ¡Cuál futuro!); decía ¿será que lo de intelectual solo se refiere a “músicos, poetas, novelistas, dramaturgos, investigadores científicos”, similares y conexos, como define en sus primeros párrafos el documento que comentamos? ¿O será que todos los demás que no se han incorporado no son considerados aptos? Porque hay que advertir que en ese pronunciamiento, el Foro define los tipos de intelectuales; y sólo los que define como “orgánicos” son los auténticos intelectuales y, por ende, los que merecen pertenecer al Foro. Los de ese tipo son “los que trabajan para los oprimidos... los que están insertos y forman parte de las luchas populares... los que ponen su intelecto al servicio de la justicia social, económica y política... que en muchos casos se encuentran desempleados o trabajan independientemente (¿tienen una editorial, una academia, un hotel u otro tipo de empresa o comercio?)... y no encajan en “el perfil que exige ser funcionario internacional, miembro de una ONG o empleado de Gobierno”.

Esta última condición, ser empleado de gobierno, permite entrever que muchos intelectuales que supuestamente eran miembros del Foro, no deben estar ahí, porque es sabido que aquel personaje que se lamentaba de que “nadie sabe para quien trabaja” trabaja desde hace años en la Procuraduría General de la República (¡En el Gobierno... Fuchi!) y no en la planta baja. Por supuesto que el procurador anterior lo tenía “ninguneado”, pero a pesar de ello ese intelectual siguió ahí e hizo gran parte de su obra dentro del ambiente gubernativo. Y no creemos que por eso haya caído en la definición que de “intelectual burócrata” nos dan en este último documento los del Foro: “perdió su naturaleza, se convierte en ideólogo del sistema, es un empleado más (¡Qué nocivo es ser empleado! ¡Ave María Purísima!)con el agravante (de) que es el encargado de justificar, mantener y perpetuar el sistema político-social y modelo económico de dominación, este tipo de intelectual se convierte en reaccionario...” ¡Jesús del Huerto! ¿Unos pecan por la paga y otros pagan por pecar?

Visto lo anterior, yo mejor renuncio a mi empleo y ahí que mi mujercita, mi hija que trabaja en una ONG y no tiene seguro social, y mis nietecitos, comamos lo que el Señor disponga. Un intelectual no debe trabajar en ninguna institución. ¡Qué jodido! ¡Y si pongo una mi venta de mangos “twiste” en la entrada de mi casa, los intelectuales economistas organizados van a decir que soy “empresario”! ¡Ah!... Dicen los del Foro que “En El Salvador, los intelectuales han sido marginados tanto por la izquierda como por la derecha...” Pero... ¿Cómo entendemos eso? ¿Y que no eran los del Foro los que querían que su recién nombrado Presidente trabajara como Secretario de Cultura en el actual Gobierno que está compuesto por quienes, según dijeron en el anterior manifiesto forense, son “los que quieren seguir usufructuando el continuismo arenero y de derecha en detrimento del pueblo salvadoreño...” Esto debe ser la antítesis de la contradicción que conduce a la formulación del cuestionamiento del método que mueve el cambio de la palanca. Más o menos algo así se lee en el pronunciamiento. Y mejor aquí me quedo porque me doy cuenta de que debo volver a estudiar materialismo científico, histórico y salvatrucho. ¡Y que ni se me ocurra mencionar a Gramsci! ¡Me va a costar entenderlo, como la primera vez, porque no soy un intelectual sino un simple Trabajador de la Cultura dedicado a crear poemas y textos como este! ¿Queréis que os lo demuestre? Ahí os va caros lectores:
¡Santo Dios! ¡Santo fuerte!
Pobre del que en intelectual se convierte!

sábado, 19 de septiembre de 2009

INTELECTUALES SALVADOREÑOS COMPROMETIDOS CON LA REVOLUCIÓN CULTURAL

INTELECTUALES SALVADOREÑOS
COMPROMETIDOS CON LA REVOLUCIÓN CULTURAL






INTELECTUALES SALVADOREÑOS
COMPROMETIDOS CON LA REVOLUCIÓN CULTURAL


Ovidio Retana González
ovidioretana@yahoo.com


El día sábado 12 de septiembre del corriente, se celebró la reunión para la firma del acta de constitución del Foro de Intelectuales de El Salvador, asistieron treinta y dos personas, decididas a fundar el instrumento de lucha para lograr un país digno de los salvadoreños, consientes que la base fundamental de la democracia es la cultura.

Ese día forma parte de la historia nacional y quedará grabado desde aquí en adelante hasta la eternidad.

Esos músicos, poetas, novelistas, dramaturgos, investigadores científicos, etc., que se constituyeron en miembros fundadores del Foro, adquirieron con esa signatura del documento el compromiso de trabajar denodadamente a favor de la cultura y la educación nacional, en convertirse en agentes de cambio y protagonistas de la próxima revolución cultural que están decididos a comenzar.

El Foro de Intelectuales antes de adquirir la personería jurídica ya había comenzado a dar sus aportes a la nación, por ejemplo la propuesta de la creación del Ministerio de Cultura, de Política Cultural, la celebración del Primer Foro sobre aspectos de identidad nacional.

Los miembros del Foro se encuentran trabajando sobre la organización del próximo Congreso de Cultura de El Salvador, que se llevará a cabo los días 14 y 15 de noviembre, de igual forma están trabajando en la elaboración de las propuestas para la creación de la Editorial Nacional y de los Premios Florales Nacionales.

La directiva del Foro de Intelectuales de El Salvador es la siguiente:

- Presidente José Roberto Cea
- Secretario Oscar Martínez Peñate
- Tesorero Mauricio Marquina
- Síndico América García Herrera
- Vocal Darío Villalta Valdovinos

El Foro adquirirá personería jurídica, por razones formales, para establecer convenios y acuerdos con embajadas, organismos internacionales culturales, gobiernos, etc., pero en el fondo se continuará trabajando con el mismo denuedo y mística en beneficio de la nación de Cuscatlán.
El Foro no tiene ningún compromiso con ninguna institución gubernamental ni partidaria, son libres y soberanos, el único compromiso es con el país.

En El Salvador, los intelectuales han sido marginados tanto por la izquierda como por la derecha, incluso los han perseguido, encarcelado, torturados, exiliados y asesinados.

El intelectual está en constante crítica, el método para lograr el cuestionamiento y la contradicción los conduce a la formulación de la antítesis, el intelectual es una palanca que empuja el cambio que conlleva a las transformaciones nacionales, él busca constante e incansablemente el mejoramiento de las condiciones técnicas, materiales y espirituales de la sociedad.

El intelectual es por naturaleza revolucionario y como tal contestatario, sin embargo debemos hacer ciertas apreciaciones y particularizaciones:

- El Intelectual institucionalizado, es el que trabaja para organismos internacionales, fundaciones y ONGs, pasó de ser activo a pasivo, perdió la independencia y la crítica, simplemente es un administrativo, se cuida que sus ideas no vayan más allá de los lineamientos de su patrón, se convirtió en conservador, y en ciertos casos en el encargado de neutralizar y quitarle presión a las demandas reivindicativas de la población, a través de la ejecución de proyectos asistencialistas y con “capacitaciones” y “seminarios” de adormecimiento o entretenimiento para desviar la atención de los ciudadanos de los problemas que le afectan directamente.

- El Intelectual burócrata, es el que trabaja para el gobierno, en esta situación perdió su naturaleza y se convierte en ideólogo del sistema, es un empleado más, con el agravante que es el encargado de justificar, mantener y perpetuar el sistema político-social y modelo económico de dominación, este tipo de intelectual se convierte en reaccionario, porque al defender y legitimar la injusticia, resguarda sus intereses y privilegios provenientes de la corrupción del sistema.

- El Intelectual orgánico, es el que trabaja para los oprimidos, este se encuentra inserto y forma parte de las luchas populares, pone su intelecto al servicio de la justicia social, económica y política, aporta desde la particularidad de su disciplina, en muchos de los casos se encuentra desempleado o trabaja independientemente, por no encajar con el perfil que exige ser funcionario internacional, miembro de una ONG o ser empleado del gobierno, él es excluido y se automargina, es bueno aclarar que es temido porque este intelectual es libre, no tiene cadenas que lo aten y está dispuesto incluso a entregar su vida por sus ideales.

Un partido político de izquierda no es revolucionario si entre sus filas no se encuentran los intelectuales orgánicos, no se puede hacer cambios en la infraestructura ni en la superestructura mucho menos una revolución sin ellos.

Si un partido político que se dice revolucionario no cuenta entre su militancia con intelectuales orgánicos y accede al poder político está condenado a darle continuidad al sistema político y modelo económico de la derecha, y no hará cambios ni tampoco transformaciones, se convierte en partido de izquierda light o dietético, es decir, que no le hará daño al sistema, al contrario lo fortalece.La revolución cultural ha comenzado, la identidad nacional y nuestros valores culturales ancestrales son parte del ser cuscatleco, El Salvador es de los salvadoreños

lunes, 14 de septiembre de 2009

DOS POEMAS DE JULIO TORRES-RECINOS

Julio Torres-Recinos, El Salvador






Dos hermanos





Dos hermanos tengo,
dos hermanos misteriosos
que de la mano
me llevan como a niño,
el amor y la muerte.

Dos esfinges en la loma
que aparecen y se van
que sonriendo
muestran su rostro.

La esfinge del amor,
esa doncella altiva
que me sonríe
y me deja en silencio,
tal vez nunca la entienda,
la de la muerte
es la única
que con promesa cierta
me espera
a que la conozca
en un ritual
de sombras.






Exilios





Los exilios se construyen
como pirámides de sueños,
de hombres, de esperanzas,
de mujeres y de años;
pesadas y anchas al principio
como para borrar así
su sombra o su origen,
o como para con su
pesadez insistir que todo
intento de olvido sólo
es torpeza, autoengaño.

Después, dicen, los recuerdos
se vuelven más livianos;
el tiempo se apiada
y nos oscurece la memoria.
_______________
Julio Torres- Recinos, El Salvador. Es profesor asociado del departamento de español de la Universidad de Saskatchewan, en el oeste de Canadá, donde enseña cursos de lengua y literatura española e hispanoamericana Ha publicado los libros de poesía Nosotros, Crisol del tiempo, Una tierra extraña, Fronteras y Hojas de aire. Sus poemas y cuentos aparecen en varios sitios de la Internet, así como en antologías. Julio Torres ha dado recitales de su poesía en Canadá, Centroamérica y otros países. En el 2008 editó, junto con Luis Molina Lora, Retrato de una nube: Primera antología del cuento hispano canadiense, que reúne más de cincuenta cuentos de veintidós autores hispanos residentes en Canadá. Su poesía ha sido traducida al inglés, al francés y al italiano. Leer más de este poeta en Arte Poética-Rostros y Versos. Cortesía de Gabriel Impaglione.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

S’inaugura al Centre Cívic La Salut, l’exposició “Escoles d’altres mons” del fotoperiodista Kim Manresa

Entrevista al poeta y periodis Carlos Ernesto García







S’inaugura al Centre Cívic La Salut,
l’exposició “Escoles d’altres mons” del fotoperiodista Kim Manresa

Redacció 7 de setembre de 2009

El regidor de Ciutadania i Convivència de l’Ajuntament de Badalona, Josep Pera, i el regidor de l’Àrea d’Educació i Serveis Ciutat, Josep Duran, inauguraran aquest dimecres, 9 de setembre, a les 18 hores, al Centre Cívic La Salut (avinguda del Marquès de Sant Mori, cantonada carrer de Quevedo) l’exposició de fotografia “Escoles d’altres mons” del fotoperiodista Kim Manresa. L’acte també comptarà amb la presència de l’escriptor i periodista, Carlos Ernesto Gracia, comissari de l’exposició.

Ens els darrers cinc anys Kim Manresa ha aprofitat els seus viatges arreu del món per visitar escoles i retratar com s’eduquen els nens. Ara ha recollit aquestes imatges a l’exposició “Escoles d’altres mons”, un treball format per 50 fotografies en blanc i negre que mostren la realitat de l’educació a més de 30 països. Les fotografies estan acompanyades de textos signats per diferents autors de prestigi internacional com els premis Nobel José Saramago i Dario Fo i el premi Planeta Juan Marsé, que reflexionen sobre una imatge cadascú.

“Escoles d’altres mons” no és només una exposició d’art, ja que té un projecte educatiu al darrera. Cadascun dels municipis que han acollit l’exposició ha triat una fotografia perquè els seus escolars treballin i reflexionin sobre la situació d’altres nens i nenes als països més desfavorits.

Aquesta exposició es podrà veure al Centre Cívic La Salut des d’avui dilluns, 7 de setembre, fins el diumenge 27 i del 15 de març al 4 d’abril de 2010.

Del 28 de setembre al 4 d’octubre també es podrà visitar a la sala d’exposicions El Refugi de la plaça de la Vila, i del 6 al 21 d’abril de 2010 al Centre Cívic Dalt de la Vila al carrer del Germà Bernabé, 1-7.

Fuente: elbadiu.net

martes, 28 de julio de 2009

Llanto con ira por un joven hondureño asesinado por apátridas-Rafael Mendoza

Rafael Mendoza, El Salvador




Llanto con ira por un joven hondureño asesinado por apátridas





Herido en su cabeza
el joven hondureño va cargado
en brazos de sus mismos compatriotas.
Son brazos solidarios
tejido de una red que se prolonga
más allá de esa patria ensangrentada
hasta el austral confín desde el Caribe
que ya no aguanta más
que está diciendo ¡basta!
que se yergue por fin y se decide
a defender las razas de Amerindia.

Herido en la cabeza
el joven hondureño se desangra
va goteando al pasar sus pensamientos
en la huida que emprenden sus hermanos
con él en peso, raudos;
y riega su frescura mancillada
aquel tierno cerebro destrozado
por las malditas armas
de históricos canallas
de bestias sin vergüenza
de ambiciones que azuzan a los lobos
y nunca dan la cara de oligarcas.

Herido en la cabeza
el joven hondureño deja un rastro
de vida que se apaga
de nombres que expresó con dulce canto
de recuerdos amados y de ideas
que brillaron hasta hoy en su alegría.
Ese joven tan tierno.
Ese joven caído en este infierno.
Ese joven que llevan y va muerto.

Herido en la cabeza
el joven hondureño
baña la sacra tierra morazánica
y abona así la rabia
de los más bravos hijos de Lempira.
¡Que arde el honor dispuesto a la batalla!
¡Que no volverán más las torvas fieras
armadas a sangrar la democracia!
¡Qué Honduras se levanta!
¡Que ha de salir el sol que anuncia el Alba!

domingo, 26 de julio de 2009

Ninfa Santos en “Amor quiere que muera”

Miguel Fajardo Korea, Costa Rica





Ninfa Santos
en “Amor quiere que muera”




Lic. Miguel Fajardo Korea
Premio Nacional de Educación de Costa Rica
miguelfajardokorea@hotmail.com



Descriptores: -Literatura costarricense -Poesía costarricense -Ubicuidad –Ninfa Santos

Me propongo abordar un tema esencial en las manifestaciones artísticas, como lo es la ubicuidad en la poesía, en Amor quiere que muera, de la escritora costarricense Ninfa Santos (1916-1990).

La poesía es un margen de vida. Una perspectiva de identidad para crecer. Un arma de palabras que retoma el viento para marcar destinos presentidos, pero intransitados. Por ello, la poesía es un manifiesto del decir desde los diversos frentes vitales del factor humanidad. Es de este mundo, pero alcanza otros estadios para fundar una manera de ser y de sentir.

Desde esa coyuntura, el nombre y la obra poética de Ninfa Santos no debería ser ajeno ni desconocido, aunque sí lo extrañamos en el cuerpo bibliográfico de la literatura costarricense. Su nombre aparece como uno de los que ha sufrido extrañas exclusiones, quizá por el desconocimiento de su obra[1], por su independencia paradigmática o por la mezquindad cultural del medio, pues no formó parte de los enlistados en el coro de la oficialidad ni de las capillas que se reparten cantos.
.
Por esa razón, celebramos la aparición del número 2 de la revista costarricense Hoja en blanco.[2] Tanto su consejo editorial como su director, Álvaro Mata Guillé, reivindican y recuperan, con propiedad, el nombre y la obra de Ninfa Santos para inscribirla dentro de la poesía costarricense. Son 41 páginas integrales, de honda intensidad, de afirmaciones y rotundidades para abrir el claroscuro de este caso artístico. Álvaro Mata, Antidio Cabal, Fabienne Bradu, cinco poemas y cuatro fotografías de Ninfa Santos, llaman fuertemente la atención para revisar su nombre, marginalmente inscrito en la casa de la poesía costarricense.

El caso de Ninfa Santos (1916-1990) se asemeja, sin duda, al de Eunice Odio (1919-1974) en múltiples facetas. ¿Por qué se oculta su nombre y su obra? Recuérdese, en esa misma línea, que el libro de estreno de Eunice Odio: Los elementos terrestres, Guatemala, 1948, no se editó en el país, sino en 1984, es decir, 36 años después. Por su parte, Ninfa Santos publicó su único libro Amor quiere que muera, en México, en 1949. Fue reeditado en ese mismo país en 1985,[3] dibujo en la portada de Paloma Díaz Abreu. Uno se pregunta, con increíble asombro, después de 60 años de oscurantismo poético ¿Cuándo publicarán dicho libro las instituciones oficiales costarricenses?

Antidio Cabal (España, 1925), en su artículo “El exilio y Ninfa Santos”[4] repasa el cuerpo bibliográfico costarricense, donde la tónica con Ninfa Santos ha sido la exclusión de su nombre y de su obra dentro del registro poético nacional. En 1963, Manuel Segura la incluye en “La poesía en Costa Rica” con dos poemas, en 1973; Carlos Rafael Duverrán repite los poemas anteriores y la antologa en “Poesía contemporánea de Costa Rica”.[5] Alfonso Chase, por su parte, la incluye con cuatro poemas en la antología “El amor en la poesía costarricense”.[6]

El ojo crítico de Antidio Cabal aduce: “El mundo de Ninfa Santos desemboca en el metamundo de Ninfa Santos: el castigado tránsito de su carne a través del mundo fracturado por el fenómeno del amor (huesos, “ciego muro infinito ciego pozo de espanto”, musgo, sierpes, veneno, frío, maculación, “huracán frenético”, odio, hiedra, losa, lava, ceniza, angostura, “intacto sepulcro”: “Tal es mi juventud y junto a ella, detrás de esta miseria, tu fantasma”) se desvanece, se volatiliza ante la semilla trascendente e inmanente del yo (…) Ese yo o esa esencia o esa verdad / identidad se llama Anacostia: en el silencio / me está llamando / una voz. Es la Ninfa de dentro llamando a la Ninfa de fuera” (Cabal, 2004: 16-17).

Ninfa Santos tuvo una vida accidentada, producto de una infancia difícil, debido a la ausencia de la figura materna desde los tres años, en virtud de lo cual, su padre delegó esa responsabilidad en su hermana -la tía Ninfa-, mujer estéril e inflexible.

La creadora Ninfa Santos vivió en Liberia, Costa Rica, en la hacienda “La América”, de donde huye, cansada de los rígidos preceptos y castigos, por ejemplo, permanecer encamada durante largos periodos. Aparte de esas aflicciones, el destino se ensañó contra ella. Poco a poco se vio deformada por la artritis e hinchada por los efectos de la cortisona. La artristis deterioró su imagen e identidad corporales y restringió su capacidad de movimiento. Para Fabienne Bradu: “El signo dominante de su infancia fue la horizontalidad”.[7]

Su extenso peregrinaje de vida incluyó Liberia y San José, en Costa Rica; México, Estados Unidos e Italia. Además, visitó Rusia.. Sin duda, una vida muy agitada, en años igualmente convulsos. Ninfa se hospedó en México, al inicio, en casa de su tía Lupe, pero abandona ese espacio, debido a los sometimientos, altamente restrictivos, que pretendía imponerle su tía. Se da su filiación política con el Partido Comunista, en México. En 1965 conoció a Ernesto Che Guevara, en Nueva York.

Casó con el escritor mexicano Ermilo Abreu Gómez (1894-1971), con quien mantuvo una relación durante 20 años y con quien procreó a su hija Juana Inés (1939). Se divorcia de él, cuando la descalificó de sus responsabilidades maternas. Su hija Juana Inés casó con Bernardo Díaz -bisnieto de Porfirio Díaz- y ella guardó el secreto de los jóvenes, lo que enojó a Ermilo Abreu Gómez. De esa boda nacieron sus nietas Paloma y Marisa.

En 1953 trabaja como Auxiliar en la delegación de México ante la OEA. Allí inició su carrera diplomática. En 1958 es ascendida a Vicecónsul. En 1963 viaja a Nueva York. El viaje a los Estados Unidos de Norteamérica le genera expectativas y un entrañable acento nostálgico por cuanto debía dejar México: “Ahora me iré a una ciudad lejana / de hombres extraños que hablan extraña lengua, / hombres indiferentes cuyo dolor ignoraré / así como ellos ignorarán este largo sollozo / que camina, sonríe, se detiene, pasa”.

En el mismo texto se advierte su aflicción por la soledad a la que prevé enfrentarse: “Habrá también mi soledad tremenda (…) pero mi soledad será como esos perros / que crecen a puntapiés (…) Será la soledad de los ataúdes sin muertos”. En 1967 llegó a Roma, Italia, donde vivió trece años. Regresa a México, donde fallece el 26 de julio de 1990. Según Fabienne Bradu: “Ninfa no tuvo conciencia de su propio y secreto heroísmo, que consistió en resistir, hasta el último día de su vida, al desamor, a la amargura, a la resignación, a la falta de asombro y de esperanza” (Bradu, 2004: 39).

Su matrimonio con Abreu Gómez y su ámbito laboral le permitieron cultivar amistades literarias de prestigio, a saber: Octavio Paz, Augusto Monterroso[8], Alfonso Reyes, Ernesto Cardenal, Ernesto Mejía Sánchez, Rosario Castellanos, Juan Rulfo, Rafael Alberti y su esposa María Teresa León, Juan Ramón Jiménez, Juan Rejano, Ramón Gaya, Juan Gil-Albert, Emilio Carballido, Alice Rahon, Ricardo Garibay, Tomás Segovia, Michèle Albán, Jorge Rigol, Salomón de la Selva, Xavier Villaurrutia, Rodolfo Usigli, Efrén Hernández, Margarita Michelena, Agustín Lazo, Marco Antonio Millán, Juan de la Cabada, o María Asúnsulo. Varios embajadores le ayudaron en su gestión diplomática: Luis Quintanilla, Mauricio González de la Garza, Gómez Robledo y Augusto Villanueva.

El nombre de su libro Amor quiere que muera, es un intertexto de Garcilaso, con función de epígrafe: “Amor quiere que muera sin reparo”. La edición de su poemario fue patrocinada por la revista “América”, de México, en 1949. Alcanzó una tirada de 500 ejemplares numerados y contiene 407 versos. El dibujo de la portada es de su nieta, Paloma Díaz Abreu. Es decir, Ninfa Santos publica su poemario de diecienueve poemas a los 33 años de edad, pero 60 años después, el libro es prácticamente desconocido en Costa Rica. El editor Alejandro Finisterre publica la segunda edición en México, en 1985. ¿Cuándo habrá una edición costarricense? ¿Van a continuar negándola? ¿Qué le cobran a tan fina creadora costarricense?

El Maestro Joaquín García Monge (1881-1958) le publicó a Ninfa Santos en REPERTORIO AMERICANO,[9] la revista costarricense de mayor alcance continental[10]. El recordado escritor chileno Alberto Baeza Flores (1914-1998) expresa: “Y esta sola página es la que fundamenta, y alimenta, en Costa Rica el nombre de Ninfa Santos (…) Los poemas de Ninfa Santos son breves, rítmicos, frágiles, casi a punto de deshacerse, de quebrarse, como si fueran un delgado hilo conductor. Pero este filamento está cargado de emoción y de eficacia. Y transmite eso no siempre fácil: la poesía”.[11]

En julio de 1984, con motivo del Segundo Simposio “Evaluación de la literatura femenina de Latinoamérica en el Siglo XX” edité el suplemento: “Presencia femenina en la literatura costarricense del siglo XX”, en el número de cierre de la revista Hojas de Guanacaste Nº 12, con un tiraje de 1000 ejemplares. Ninfa Santos aparece con dos poemas. Era mi primer acercamiento con su poesía y con su caso, que hoy seguimos completando, en un espacio cultural extraordinario como es el de Chile, donde estoy seguro de que sabrá valorar, justamente, la dimensión de su trayectoria creadora.

El 15 de abril del 2005, la revista “Hoja en Blanco” y el Centro Literario de Guanacaste, fundado el 20-3-1974 le rendimos uno de los escasísimos homenajes públicos costarricenses que se le han ofrecido a la obra poética de Ninfa Santos, en Liberia, capital de la provincia de Guanacaste, en el norte geográfico de Costa Rica. Con la presencia del escritor Álvaro Mata Guillé, el filósofo Víctor Alvarado Dávila, el Lic. Marco Tulio Gardela y quien les habla[12], logramos cautivar a un ávido auditorio, deseoso de conocer la voz lírica de Ninfa Santos, quien pasó su difícil niñez en “La América”, una de las haciendas más famosas de Guanacaste.

El acento poético de Ninfa Santos

Su obra tiene el acento de la poesía amatoria y se encuentra tejida de diversos momentos y circunstancias, no siempre felices, en el plano sentimental. Por ello, incluye diversas acciones verbales que denotan espacios simbólicos de encerramiento, de castigo, tales como: apartar, cerrar, arrancar, destrozar, cegar, perseguir, quemar, aventar. En cada uno de ellos, el mapa semántico bordea significados expresivos dificultosos, por lo tanto, su perfil amatorio es ríspido, pero ella es perseverante en sus convicciones “hasta un país donde nunca te acerques” (AQQM, 9).

La hablante no escinde su sentimiento, sino que es enfática en su declaración amatoria y dolorosa “AMARTE, darme a mi dolor de ti, / a la amarga conciencia de mi duelo” (p. 11). La entrega corporal se convierte en un reclamo, donde cada parte del descubrimiento del cuerpo se menciona para concluir en un sistema recolectivo: piernas, hombros, dedos, manos, pelo: “Amar mi cuerpo solamente / porque tu cuerpo / lo hizo de verdad cuerpo. / Mirar la servidumbre de mis piernas / que me llevan a ti” (AQQM, 11). Es decir, el cuerpo se reescribe con el acento de la incompletitud. Su cuerpo se materializa como un vehiculizador, como un tránsito para intentar alcanzar el cuerpo del amado, pero no necesariamente con la misma correspondencia.

Apela al consuelo de una flor para colocarla sobre “el pecho de tu ternura muerta”. La desgarran los sitios recorridos con el amado, por ello, acude a elementos de autoagresión como morir, perderme, destrozarme, huir “donde tu nombre no se me vuelva angustia” (AQQM, 13). Es el suyo el caso de una dolorosa lamentación contra lo irrecuperable. En el poema “Elegía”, las interrogaciones retóricas ahondan una especie de estado de desarraigo contra el orden de los elementos de la vida cotidiana “Ahora que no eres más que un largo silencio irredimible / un pedazo de tierra junto al mar (…) “Hombre que amara, ¿dónde duerme tu largo sueño? (…) ¿Quién te cerró los ojos de mar de junio / quién te llora hoy, / cuando yo me he quedado sin lágrimas” (AQQM, 28-29).

La angustia de la voz lírica es acezante y el verso que lo confirma es de una alta intensidad: “Esta jauría que has soltado en mi pecho / es el dolor”, por eso reclama su duelo: “si te dura una parte de mi angustia / por mirarte ser hombre, / no mi intacto sepulcro”. Es una especie de soliloquio del desamor expresa: “AMARTE, darme a mi dolor de ti (…) ahora que no me amas, / humildemente” (AQQM, 11), o bien, “Morir, perderme, destrozarme, huir / donde no estén tus ojos (…) donde tu nombre no se me vuelva angustia” (AQQM, 13).

La hablante lírica se refiere a otra corporalidad: “y no vigilo el odio de mis manos (...) / esclavas y mendigas, / de nuevo hacia tu rostro” (AQQM, 16). En el orbe lírico de Ninfa Santos hay una apuesta por la oscura luz: “No estoy llorando por él, / me estoy llorando yo misma”. El infortunio, el desamor de la práctica amatoria acentúa su espacio, se extiende con una ramificación de fibras y tejidos. Clama y ahonda su llanto desde ella para los otros. La extensión de su calvario sentimental no conoce fronteras, por el contrario, comprende otras dimensiones del ser íntimo.

La conjugación de elementos disímiles lleva a la hablante lírica a expresar una síntesis poblada de pesimismo, tal como una planta sin flor, como un nido sin raíces. Su desesperación campea en un ciego alarido, en un fiero llanto, en un grito sin voz, en un dolor sin canto “Tal es mi juventud y junto a ella, / detrás de esta miseria, tu fantasma” (AQQM, 18).

La mirada del recuerdo sobre el amado ausente se corporeiza con crueldad en su memoria “Te estoy viendo crecer recto, seguro, / si fin (…) Ya se afilan mis dedos en la angustia / de acariciar tu ausencia y poseerla. Toda mi llaga se retuerce y gime, / se destroza, aniquila y agiganta; / todo mi ser arrodillado ruega, / clama, implora, se humilla, se desangra” (AQQM, 19). Obsérvese la cantidad de verbos que apuntan hacia los símbolos de la autoagresión: afilan, retuerce, gime, destroza, aniquila, ruega, clama, implora, humilla, desangra. Según Roland Barthes, en esa dimensión: “exploro el cuerpo del otro como si quisiera ver lo que tiene dentro, como si la causa mecánica de mi deseo estuviera en el cuerpo adverso”.[13]

La ausencia de palabras por parte del amado es recurrente, un vacío estelar que opera como un vector de dominio fonocéntrico, por ello, la amada reclama lo no dicho. Con vehemencia, pide ser oída: “Si NADA más oyeras una palabra, una” (AQQM, 21) y esa palabra ofrece un campo semántico como un dolorido sentir desde adentro, que se llena de hondas significaciones: la más humilde, delicada, nunca dicha, escondida, guardada, íntima, sola, pequeña, menuda, tierna, brisa, lucero, leve, lo mío: “lo que no dijimos y era nuestro y nos pertenecía y nunca usamos” (AQQM, 21).

En otro apartado del poema, la hablante ya no quiere ser solo oída, sino escuchada. Su vehemencia es apabullante “Si me escucharas nada más un instante / y este dolor, este apegarme a ti, / este deseo, este deseo, esta sed de tu alma, / este aletear de nube junto a tu rostro frío, / algo nuestro aunque fuera nada más un sollozo”. De ese llamado urgente, sin respuesta, la hablante se conformaría con un sollozo “mi más largo sollozo (…) para hacerte bajar la mirada de piedra / y tomarme y destruirme” (AQQM, 23). Es decir, ante las súplicas de su oratorio, ante la rotundidad de la negativa, tanto de ser oída como escuchada, la hablante lírica increpa, con su sollozo, para que baje la mirada de piedra de su amado, la tome y la destruya. Es una especie de sistema recolectivo que apunta hacia los símbolos bisémicos de la devoración y la aniquilación, es decir, la autoagresión, producto del desencanto amoroso.

La separación de su estancia, en México, encuentra eco en su poesía y refleja su sentir de cara a un proceso de cambio contextual que ella prevé sin identidad, lleno de una gran despersonalización: “Ahora me iré a una ciudad lejana / de hombres extraños que hablan extraña lengua; hombres indiferentes cuyo dolor ignoraré / así como ellos ignorarán este largo sollozo / que camina, sonríe, se detiene, pasa” (p. 29). Sabe que en otros contextos geográficos habrá indiferencia, incomunicación. Para la crítica e investigadora francesa, Fabienne Bradu: “Ninfa adivinaba las imágenes de su futura soledad (…) Se sentía “íngrima y sola” (…) La soledad se fue transformando en una severa depresión”.[14]

En Amor quiere que muera, de la costarricense Ninfa Santos, su desgarramiento amatorio es intenso. Pregunta al tú lírico, pero inherentemente responde ¿quién te llora hoy, / cuando yo me he quedado sin lágrimas” (AQQM,. 29). Su dolorido sentir es un sortilegio “¿cómo me dueles / ahora / que se ha partido / mi sueño” (AQQM, 37). Existe una indagación entristecida y delicada, pero llena de duelos, reclamaciones, rotundidades, cuyo discurso poético tiene algunos acercamientos con los poemas de ruptura de Catulo. Su desgarramiento es personal, esencial y existencial.

En otro orden, el universo poético de la poetisa costarricense Ninfa Santos, quien adquirió la nacionalidad mexicana, le canta a la cotidianeidad: gotas, tardes, tristezas, vientos. Quiere ir a Anacostia, un lugar en el corazón de los sauces, en el silencio, en la voz del sueño y la verdad “Dicen que un río oscuro / te atraviesa / en el centro” (AQQM, 49). La construcción de ese espacio interior es una especie de reducto místico, de conciencia interior: un espacio en el secreto del silencio, aunque nadie la llame, es el de su corazón enfermo entre los sauces:“Mi corazón debe ir / por Anacostia, / primero / antes de que sea tarde y me lo arrebate / el viento” (AQQM, 45-46).

Concuerdo con Antidio Cabal, en el sentido que “Anacostia es el principio in situ, colocado, puesto, establecido, inaccidentable (…), la Ninfa Santos inllagable, la que nunca tendrá deudas exteriores, cuyos límites no pueden ser traspasados por el mundo y la carne como magmas de la meteorología de las pasiones del oro, plata y plomo” (Cabal, 2004: 18). Cada ser humano construye un alero de unidad, de esencia, desde donde es posible leernos para ser y sentir; para vivir y crecer, no importa las dimensiones difíciles que se tenga en las batallas cotidianas, de una vida como la suya.

Consideraciones finales

El sistema de significados poéticos, en AMOR QUIERE QUE MUERA, ofrece imágenes sensoriales que reinvindican el descubrimiento integral del cuerpo y, a partir de dicho eje, el proceso comunicativo de los elementos femeninos y masculinos muestran expresiones sensuales, así como la evocación de imágenes y símbolos de lo erótico y sexual, propios del deseo, producto de su cosmovisión amatoria sin equidad y de su experiencia integral de la sexualidad.

AMOR QUIERE QUE MUERA, de NINFA SANTOS (1916-1990) consta de 19 textos poéticos que signan un hallazgo en la palabra, a pesar de la dolorosa ubicuidad de su vida. En ella, los sauces incrustan el corazón en el reducto íntimo e irreductible de Anacostia, donde la amada, herida y golpeada, quiere liberar su corazón.

La aportación de la revista Hoja en Blanco”, hace un lustro, es de singular trascendencia para el conocimiento y reconocimiento de la obra de Ninfa Santos e, igualmente, marca un paso decisivo para la recuperación histórica contra el olvido, de uno de los nombres femeninos, hasta hoy, marginalmente incluido dentro del acervo literario costarricense.

El consejo editorial de “Hoja en blanco”, integrado por Irene Sancho, Marco Mendoza, Guadalupe Elizalde, Víctor Alvarado Dávila, Álvaro Mata Guillé, su editor y la colaboración especial Fabienne Bradu y Antidio Cabal, le dieron una gran solidez difusora a tan significativa edición homenaje.

Expresamos un profundo reconocimiento a la escritora francesa Fabienne Bradu (1954), por su libro Damas del corazón, donde le dedica 59 páginas al perfil biobibliográfico de Ninfa Santos e incluye 12 fotografías relacionadas con el entorno vital de la creadora en estudio.. La revista precitada incluye una síntesis de 20 páginas, con base en el retrato del libro, que alcanza dos ediciones, en 1994 y 1996.

En la Sede Regional Chorotega de la Universidad Nacional de Costa Rica, hemos incorporado la obra de Ninfa Santos dentro de los contenidos programáticos del curso Escritoras centroamericanas del siglo XX, en el área de Estudios Generales.

En marzo del 2009, el investigador mexicano, Francisco Pérez Torres, me solicitó una copia del libro de Ninfa Santos, para incluirla en una tesis doctoral, como escritora mexicana, con obra editada entre 1920-1970.

Ninfa Santos falleció el 26 de julio de 1990. A 19 años de su desaparición física, la seguimos recordando, su poesía continúa iluminándonos.

¡Carpe diem!

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BIBLIOGRAFÍA

Baeza Flores, Alberto. Evolución de la poesía costarricense (1574-1977). San José: Editorial Costa Rica, 1978.

Barthes, Roland. Fragmentos de un discurso amoroso. México: Siglo XXI, 1989.

Bradu, Fabienne. Ninfa Santos en: Damas de corazón. México: Fondo de Cultura Económica, 1996.

Chase, Alfonso. El amor en la poesía costarricense. San José: Editorial Costa Rica, 2003.

Duverrán, Carlos Rafael. Poesía contemporánea de Costa Rica. San José: Editorial Costa Rica, 1973.

Fajardo, Miguel. Ninfa Santos: entre la ubicuidad y la poesía. Disponible en:
franciscocenamor.blogspot.com/2008/07/ninfa-santos-entre-la-ubicuidad-y-la.html-218 y una síntesis puede leerse en http://www.nacionmulticultural.unam.mx/Mexicanos

Fajardo, Miguel. Ninfa Santos: entre la ubicuidad y la poesía. Anexión, Guanacaste, Costa Rica: mayo-junio 2005.

García Monge, Joaquín. Repertorio Americano (Vol. 48, número 4, marzo 1953: 57).

“Hoja en blanco”. San José, Costa Rica: Aire en el Agua. Año II-Número 2, agosto del 2004.

Monterroso, Augusto. Pájaros de Hispanoamérica. México, Alfaguara, 2002.

Santos, Ninfa. Amor quiere que muera. México: Alejandro Finisterre Editor, 1985.


Lic. Miguel Fajardo Corea
miguelfajardokorea@hotmail.com
Profesor Sede Regional Chorotega, Universidad Nacional, (2004-2009)
Premio Nacional de Educación Mauro Fernández, Costa Rica, 2008
Premio Nacional Promoción y Difusión Cultural de Costa Rica, 2001
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[1] Su único libro “Amor quiere que muera” se publicó en México en 1949, con una tirada de 500 ejemplares, patrocinados por la revista “América”. Dicho poemario se reeditó en México en 1985.
[2] “Hoja en blanco”. San José, Costa Rica: Aire en el Agua. Año II-Número 2, agosto del 2004: 8-47.
[3] Santos, Ninfa. Amor quiere que muera. México: Alejandro Finisterre Editor, 1985. En adelante, utilizaremos esta edición para ejemplificar textos, con la siglas “AQQM” y su respectiva página.
[4] Cfr. Cabal, Antonio. “El exilio y Ninfa Santos” en: Hoja en blanco. Agosto del 2004, páginas 8-18. Antidio Cabal es un académico y poeta español, quien ha radicado largas temporadas en Costa Rica, donde ha desarrollado una extraordinaria labor educativa, editorial, de creación, investigación y difusión.
[5] Duverrán, Carlos Rafael. Poesía contemporánea de Costa Rica. San José: Editorial Costa Rica, 1973: 135-137.
[6] Chase, Alfonso. El amor en la poesía costarricense. San José: Editorial Costa Rica, 2003: 171-174.
[7] Cfr: Bradu, Fabienne. “Ninfa Santos: reseña” en: Hoja en blanco. Agosto del 2004, páginas 19-42.
[8] Monterroso, Augusto. Pájaros de Hispanoamérica. México: Alfaguara, 2002. En dicho libro expresa lo siguiente de Ninfa Santos: “Lo extraordinario y lo insólito es así, así de sencillo”.

[9] García Monge, Joaquín. Repertorio Americano (Vol. 48, número 4, marzo de 1953, página 57).
[10] Baste recordar, a modo de ejemplo, que nuestra chilena del mundo, Gabriela Mistral, publicó 152 colaboraciones, en “Repertorio Americano”, entre artículos, poemas y ensayos, durante 32 años (1919-1951). García Monge publicó su primer número de “Repertorio Americano” hace 90 años.
[11] Cfr: Baeza Flores, Alberto. Evolución de la poesía costarricense (1574-1977). San José: Editorial Costa Rica, 1978: 177-179.
[12] Véase mi artículo. Fajardo, Miguel. Ninfa Santos: entre la ubicuidad y la poesía. Anexión: mayo-junio 2005: p. 16.
Disponible en: franciscocenamor.blogspot.com/2008/07/ninfa-santos-entre-la-ubicuidad-y-la.html-218 k
[13] Barthes, Roland. Fragmentos de un discurso amoroso. México: Siglo XXI, 1989: 80.
[14] Bradu, Fabienne. Ninfa Santos en: Damas de corazón. México: Fondo de Cultura Económica, 1996: 209-210.

sábado, 18 de julio de 2009

Caminos diversos para la educación del mundo-Miguel Fajardo Korea

Afiche



Caminos diversos para la educación del mundo
Lic. MIGUEL FAJARDO KOREA
miguelfajardokorea@hotmail.com
Premio Nacional de Educación Mauro Fernández, 2008



El Comité organizador del Seminario está integrado por el decano, M.Sc. Orlando de la O; los directores académicos: M.Sc. Víctor Julio Baltodano y M.Sc. Ana Lorena Camacho. Los académicos: M.Sc. Jenniee Vargas Cárdenas, Coordinadora General; M.Sc. Doriam Chavarría López, Ing. Edgar Vega, Licda. Sara Gómez Tobón y el Lic. Miguel Fajardo Korea, quien coordina la Comisión Académica.
Mayor información en: http://www.chorotega.una.ac.cr



PRESENTACIÓN


Es claro el papel protagónico de la educación superior, y la exigencia de asumirlo con eficacia y prontitud; la dificultad radica en establecer las estrategias que ayuden a crear vínculos entre todos los que tomamos parte en la tarea mayúscula de educar, de manera que los esfuerzos se unifiquen, las experiencias se socialicen y los conocimientos se validen, para así dar el viraje que garantice que las generaciones actuales y futuras encuentren en la educación las herramientas para alcanzar la calidad de vida, el equilibrio con el entorno y la sabiduría necesaria para vivir en armonía con quienes les rodean. Este es el llamado, cada vez más vehemente, para que en nuestro accionar, las instituciones de educación superior asumamos nuestro compromiso como agentes del cambio necesario, cumpliendo con el principio de la responsabilidad social.

Asumiendo nuestra responsabilidad, y buscando de manera inicial un mediador eficaz para propiciar un trabajo colaborativo, interdisciplinario y holístico, como punto de partida para el análisis de la situación actual de la educación y la propuesta de acciones para el futuro, es que planteamos la realización de este Seminario, cuya amplia apertura demuestra solamente que partimos de la certeza de que la educación de calidad es el bien más preciado de cualquier sociedad y que ésta no se lleva a cabo de manera exclusiva en las aulas del sistema educativo, sino que su contexto se amplía a todas las esferas de la vida humana, a todos los saberes, las interacciones y hechos que definen el rumbo de nuestra humanidad

MARCO CONCEPTUAL

Una educación que, a pesar de los planteamientos teóricos vanguardistas, sigue anquilosada, con apego a modelos tradicionalistas y a caminos recorridos, cuya eficacia ha sido puesta en duda, pero los cuales ofrecen la facilidad de lo conocido, lo poco exigente, lo probado.

Una educación que no responde al contexto, a las necesidades de aquellos a quienes se dirige, a los fenómenos sociales que caracterizan al mundo actual y, mucho menos, a la individualidad del ser humano, su historia y su entorno.

Una educación que ha perdido su rumbo, su protagonismo, su coherencia y, con ello, la oportunidad de acompañar al ser humano a empoderarse, para responder de manera eficiente a los desafíos que le impone el mundo.

Una educación que cada vez se aleja más de la alegría, la creatividad, la lúdica, el afecto, la incondicionalidad, el compromiso y el respeto hacia el otro y hacia sí mismo. Una educación en condición de emergencia, a punto de desfallecer, arrinconada en el temor de su ineficacia y desorientada en su hacer y ser.

El camino…

La educación es un camino que se recorre mediante la interacción del individuo con el entorno, donde las percepciones, las experiencias o las interacciones van aportando estímulos a su estructura conceptual, guiando su proceso de construcción de aprendizajes.

En este sentido, los educadores y el sistema formal de educación son una de las tantas variables que influyen en la modificación, enriquecimiento y complejidad de los esquemas de pensamiento de cada ser humano; marcan su vida y, por ende, impactan el presente y el futuro del colectivo en el cual se significa y contextualiza, por lo tanto, es protagonista del rumbo que toma la humanidad y hace tangible, con su proceder, cada uno de los pasos que dan origen y explican su devenir.

Sin embargo, no podemos desconocer que, debido al carácter oficial de la educación, a su coyuntura de obligatoriedad, en la mayoría de las sociedades, y a la amplitud de su estructura, se le considera como el instrumento más poderoso y uno de los factores esenciales para cambiar el mundo, transformándolo, o bien, llevándolo a transitar por la vereda del caos hacia el equilibrio; de la oscuridad a la claridad; de la duda a la certeza; de la pesadumbre a la esperanza. Sin duda, una responsabilidad difícil de asumir.

Como bien lo planteábamos, el camino no es único y mucho menos, uniforme. Esos entornos (físicos, sociales y culturales) y las experiencias que llenan la vida del individuo, desde su nacimiento y, a lo largo de toda su vida, dejan huellas que marcan y definen su pensamiento, su postura frente al mundo y la vida, así como su manera de enfrentar la realidad. Es, precisamente, dicha diversidad, la que define cada uno de los caminos por elegir para educar. La clave es conocer y reconocer la complejidad de cada ser humano y su contexto, para entender la obligatoriedad de proveer múltiples caminos, en aras de facilitar la construcción significativa, lógica y funcional de conocimientos, habilidades y competencias, que lleven a la autonomía personal, la autorrealización y la capacidad de auto-dirigirse por los senderos que generen mayor bienestar, en armonía y respeto consigo mismo, con los demás y el ambiente.

Caminos en respuesta a la diversidad

El concepto de diversidad en el cual se contextualiza la educación actual, responde a conclusiones derivadas de procesos de análisis mundial, que dirigen la vista hacia la igualdad de oportunidades para todos, sin negar lo que nos hace ricamente diferentes y requerir diferentes tipos de experiencias, para ser capaces de responder a las demandas del entorno y de nuestro propio ser. Estas diferencias deben convertirse en el estímulo para la creatividad, en la oportunidad para el crecimiento, y la razón para la apertura, la bienvenida cálida y respetuosa, todas expresiones de lo que, desde los actuales paradigmas, se denomina inclusión.

La globalización nos coloca frente a la diversidad, en un mundo que tiende hacia la unificación o, al menos, a la restricción de las razones que dan origen a actitudes de segregación, discriminación y desigualdad. Por ello, la educación es una respuesta que el ser humano encuentra, cuando se hace cargo de crear la situación óptima para que el sujeto construya las competencias que le llevarán a los mayores niveles de bienestar. Dicha noción, estrechamente relacionada con el contexto, se dirige hacia los convenios a los que cada sociedad ha llegado, con el fin de mantener el equilibrio, la paz, todo ello, respaldado por los movimientos sociales, culturales, económicos, filosóficos y políticos, que dan color a cada una de las realidades humanas.
¿Caminos óptimos?

Tanto a lo largo como ancho del mundo y como respuesta a múltiples realidades, se han generado diferentes experiencias, algunas de ellas, validadas científicamente, publicadas y socializadas y otras que, aunque no han tenido aún la oportunidad de participar en espacios académicos e investigativos, han logrado impactar positivamente la vida de seres humanos reales, han dinamizado la vida de las comunidades y han mostrado una luz de esperanza en el panorama de fracaso con el que cada vez se relaciona más a la educación. Son éstos los caminos que queremos observar en este Seminario, y partir de estas experiencias en la construcción de una nueva propuesta de educación, tanto para nuestra región como para la diversidad que hace parte del mundo.

OBJETIVO GENERAL

Generar espacios de reflexión para compartir experiencias, hallazgos y conocimientos sistematizados en diferentes contextos, culturas y situaciones sociales, en torno a la educación.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS
· Visualizar percepciones, experiencias e interacciones de aprendizaje que aportan significatividad a la educación.
· Proponer estrategias, caminos e ideas que mejoren la educación, la actualicen y contribuyan a su eficacia e impacto.
· Ser protagonista del rumbo que debe tomar la humanidad en la construcción de una nueva forma de educar.

Presentación de ponencias

El proceso de selección se basará en la calidad y pertinencia educativa de dichas ponencias, además de su carácter de inéditas y se desarrollará en tres etapas, a saber:
1. Resumen de las ponencias
Se aceptará una ponencia por participante. Las modalidades de ponencias pueden ser: experiencias de aula, propuestas de investigación, experiencias de extensión, innovaciones educativas o constructos conceptuales.

El resumen debe tener una extensión mínima de 300 palabras y máxima de 350 palabras, en tamaño carta, espacio sencillo, procesador de texto compatible con Word 2003 ó 2007, letra arial, tamaño 12, márgenes inferior, superior y derecho de 2,5 e izquierdo de 4. La síntesis debe contener: título de la ponencia, autor o autores (máximo 3), descriptores claves (cuatro palabras), introducción, desarrollo y conclusiones. En el caso de trabajos de investigación, extensión y experiencias de innovación, debe incluirse los resultados relevantes obtenidos. Todos los trabajos deben cumplir con el estilo editorial APA 2007.

Dichos resúmenes deben ser enviados a la Comisión Académica del Seminario, desde el 22 de julio hasta el 20 de agosto del 2009, como archivo adjunto a la siguiente dirección electrónica: seminarioeducacion@chorotega.una.ac.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

II. Aceptación de la ponencia

El 31 de setiembre se enviará los comunicados de las ponencias aceptadas.
La Comisión Académica estará presidida por el Lic. Miguel Fajardo Korea, e integrada por los académicos: M.Sc. Doriam Chavarría López, M.Sc. Carmen Peña Leiva, M.Sc. Aleida Rosales Acosta. Licda y Sara Gómez Tobón.

Será requisito indispensable para la aceptación de la ponencia, el compromiso de cada autor de presentarla personalmente durante el Seminario, según la calendarización que establezca la Comisión Académica. En el caso de ponencias con varios autores, se aceptará un máximo de dos expositores.

III. Ponencia completa

Luego de informada la aceptación, el ponente deberá enviar a la Comisión Académica del Seminario la ponencia completa, la que no debe exceder de 12 páginas, incluidos gráficos, tablas, mapas, figuras, fotografías y bibliografía, así como anexos cuando sea indispensable, según las especificaciones dadas. Cada participante dispondrá de 20 minutos para su disertación y 10 minutos para responder preguntas.

El envío de las ponencias completas tendrá como fecha límite de recepción, el 30 de octubre del 2009.

Las ponencias que no sean recibidas en la fecha indicada, no figurarán en el CD del Seminario. Deben ser enviadas a la siguiente dirección electrónica:

seminarioeducacion@chorotega.una.ac.crEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

Inscripción para el Seminario

La fecha de inscripción es desde el 1º de setiembre hasta el 30 de noviembre, con un costo de ¢15 000 colones. Después de esta fecha, la inscripción será de ¢20 000 colones. Depósito en el Banco Nacional de Costa Rica a la cuenta corriente: FUNDAUNA 100 – 01-004-010272-9 (detallar en el depósito el siguiente motivo): “Seminario Educación 056011” Requisito indispensable enviar copia del recibo de su pago de inscripción al fax: número: 2686 6262. El cupo es limitado.

Lic. MIGUEL FAJARDO KOREA
miguelfajardokorea@hotmail.com




jueves, 16 de julio de 2009

Días y revelaciones vitales en la novelística de Manuel Marín-Miguel Fajardo Korea

Poeta Miguel Fajardo Korea, Costa Rica



Días y revelaciones vitales en
la novelística de Manuel Marín
Lic. Miguel Fajardo KoreaPremio Nacional de Educación de Costa Rica, 2008miguelfajardokorea@hotmail.com






La producción narrativa del costarricense Manuel Marín Oconitrillo (Guanacaste, 1970) continúa creciendo. Inicia con su cuentario “Cerrando el círculo”, 1993; “Fábula de los oráculos”, 1997; “Confabulaciones”, 2007; “De bestiis”, 2007 y, ahora, suma su segunda novela “El día de la tercera revelación”, 2009. Casi todas sus obras han sido editadas en Europa por la afamada editorial Lulu.com

Manuel Marín Oconitrillo es un notable narrador costarricense. Nació en Cañas, Guanacaste, Costa Rica. Estudió música, con énfasis en canto en la Universidad Nacional y en Universidad de Costa Rica. Posee un respetable trabajo de alta proyección internacional. Reside en Alemania desde el 2000, donde es miembro de la Ópera de Colonia. Su repertorio incluye conciertos y oratorios. Desde ese contexto, ha dado a conocer valores de la música y la poesía iberoamericanas, tanto en discos y recitales, como en programas de radio y televisión.

“El círculo imposible” (Lulu.com: 2008) es un libro de ensayo que contiene un acercamiento a la narrativa de Manuel Marín, bajo la autoría de Julieta Dobles, Herbert Espinoza, Mauricio Vargas y Miguel Fajardo.

“El día de la tercera revelación” (2009: 209 páginas), cuyo título es de una gran riqueza semiótica, desde otras instancias discursivas, tanto místicas como religiosas, es una novela editada en Inglaterra y está compuesta de 10 capítulos. Su título es absolutamente nominal y está pleno de simbolizaciones. Dicho incipit es un condensador de sentido, donde se van redescubriendo las intrigas y los apasionamientos interiores de los personajes en relieve.

Esta novela maneja dos planos narrativos: por una parte, la muerte de la abuela y, por otra, las travesías polifónicas del narrador. Las categorías omniscientes y protagonistas son los hilos conductores del discurso novelístico.

En mi criterio, otro de los aportes de esta novela, es que posibilita una lectura de cuadros o escenas, focalizados con diversidad de contextos y nudos de expresión, lo cual le confiere otra faceta discursiva, ya que diversifica su corpus, con temas centrados en la corporalidad, la máscara, la nostalgia, la ceniza, la soledad, el machismo, la casa, la burocracia, los amantes, los incendios, la duda, Dios, el sexo, los burdeles, las meretrices, el amor, el tiempo, el diablo, las recetas, los mitos, las leyendas, la ceniza o los disvalores, entre otros.

La obra establece una inespecificidad en los acontecimientos. Es decir, la novela gira desde el acá de un espacio geográfico nostálgico, primigenio, que se desea recuperar como es la Villa a la orilla de las cañas del río, que debe leerse como CAÑAS, por ello, en esta novela, Cañas se universaliza como geografía novelística. En este espacio, se encuentran los orígenes del narrador. Es una topología del regreso.

Paralelamente, existe un allá ubicuo, cuyas diversas menciones incluyen espacios como Nicoya, Puntarenas, China, Barcelona, Alemania, Rusia o Francia, entre otros. Esa inespecificidad le confiere un continuo movimiento y cambios espaciales y actanciales a los tonos discursivos abordados. Por lo tanto, la ubicuidad geo-espacial es otro de los presupuestos estéticos que incorpora el novelista guanacasteco.

La muerte de la abuela Claudia es el plano narrativo central. De hecho, Antonio se convierte en su confidente y es la voz que le da expresividad y relata, desde sus propias incertidumbres y temores, la intensa historia de la abuela. Es él quien conoce las tres revelaciones de la abuela. El lector deberá descubrirlas cuando lea el libro.

El recordar selectivo y la incorporación de los sueños son dos de las técnicas sobre la cual se vehiculiza el discurso en esta segunda novela de Manuel Marín. Las idas y regresos del narrador han ido atesorando facetas vitales desde la villa situada a la orilla de las cañas del río.

Por tal razón, la novela es circular desde la óptica del recordar selectivo, pues inicia y concluye con el mismo acontecimiento: la muerte de la abuela, después de una vida longeva. Mediante el recordar selectivo, Antonio teje su discurso sobre la traza vital de la abuela Claudia: “No pude sentir su peso, infinitamente más liviano al de pocas horas atrás, como si lo que tuviera ahora entre mis brazos fuera solo su recuerdo” (p. 209). En ese sentido, es importante esta novela de Manuel Marín, por cuanto la vida de la abuela Claudia se construye o reconstruye como un texto familiar, en una época histórica cuando se manejaban otros presupuestos éticos.

Dedica especial reconocimiento a la llegada de la cultura china y, de hecho, la historia de Mei Li es uno de sus puntos decisivos de la presencia china dentro de la cultura, tanto guanacasteca como costarricense.

Por otra parte, la novela aborda la existencia de prácticas patriarcales y es a los lectores a quienes les corresponde confrontar dicho discurso con la realidad cotidiana. Se habla sobre DIOS y se incorpora diversos intertextos bíblicos e interdiscursos religiosos. En un momento, al final de la novela se afirma “no puedes amar a tu Dios, si no te amas a ti mismo”.

Como contraparte, la mujer del diablo ocupa un cuadro discursivo con un planteamiento erótico y sexual, que puede leerse desde la página 109 hasta la 111.

En este “dossier” o archivo, que es la novela de Manuel, se aborda el tema de las dudas existenciales: “Si el universo es infinito, ¿cómo es que sí tuvo principio, y si tuvo principio, cómo es que no tiene final, por ser infinito, como la eternidad” (p. 63).

Se tematiza, además, sobre el laberinto de los trámites burocráticos que alguna vez nos ha correspondido enfrentar en alguna institución gubernamental, donde, a veces, los desplantes de indiferencia en la tramitología están a la orden del día, cuando nos piden sellos, firmas, un visto bueno, etc.

El nudo de expresión de los amantes, como una voz en la memoria, ocupa un gran espacio en esta obra de Marín. De hecho, la primera revelación de la abuela se centra en ese tópico. Como la obra es un viaje a la recuperación de los recuerdos, dicho tema se contextualiza en otra época diferente de la actual; por ello, las connotaciones semánticas de dicho término son fuertes.

En otro orden, el sexo, como objeto, centraliza numerosas disquisiciones discursivas. La carnalidad, la eroticidad, la corporalidad y el sexismo son vectores en la relación de semiosis de dichos conceptos. Su abordaje es un tono reflexivo para que se adquiera concienciación de lo negativo que es focalizar una relación amorosa, únicamente en el plano sexo-objeto, toda vez que, en la plena condición humana, debemos ser sujetos y no objetos de placer.

Es importante mencionar la relación dicotómica casa/cuerpo dentro de la simbólica cultural: “Todo allí la recordaba, la habitación se había vuelto parte de ella haciéndome sentir en su vientre, una parte de la casa que tenía vida propia y se regía por sus propios caprichos” (p. 152). Aquí sucede una simbiosis, en la que el texto se visualiza y, por otra parte, la imagen se textualiza.

Los personajes de esta novela experimentan una gran soledad “como humanos hacemos solo aproximaciones” (p. 111). Asimismo, se insertan referencias sobres mitos y leyendas (pp.56-57); la receta del cocodrilo a la creole (p. 61); pasajes de los rosarios (p.206-207). Lingüísticamente interesantes los ocho términos que incorpora del náhual, a saber: papalotl, papalote; cihuatlaixnamic, amante; ilamatli, mujer adulta; namictli, esposo; oquichhuac, mujer casada; mixiquic, mujer embarazada; quetzalcihuiatl, mujer hermosa.

En síntesis, EL DÍA DE LA TERCERA REVALACIÓN, segunda novela del escritor costarricense Manuel Marín (1970) es un texto que establece un notable aporte a la narrativa centroamericana, por ello, merece la atención de los lectores de cualquier parte, interesados en encontrarse con otros abordajes del discurso narrativo en esta época de glocalización, en el buen decir de Néstor García Canclini.

Manuel Marín entiende que se puede construir la guanacastequidad como una toma de conciencia estética de sus orígenes, del núcleo estelar de la sociedad: la familia, y lo establece a partir de un espacio geográfico que lo reinspira, la Villa a la orilla de las cañas del río, en la memoria histórica del Guanacaste Eterno.

Lic. Miguel Fajardo Korea
Costa Rica, invierno 2009

sábado, 4 de julio de 2009

SAN SALVADOR-EDGAR IVÁN HERNÁNDEZ

Edgar Iván Hernández, El Salvador




“La bella San Salvador
Triste pero no abatida
Va tomando la medida
de morir de buen humor”
De: Cascarones y Fiebre Amarilla.
Francisco Gavidia. (1863-1955)



“Nací en San Salvador, la recorrería con los ojos vendados sin necesidad de aprender ciencias ocultas, de día y de noche, sus autopistas, sus depósitos de lodo, sin tropezar jamás, sin caer en el próximo agujero.”
Fragmento De: Pobrecito poeta que era yo.
Roque Dalton. Educa. 1976.




San Salvador

San Salvador
caen tus cadáveres como la lluvia
en el fango de la canción
ladran tus noches
cuando luciérnagas fugaces
beben el cielo de tus ojos

No te cansas de mirar la angustia
Ayer tuviste látigos llantos

Hoy
más látigos
más llantos

Aprendiste a vivir de prisa
Inventaste el suicidio de las mariposas

Construiste árboles sin raíces
y también aprendiste a amar
en cada segundo
como en los últimos de tu historia

San Salvador
Alas blancas se levantan de tus sepulturas
vientos de una quimera
que extravió su horizonte

Ceiba que te poblaste de pájaros
Hoy se quiebran tus ramas
Donde cicatrizan tus heridas vuelves a sangrar

San salvador
San Salvador

Cueva de brujos y usurpadores de brujos
Te alimentaste con engaños
y en tu dolor
envenenaste las raíces del misterio

San Salvador
Vieja sepulturera
Furiosa partera de leyenda olvidada

Déjame decir tus consuelos
déjame tus dioses
déjame eternizar las esperanza que carbonizaste
déjame levantar tus muros y tu palabra.
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EDGAR IVAN HERNANDEZ, nació el 2 de octubre de 1965, en Cojutepeque. Ha sido miembro de los Talleres Literarios: XIBALBA, PATRIAEXACTA y Taller de Letras Gavidia. Es colaborador de Periódicos y revistas culturales. Ganador de los siguientes reconocimientos Literarios:
- IX Juegos Florales Salvadoreños, 1986. Zacatecoluca. Primer lugar en la rama de cuento y Segundo en la rama de Poesía.
- Certamen Literario Alfonso Hernández 1990. Primer Lugar compartido, rama de Poesía.
- Juegos Florales Santanecos 1995. Primer Lugar compartido, rama de Poesía.- II Juegos Florales de Soyapango 2002. Primer Lugar en rama de Poesía. PUBLICACIONES COLECTIVAS: Cuando el silencio golpea las campanas Astac, 1991. Ganadores del Certamen ALFONSO HERNANDEZ 1990 POESIA REFORMA 1991. Iglesia Luterana 1992 Ganadores del Certamen Literario Reforma 91. POESIA JOVEN SALVADOREÑA DECADA DE LOS 80. Piedras en el Huracán, 1993, compilada por JAVIER ALAS. Santa Ana, 1995. Colección Juegos Florales. Concultura 1995. POESIA A MANO, ANTOLOGIA DE 40 POETAS SALVADOREÑOS, 1997. Selección de JOAQUIN MEZA ANTOLOGIA DE UNA DECADA, ZACATECOLUCA 1985-1995. Colección Juegos Florales. Concultura. Leer más en Arte Poética-Rostros y Versos.